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UN ESCRITOR METIDO A PROFESOR (3)

por Ene 30, 2022Creatividad0 Comentarios

 

Se supone que es secreto profesional lo que ocurre en las aulas y que los niños deben estar protegidos. Así que ni mencionaré nombres ni daré procedencias ni contaré nada que pueda perturbar la paz de los angelitos.
Aunque me pregunto ¿quén protege a los docentes?

Un sistema infuncional


Ya he manifestado en diversas ocasiones que el sistema educativo no solo está obsoleto y sin ganas de cambio  sino que resulta, en su mayor parte, retrógrado, anacrónico y antinatural y que cincuenta años después de mi niñez sigue habiendo un profesor frente a unos alumnos sentados en pupitres que aguantan estoicamente la hora de clase, se desmelenan entre clases y así hasta que se regresan a sus casas. Lo malo y lo habitual es que si en el aula hay dos o tres alumnos movidos este entusiasmo se comparta y resulta imposible detener la marcha de la clase. 

Son diez o quince energías contra una, la del docente.  Los adolescentes -estoy hablando de chavales de trece años que cursan segundo de ESO-  no distinguen  edad, sexo, condición física, estados de salud, estados anímicos, tesituras de voz, fortalezas o debilidad de carácter del profesor/a. Su energía está por encima de todo eso y  no va a verse empañada por el hecho de que el docente sea una persona que tenga sesenta años, o que sea mujer o anciana o que uno pretenda ser amable y bondadoso de cuento de hadas. Eso a los chicos/chicas les importa un carajo. De hecho, mejor que enfermes, porque así el sustituto o sustituto va a entretenerlos sin temario durante unos días. Dicho de otra forma… ellos no van a cuidarte, ni a preocuparse por ti. De hecho, no saben que tengas una salud que debas cuidar.  Te van a dejar que grites: entonces, en apariencia, se detienen para empezar en breve cuando su memoria de pez les haya hecho olvidar el cabreo anterior. Dicho de otra forma dar clase puede afectar muy seriamente a tu salud.

Todo depende de los alumnos con que te encuentres. Hay aulas formadas por estudiantes-ejemplo que rozan la exigencia universitaria (me han contado) o por personas que proceden de entornos seguros, estables, de buenas familias que valoran el estudio como una garantía de un futuro profesional más o menos estable. 

One to one sin vuelta

Pero si tu instituto está formado por chavales inmigrantes, de familias que no potencian su experiencia educativa, que  no se integran en la sociedad, que no hablan en catalán, ni les interesa y que se defienden en castellano con dificultades porque en su casa sus padres  solo hablan árabe o ruso y ya les basta…  todo lo que hagas en el aula será una guerra abierta y sin fondo. La palabra cultura es desconocida: recientemente un alumno marroquí me preguntó qué significaba la palabra “teatro” y otro dia esa misma persona me dijo que no entendía el tema de los valores éticos: integridad, lealtad, tolerancia, respeto… Para los immigrantes, en su mayoría, tu cultura, tu noción de país nunca será la suya o compartida o comprendida. 

Respeto

Si no conocen la palabra “respeto” no van a poder utilizarla.  El aula es un almacén de niños. La educación general básica es obligatoria: tienen que pasarla allí como se pueda e intentar que sea los mejor posible aunque sea a costa del docente.  No existe consciencia de que tengan que cuidar de su docente aunque el docente sí tenga que cuidar de ellos.  De hecho sí cambió la educación en medio siglo: ahora se conoce, se valora a cada alumno como una persona con sus dificultades: existen tablas, cuadros para cada uno de ellos, para intentar encajar una educación a medida, para comprenderles, ayudarles, estimularles en sus dificultades. El trabajo del docente resulta dificultoso y, a la par,  extraordinario: un one to one que no pertenece al mundo del márqueting sino al de la educación  Y sin embargo no existe un cuadro del profesorado a disposición de cada alumno para que ellos lo cuiden, lo valoren, lo protejan como el bien máximo en el aula. Si un profesor sufriera en clase un infarto no  sería un asunto que les perteneciera o que fuera de su responsabilidad y sí un asunto de mala salud.

Y estamos en un pez que se mueve la cola: los padres son los primeros que necesitan ser educados. Quizás porque no tuvieron acceso a la educación o fue insuficiente. Quizás porque la cultura es un regalo que no pueden permitirse cuando la adaptación a un mundo nuevo puede ser traumática y el mercado laboral una mala experiencia, como lo es, con sueldos de verguenza. Entonces la educación pertenece a los docentes y ellos, los padres,  abandonan su responsabilidad, por despecho, por ignorancia, por indiferencia, por desconocimiento.  Dime como son los padres y te diré como es el/la estudiante.

De ahí que las aulas de acogida, las que acogen/recogen a los estudiantes extranjeros durante dos años  tengan un grave problema estructural, de funcionamiento, de utilidad frente a gente a la que quiere formarse en la cultura que les acoge sin que les interese lo más mínimo. Y ese será el tema del próximo capitulo

 

seguirá….

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