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Mi marciano me ha pedido quince días más en la Tierra antes de emprender viaje a las altas esferas celestes. Dice que quiere ver si se lleva a su chica a su planeta o la desintegra. Que dependerá de ella. Lo que no me explico es que a mi no me invitan a ninguna parte y a él, el de nombre inpronunciable a todos los lugares. Y mucho menos entiendo que, llegado el otoño, le inviten a un baile de disfraces. Será que la gente rica tiene dinero y tiempo y no sabe como malgastarlo pero me contó que estuvo en un baile de gala en el Gran teatre del Liceu. ¿En octubre? De eso hace solo dos días.

Y eso fue lo que contó, lo que dijo u que yo escribo. Creo que será su última “retransmisión”.

Hola padremadre y iglotianos todos. Ayer gané un concurso de disfraces y eso que no iba vestido. No, no iba desnudo…vestía de mí y les pareció que mi disfraz de marciano era el mejor, el más natural. Era un baile de máscaras donde todo el mundo se disfraza aunque no entendí la frase que muchos van disfrazados todo el año. Era un baile de la alta sociedad, aunque la mayoría son bajitos y tampoco conviven en sociedad: solo saben hablar de sí mismos. En el discurso de no sé qué presidente no callaron ni un minuto. Les habría abofeteado por mal educados. A más altos más baja educación. 
Había leones vestidos de mosquitos y mosquitos vestidos de leones, ejecutivos vestidos de ejecutivos con caretas y caretas sin caretas y eran peores. Dicen que esto es un preludio al caranaval de febrero-marzo y que debería ir a Venecia que eso si son Carnavales que significa que toda la carne vale (su peso en oro) 
Había joyas de verdad y otras de mentiras como disfraces que son de verdad como el mío y otros no. La gente bailaba de manera espasmódica  con estallidos de luz blanca que parecía una invasión extraterrestre por eso desintegré a dos señoras que vinieron corriendo hacia mí. Aún deben seguir buscándolas siguiendo el rastro del rímmel (que no rima con nada).
La alta sociedad es muy aburrida solo hablan de sí mismos y de ropa. Yo hablo conmigo mismo cuando me aburro pero nunca de ropa. El premio que gané en el concurso de disfraces era una cena para dos y una noche en la ópera. Como estoy solo cenaré dos veces uno enfrente del otro y después, por la noche, a dormir en la ópera. Espero que las paredes de la ópera estén insonorizadas porque los oídos ingletéanos captan el zumbido de un mosquito a cien kms. Cuando vuelva a Igloo organizaremos un baile de disfraces todos vestidos de marcianos: seguro que será muy divertido.

 

El baile que duró hasta primeras horas de la manana se interrumpió por la muerte de la divina Montserrat Caballé. Él me dijo que le habían invitado a cantar en su funeral. Me puse las manos en la cabeza. Me lo imaginé ya como alcalde de Barcelona si seguía así de vistoso y public relations. Y como sigo con la boca abierta y me entró hambre, me voy a cenar. Por lo menos sé que viene de un planeta frío al que llaman Igloo y que me suena más a marca de helados.

Qu ustedes disfruten, cada uno de su cena o de lo que tengan en la boca.

Il diavolo  (carnaval Liceu 2016 selfie demoníaca, después de romper mi móvil

 

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