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Este curso de escritura creativa empezó como una forma de mantenerme en contacto con alumnos de Erasmus de las universidades en las que entre los años 2007 y 2014 di clases.

Pero añadiendo también a un nuevo grupo de escritores principiantes para que aprendan los rudimentos del arte narrativo.
A veces me pregunto si no debería bajar escalones en esa pirámide de escritura que empieza con la idea y que termina con la publicación y empezar desde 0.
Dejo, en todo caso a mis seguidores que decidan qué contenidos tratar o qué contenidos ellos y ellas puedan necesitar. Antes de meterme en estilo directo e indirecto (en la tercera persona) me permitirá el lector una nociones de repaso. De ahí que no me entretenga en la base del narrador que, en resumidas cuentas, son tres (olvido al narrador testigo etc etc etc):

1.el narrador omnisciente que lo ve todo, lo sabe todo, lo cuenta todo y que se expresa en tercera persona como escribían Dickens y Julio Verne o la mayoría de novelas de Agatha Christie y la mayoría de narradores clásicos y contemporáneos. Digamos que es el más fácil para empezar a escribir.

2. el narrador en primera persona como las primeras novelas de Haruki Murakami, la mayor parte de la picaresca española: Lazarillo, Buscón, Guzmán de Alfarache, Estebanillo González… los diarios  de Ana Frank y  otros,  el Victus de Alberto Sánchez Piñol. todo Lovecraft , Robert Bloch,  Demian de Herman Hesse, las memorias de unos y otros (especialmente Memorias de Adriano de Margerite Yourcenar) El nombre de la rosa de Eco…. o la bellissima  Llámame por tu nombre de André Aciman!

-Cierro los ojos, pronuncio la palabra y vuelvo a estar en la Italia de hace tantos años, caminando por la acera arbolada y viéndole salir del taxi con una camisa de estampado ondulado, con los cuellos abiertos, las gafas de sol

Mi propia novela 666 calaixos empezó siendo escrita en tercera persona para luego reescribirla en primera perspona aara ganar naturalidad y comprender el corazón del niño, el alter ego de mi propio hijo Eduard

3. En segunda persona. El caso más representativo  Cinco Horas con Mario  de Miguel Delibes en el que la viuda se dirige a su marido difunto y, aún en su féretro, reflexiona sobre su vida de casada, una de las 100 mejores novelas españolas

-Me parece que hace un siglo desde que te llamé esta mañana.¡Dios mío qué de cosas han pasado.Y todavía fíjate, me parece mentira; me es imposible hacerme a la idea….

La caída de Albert Camus, o Si una noche de invierno un viajero, de Italo Calvino (libro que siempre recomiendo) del escritor que le habla al niño.

Pero el tema no es este que entiendo ya superado por el escritor.

El tema era si escribir en estilo directo o indirecto, algo sencillo de comprender pero, para lograr la más hermosa de las literaturas, difícil de lograr.

Si hay un libro que recomiendo a mis alumnos es el de Los Mecanismos de la ficción de James Wood (Taurus) que no ejemplifica a la perfección esa diferencia y distancia.

Y los define de maravilla:

a) «Él miró a su esposa. “Parece muy desgraciada —pensó—, casi enferma.” Se preguntó qué decir.» Es un discurso directo o una cita («Parece muy desgraciada», pensó), combinado con el discurso indirecto o del personaje («Se preguntó qué decir»). Transmite la idea anticuada del pensamiento de un personaje como un discurso que se pronuncia a sí mismo, una especie de interpelación interna.

Es el discurso de los diálogos directos como escuchamos en una película o leemos en un guión cinematográfico. El mensaje textual y basta. Con comillas o líneas de diálogo. Difícil meter ahí la literatura o la recreación de la palabra bellamante expresada.

b) «Él miró a su esposa. Parecía muy desgraciada, pensó, casi enferma. Se preguntó qué decir». Esto es estilo indirecto, el discurso interno del marido lo refiere el autor y queda marcado como tal («pensó»). Es el código más reconocible y más habitual de todos los códigos de la narración realista estándar.

De una práctica de español:

https://www.practicaespanol.com/el-estilo-directo-y-el-estilo-indirecto-en-espanol/

El presidente afirmó: “Todas las personas tienen derecho a una vivienda”

El entrenador dijo: “No sabemos qué nos pasa, ni por qué perdemos todos los partidos”

Con estilo indirecto: reproducimos el contenido del mensaje con nuestras propias palabras, sin necesidad de comillas, pero introduciendo la conjunción que:

Ejemplos:

El presidente afirmó que todas las personas tienen derecho a una vivienda digna

Al cambiar del estilo directo al estilo indirecto, a veces, cambian también los tiempos verbales, pronombres y otras formas  para establecer correctamente la concordancia.

Por ejemplo:

Estilo directo:

El entrenador dijo: “No sabemos que nos pasa, ni por qué perdemos todos los partidos” 

Estilo indirecto:

El entrenador dijo que no sabían qué les pasaba, ni por qué perdían todos los partidos

Pero como esto resulta sabido ( y manido) quería detenerme en  el discurso indirecto libre que ese sí es literario.

c) «Él miró a su mujer. Sí, ella se mostraba aburridamente infeliz de nuevo, casi enferma. ¿Qué demonios le podía decir?» Es discurso indirecto libre, o estilo. El discurso interno del marido o pensamiento se ha liberado de su marca de autor: nada de «se dijo», ni «se preguntó», ni «pensó».
Obsérvese cómo ha ganado en flexibilidad. La narración parece apartarse del novelista y adquirir las propiedades del personaje, que ahora «posee» las palabras. El escritor es libre de modular el pensamiento en estilo indirecto, de amoldarlo en torno a las propias palabras del personaje , muy cerca del flujo de consciencia y esa esa la dirección que toma el estilo indirecto libre en el s. XIX y parte del XX

Y de eso trataremos en el próximo post que publicaré el próximo jueves y donde se demuestra la belleza de lo que la literatura es capaz. Y de lo grande  y hermoso que era y es  Henry James (el autor de Otra vuelta de tuerca) cuya biografía, escrita por David Lodge “El autor, el autor” acabo de leer esta semana (tampoco se pierdan de Lodge El Arte de la ficción).