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En conversación con el escritor venezolano afincado en Catalunya Humberto Balcázar desgranamos algunos de los asuntos más turbios que rodean a los creadores y al estado de la cultura, hoy.

La soberbia de las élites

1. El mundo es gobernado por unas élites económicas y políticas que no solo no están interesadas en la cultura sino que van a apagar cualquier intento de conocimiento superior y humanista por parte de sus súbditos.

Cultos e indiferentes

2. La cultura enriquece nuestras vidas, el conocimiento nos permite tener una opinión propia y exponerla. No resultan peligrosos los ciudadanos que transitan en esta vida enganchados a las pantallas de sus teléfonos móviles de sus televisores, zombies pasivos de la nueva que ya desistieron de su responsabilidad como seres humanos para frenar todo tipo de catástrofes.  Solo están especialmente interesados en tener cobertura suficiente en sus teléfonos móviles, que no les falle Internet y sobre todo la luz eléctrica, personas cuya única vida es publicar y alcanzar el máximo número de likes en sus publicaciones perturbando la paz social si es necesario a cambio de un like…..No voy a extenderme en ese punto, basta con ir a Twitter y descubrir la cantidad de seres perversos y desgraciados que tenemos en las redes: a la muerte por cáncer de Pau Donés, aún su cuerpo caliente que una independentista catalana retrógrada y radical reclamaba y pedía atención en aquello de “de que no era de los nuestros” porque no cantaba en catalán o a Rosa María Sardá, gran actriz y de gran carácter (que devolvió la creu de Sant Jordi) y a la que hordas estúpidas crucificaban a los pocos minutos de su muerte. El grado de inhumanidad en la redes asusta como ya advertia Umberto Eco. 

Este domingo publicaba la Vanguardia un artículo sobre Henry James escrito por J.F Ivars. Decía:

La narrativa de James refleja la impresión de sorpresa frente al espectáculo de la vida, enfrentada a las “masas monstruosas insensibles” a la agitación del sentimiento que no penetra más allá de lo que logra una punta de alfiler en la piel de un elefante.

No hay más palabras.

Capacidad de sobrevivir

3. La cultura genera creatividad que es la capacidad de buscar alternativas. En esa conversación profunda con Humberto Balcázar llegamos a ambos a la conclusión de que creatividad es la capacidad de sobrevivir (cómo de la inteligencia se llama “capacidad de adaptación”) . Y son los creativos, los que ejercemos la creatividad en nuestros trabajos diarios, los que mayor opinión podemos tener en el vivir de cada día creativamente. Somos como generadores de ideas y por lo tanto de percepciones.

De todo eso  se entiende que el presupuesto de cultura sea tan escaso:   entiendamos que existan rufianes y descerebrados que dirigen los medios de comunicación catalanes o españoles donde la cultura brilla por su ausencia: recuerden lo de los 15 minutos diarios de deportes en las noticias de TV3 y los apenas dos o tres minutos dedicados a la cultura. Y es que la cultura puede ser divertida si sabe ser contada.  Ya no se trata de ser contada sino de querer ser contada.

Rebeldes con causa

4. La cultura nos hace libres, únicos rebeldes, con causa. Si los adolescentes que leen a regañadientes las lecturas obligatorias -ya no hablemos de las casuales-  supieran que mientras leen están convirtiéndose  en adalides, en defensores de un estado propio y enemigos de un sistema -de élites económicas y políticas-  posiblemente no incurrirían en tantas banalidades y estupideces, no perderían el tiempo salvajemente enganchados en las redes y se someterían a la lectura gozosa con mucho mayor ahínco.

En este mundo necesitamos rebeldes ante un sistema despótico intolerante que se burla de los cultos y de los creadores.

De un libro bueno los ignorantes piden ¿ para cuándo la película?. Su pasividad enfermiza es de psiquiátrico.En reuniones de amigos se habla de series, no de libros, se habla de lo comercial, no del arte.
Maniobras de despiste, storytellings  son aquellas en las que los políticos quieren convencernos de que están haciendo algo cuando la verdad es que les importa un rábano.

Tomemos por ejemplo,  último plan Nacional de lectura a 10 años:  imposible de adivinar cuántos cambios llegarán en los hábitos de lectura con la erupción de novísimas tecnologías  para entender que ese plan nace muerto, entre otras cosas, porque el nuevo gobierno catalán enterrará en cal viva todo proyecto del gobierno anterior

Así es de rufianesca, malévola y perversa la política que busca llenar titulares de periódico cuando ellos ya saben que es papel mojado:  la cuestión es permanecer en sus asientos de diputado y bailar a la perdiz el máximo tiempo posible

La censura de las artes y la creatividad 

5. En efecto, las Artes están censuradas. De hecho el fenómeno es de mayor gravedad. Todos somos creativos. Pero ni se alimenta esa creatividad ni se potencia y se ahoga porque el sistema productivo necesita sumisos operarios que trabajen, vean televisión a llegar a sus casas  y apaguen cualquier entelequia posible.

Si los niños entrenaran su creatividad desde pequeño nuestro mundo estaría lleno de genios, de personas revolucionariasque  intentaría luchar contra el sistema.

Nos topamos con otros de los estamentos más adiestrados del sistema que es el sistema educativo donde la creatividad se consiente solo en las artes plásticas,  donde no se celebra la discusión (con excepciones) y dónde los estudiantes buscan aprobar sus exámenes (¿exámenes en el siglo XXI?) para no pertrechar desperfectos. Se les dice que es así y que tienen que estudiar matemáticas, geografía historia pero para nada hablan de creatividad. Hace años que insisto en que la asignatura de creatividad o pensamiento creativo e innovador debería ser obligatoria en secundaria;  cuando he dado algún curso de pensamiento creativo  he recibido amplios elogios en la transformación de los alumnos. Fuera de eso, un fracaso de incomprensión de aquellos que  configuran también el sistema.

 

Los perdedores
6. El sistema actual tiene fundamentos  tan intrincados y férreos que los creativos acabamos por tirar la toalla, cansados de luchar solo ante un peligro real dedicándonos a otros quehaceres o, acaso, ermitaños o solitarios, desdeñados porque no supimos encajar en un juego de ajedrez que está amañado.
En el fondo creo que damos miedo de que descubran nuestro riquísimo potencial artístico  que perturbe las formas sociales ya estructuradas.

Creación literaria

7.Con todo ello la supervivencia es el plato diario de cada creador: ayudas, premios, convocatorias, residencias no son  solo insuficientes si no que, más pronto o más trade, su negación genera infelicidad, angustia, depresión, y ganas de arrojar la toalla. Todo  lo dicho lo circunscribo especialmente en el ámbito de la creación literaria: en el caso de la escritura en catalán y en el contexto actual todos los escritores somos perdedores. Escribir en catalán hoy es firmar una sentencia de muerte lenta y agonizante con pequeñas alegrías que no compensan el furor de unos tiempos de horizonte desconocido. Abrochémonos los cinturones. Y ay de tí si eres capaz de expresar una opinión contraria  a la mayoría. La izquierda más fascista te pegará de codos, codo a codo con la derecha más radical. Véase el caso J,.K Rowling a la que se le ocurrió  corregir  “personas que menstruan por mujeres que menstruan”  y le saltaron a la yugular  con librerías devolviendo sus libros, quemas de Harry Potter y solo porque las trans no se sintieron incluidas. ¡Qué locura azota nuestra sociedad que era permisiva y que ahora juzga, condena y mata en el mínimo de los deslices! Se alaba la libertad de expresión pero, ocultando el rostro en el vil anonimato, se castiga al que rompe las reglas. Esta vez fue Pablo Hessel por la letra de una canción contra el Rey, en una monarquía corrupta y sinverguenza. Mañana es posible que le toque a usted.

La incultura se impone, se destruye la cultura,  se inventan las afrentas, se celebra festivamente y  en algarabía la opinión contraria. Se sacrifica al otro, se le pisotea. Nunca soñé con un mundo así. Que tristeza vivir en él y esperar el día en que el yugo acusatorio se abalance sobre uno; ese péndulo tan de Edgar Allan Poe en una sociedad poemizada, ejecutora que celebra la ignorancia y sacrifica la belleza y la libertad de la palabra bajo falsos propósitos. 

Fin

¡Para qué seguir?  

 

Foto: La mediocridad ensalzada: una empresa de colchones en Barcelona que celebra el Black Covid ( no el Black Friday) . El virus convertido en una fiesta. ¿Ironía? Hijos de puta.