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Se me ocurrieron diversos títulares en el momento de enfrentarme a la lectura crítica de la nueva temporada de MERLÍN. La primer: DE LOS PERIPATÉTICOS A LOS PATÉTICOS…

La segunda: MERLIN. DE LA CULTURA A LA BASURA…

Opté por un Réquiem (o misa de funeral) y un añadido: “una chapuza nacional” sin referencia a ningún país concreto sino “nacional” en cuánto a sinónimo de “algo grande, importante, que va a ser visto por muchos en territorios distintos, algo que nace santificado..”.

La llegada a las cadenas generalistas, desde Moviestar, de Merlín Sapere Aude me obliga a una reflexión que intentaré objetiva aunque me cueste después de vistos los primeros cuatro capítulos. Sí, insisto, no puedo valorar la cuarta temporada con todos los instrumentos  porque no la vi entera. Abandoné al finalizar el epísodio cuarto. Dejé los otros cuatro en el aire y, por qué no reconocerlo… en el olvido.  (Curiosa paradoja: ¿cómo puede olvidarse algo que no se vivió?) Se trataba, sencillamente, de una cuestión de salud mental mía y de saber a qué prefiero dedicar mi tiempo libre

Póngamos en precedentes.  De la wiquipedia:

Merlí es una serie de televisión española creada y producida por la productora Veranda TV (Grupo Godó y Boomerang TV), y emitida por la cadena catalana TV3 entre el 14 de septiembre del 2015 y el 15 de enero del 2018. La serie trata sobre un profesor de filosofía del mismo nombre, que estimula a sus alumnos a pensar libremente mediante unos métodos poco ortodoxos, que dividirán las opiniones de la clase, el profesorado y las familias. Con una cierta influencia de películas como El club de los poetas muertos, en Merlí, los creadores de la serie procuran hacer más cercana la filosofía a todos los públicos. En cada episodio se incluyen los planteamientos de algún gran pensador o escuela, como los peripatéticosNietzsche o Schopenhauer, que liga con los acontecimientos de los personajes. La serie consta de un total de 40 episodios repartidos en tres temporadas (13 las dos primeras y 14 la tercera), bautizados con el nombre de diferentes filósofos. Creada y escrita por Héctor Lozano y dirigida por Eduard Cortés, se estrenó en TV3 el 14 de septiembre del 2015

 Como casi todo el mundo ha visto MERLÍ, todo el mundo sabe que el guionista Héctor Lozano, cansado ya del personaje decidió matarlo en el último episodio despidiéndose para siempre de Merlí y de los suyos. En el epÍlogo del último capítulo de la tercera y definitiva temporada veíamos a los muchachos siete años después para contarnos qué había sido de sus vidas con la sorpresa final de que Bruno Bergeron (David Solans), el hijo de Merli y Pol Rubio (Carlos Fuentes) habían acabado juntos y felices.

Merlí, la serie… llega y se expande en todo el mundo. Alcanza la gloria. Ganas premios, adeptos entre toda la familia, en adolescentes y en ancianos que rememoran el sexo juvenil sin tapujos, con mordidas y besucones. Mi amigo el escritor Mike Vargas, desde Guatemala,  está pletórico con la serie, como todos nosotros allá donde estemos.  Todos lamentamos la injusta e innecesaria muerte de Merlí, que no merecía morir. El odio hace Merlí, las ganas de liberarse de él fueron visibles en ese ajuste de cuentas del guionista y el personaje.  Así mataba Agatha Christe a Hércules Poirot en “Telón”, así mató Conan Doyle a Sherlock Holmes  en “El problema final” en 1893 al que resucitó después de las miles de cartas recibidas de sus lectores pidiéndole que salvara al personaje. 

Va de sexo inclusivo 

2020: Lo que no lograron las cartas lo logró el dinero. Unos de los secretos mejor guardados: saber cuándo se embolsó el guionista… aunque se rumorea que entre 300.000 y 500.000 euros. Con esa cantidad uno comprende su bajada de pantalones porque, digámoslo ya, MERLIN SAPERE AUDE es uno de los conglomerados narrativos más esperados y, sin embargo con mayor cantidad de aluminosis por minuto de metraje o sea, podredumbre ( estado de lo que está podrido).

 

Contiene spoliers diversos de traseros y otros

La primera frase de una novela se conoce como Incipit y acostumbra a definir el estilo del libro. Es el famoso “En un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme…” que ha marcado generaciones. Aquí el “incipit” que debería ser glorioso es un plano gratuito de Pol Rubio en la ducha mostrándonos su trasero: nos define por dónde irán los tiros: la escatología, en palabras llanas, la mierda. Pol regresa a la universidad donde se encuentra con una profesora -gran María Pujalte- que, en la Universidad de Barcelona habla en castellano, un hecho solo habitual si se cuenta con alumnos Erasmus  (lo cuento por experiencia). Pol tontea con Bruno pero enloquece por el personaje interpretado por el ambigüo Pablo Capuz. Pablo tuvo a bien presentarme un libro en Reus, hace un par de años y solo tengo palabras de agradecimiento hacia él al que deseo toda la suerte del mundo.  Una de las primeras acciones de Pablo es mostrarnos su culo. Ya van dos. Aparte de encamarse con su tía, la actriz Silvia Marsó con quien tuve el placer de actuar en un breve papel en una serie de televisión  (Dones d’aigua) de Tv3.  Pero antes de que esto ocurra encontraremos a Carmen Conesa haciéndole una felación a su jardinero peruano. Tiene que ser peruano, compréndalo, por lo de la  inclusión. Ya sabrán que las películas de Hollywood que no manejen/incluyan a seres de distintas tendencias, ideologias, colores, procedencias no podrán competir a los Oscar, lo cual jode bastante la libertad del guionista y del director. No falta, en el primer episodio, el elemento nostálgico añadiendo en una breve escena a Francesc Orella que regresa para dar consejos. Nada sabemos de los anteriores personajes a los que amamos. Aquí apuestan gratuitamente por nuevos que no calan en el espectador en historias que no llevan a ningún lugar y que no te crees (la argentina, por ejemplo) 

Metidas de pata y otras patas

Però aún no llegamos a lo peor: David Solans (Bruno)  pidiéndole a Pol Rubio que se acueste con él mientras piensa en Pablo Capuz. Y rizamos más el rizo cuando vemos a Pol Rubio metiéndose un rotulador  amarillo en el culo, a María Pujalte jugando con un vibrador de alta gama y a Bruno Bergeron  creo que  jugando con la cerezas en un climax ridículo sexual que hará las delicias de los espectadores menos exigentes. Que conste que me parece un acierto de guión que Pujalte tenga una hija con deficiencias psíquicas que empieza una historia de amor con un igual (también es cierto….de nuevo,  la inclusión de las minorías).  Por suerte no pincharon la canción de Victor Manuel  “Solo pienso en tí”.

https://www.youtube.com/watch?v=esCV7-qxz2w

Las huelgas universitarias tampoco son tan frecuentes , solo cuando el gobierno cambia la ley de educación o llegaba el Plan Bologna. Pero cubren un guión vacío que hay que llenar como sea. Al fin y al cabo la historia feliz de  Bruno y Pol, anunciada en el epílogo de la tercera temporada anula , cierra y nos lleva al desinterés narrativo de  todos los ligues de Pol que son para ocupar. 

De lo que se trata es de dejar la filosofía y aprender de ella  y meterse en el mundo real de sexo loco para atrapar a espectadores a cualquier precio. La relación de Gloria, profesora de catalán con el padre de Pol, castellanoparlante (el gran Boris Ruiz) no cuela ni se entiende.  No significa que ambos mundos no puedan entenderse . Pero hay que llenar guión. Se trata de entretener al mundo, de vender la serie y convertirlo en fenómeno global a cualquier precio, a que sea una de las series más vistas por los glotones que se tragan cualquier cosa para matar el tiempo. Curioso que David Solans, el  actor que interpreta al hijo de Merlí haya confirmado que no estará en la quinta temporada. Solans, a quien vi actuar en compañía con otro grande, Julio Alonso en “A cada Rey su merecido” es un actor de talla, honesto y a quien posiblemente, tampoco le ha gustado nada el guión que pierde fuelle. Insisto en que lo que vi fueron los cuatro primeros capítulos. Si la serie remonta pediré disculpas aunque ya me llegó, en redes, la gran orgía (visual) final de todos zambulléndose desnudos en la piscina para dejar  bien humedecidos a los espectadores que ya esperarán, ansiosos, la continuación de algo que empezó brillante y acabó chatarra.

Suerte con ello.