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1. ¿Quieres ser escritor/a o vendedor/a de libros?
Ambas son cosas distintas. Si al escribir solo piensas en vender libros te auguro un nefasto porvenir. Si piensas antes en el éxito que en el trabajo duro, dedícate a otra cosa. Ya lo escribió Stephen Vizinczey en sus célebres diez mandamientos: Escribirás para tu propio placer. ( www.escueladeescrituracreativa.com/consejos-para-escritores/los-diez-mandamientos-del-escritor-vizinczey) Pensar en vender antes de en escribir es como construir la casa por el tejado o tener los pies en el barro o vender submarinos. ¿Piensas más en las redes sociales y en cómo proyectaran tu éxito que en el edificio de papel que tienes por delante?

2. ¿Eres escritor o escribiente? Dicho de otra forma, ¿escribes lo que necesitas contar, buscas tu propia voz o te limitas a seguir las modas y a pescar un éxito que nunca llegará para los que copian?

3. ¿Sois de los que pensáis que leer puede contagiaros malas formas, malos ejemplos? ¿que lo mejor es guarecerse de las influencias de los demás? Eduardo Márquez, amigo y gran escritor me confesaba en cierta ocasión que en sus cursos de escritura en el Ateneo barcelonés había conocido a algunos alumnos que le decían que no leían para “cuidarse” de los demás escritores. Suponían que su genialidad no necesita de Dickens o de Nabokov o de Auster o de Roald Dahl…pobres cerebros que necesitan modelos en los que “espejarse”, referencias, métodos, respuestas que ya otros encontraron y que son desechadas por el orgullo del primerizo que se cree sabio

4 El genial pintor Joan Miró pasó un tiempo en París pasando hambre y frío mientras buscaba su lugar en el mundo. Antes había trabajado en una fábrica hasta que enfermó. La pregunta es ¿a qué serías capaces de renunciar para defender vuestro arte? ¿Cuál es vuestro arte y qué sabéis de él?

5. ¿Defenderíais vuestro arte si, como Van Gogh solo pudierais vender un cuadro en vuestra vida? ¿Si solo vendierais 1000 ejemplares? (si escribís en catalán o en una lengua minoritaria, recordad que una venta de 1000 libros es un regalo que solo os va a proporcionar unos 1000/1500 euros. ¿Y si fueran solo 500? ¿y SI FUERAN 100? ¿Cuál es el precio de vuestra constancia y de vuestro sacrificio?

6. ¿Hasta qué punto sois impermeables a la crítica, a los criterios de los demás, hasta qué punto sois capaces de escuchar solo vuestra propia voz, la voz de vuestro interior?

7. ¿Si vuestra pareja, hombre o mujer, si vuestra propia familia os dijera, reiteradamente, que no sois buenos en vuestro trabajo creativo, en este caso, en la creación de una novela, y lo hiciera con saña qué haríais? ¿Dejarías de hacerlo? ¿Dejaríais de escribir? ¿O dejaríais a vuestra pareja y seguiríais escribiendo para demostrar a unos u otros que estaban equivocados? El gran gurú de la creatividad Mhalyi csikszentmihalyi narra en su magistral libro “CREATIVIDAD” el caso de una poeta que siendo aconsejada por su marido que dejara de escribir poesía (en la argumentación de que no era lo suficientemente buena) y haciéndole caso, cuando él murió y ella recuperó su escritura acabo demostrándose que la poesía de ella era muy superior, incluso a la del finado. Con lo que…escuchen a su corazón porque hay seres muy próximos que ya hace tiempo que lo perdieron.

8. Si fuerais inmensamente ricos, ¿dónde quedaría vuestro arte? No necesitáis ser escritor/a si preferís vivir bien que escribir. Y es el mismo autor quien nos dice Esto quiere decir que no vale la pena que te esfuerces por interesarte en algo que te resulta aburrido. O en algo, añade, que solo lo ves como un canal para enriquecerte. Tendrás menos decepciones jugando a la lotería.

9. Si vuestro primer relato, o vuestra primera novela es rechazada por siete u ocho editoriales o vuestra historia pierde en varios concursos literarios, ¿seguirías escribiendo? Creo que no es preciso recordar como el mago Harry Potter de J.K. Rowling fue rechazado por diversas editoriales que llevan ya varios años tirándose de los pelos (los que quedaron porque entiendo que debían producirse despidos masivos de lectores editoriales). Así que la respuesta es perseverancia y paciencia, algo de suerte y mucha fe en uno mismo que a esa no la derrota nadie. A título personal uno de mis libros fue rechazado por cuatro editoriales antes de convertirse en mi mayor éxito. La primera pretendía despojarla de una serie de referencias, geográficas, filosóficas, literarias, musicales. Hay que aprender a decir NO. De la segunda nunca hubo respuesta (callar es una forma de rechazar). La tercera editorial cambió de editora y la que la sustituyó dijo no estar interesada. La cuarta no encontró colección para ella (puedo aceptarlo, sin duda) y la quinta lo convirtió en una bomba literaria. Entre ellas pasaron once años…

10.¿Podeis arañar tiempo en vuestro día a día para escribir aún sabiendo que quizás no se os ocurra nada? ¿Estáis dispuestos a ser vuestro peor jefe que os exija adelantar en el relato y dedicarle un tiempo que no será breve aún sabiendo que quizás nunca publiquéis, que nadie os leará y que no ganaréis lo suficiente como para seguir adelante? ¿Conocéis la palabra “disciplina”? Si os resulta extraña y no llegáis a adorarla os será difícil cumplir vuestros sueños (los que sean). Si la respuesta es SÍ, bienvenidos al Reino Poderoso de los Buenos Escritores que caminan hacia el futuro, sin miedo, paso a paso, con firmeza y persiguen alocadamente las ideas con las que más pronto o más tarde llegarán a algun lugar de la Mancha, o de Narnia o a Macondo o a Sinera o más allá del mar de los sargazos en la más espléndida de las aventuras literarias. Podrían ser otras preguntas pero si uno responde a esas primeras y logra comprenderse y, tal vez, superarlas, cualquier otra cuestión podrá ser resuelta con la misma firmeza y el mismo alborozo con las que el prestidigitador logra sacar el conejo blanco de su chistera.

Seguirá.