Seleccionar página

Esta semana me regalé un pase de TOY STORY en el ARENAS de Barcelona y, como siempre en versión original con subtítulos. Cuando no tengo más remedio que ver una película en español la veo forzada y no la siento.
ToyStory4 es un puro prodigio. Nace obra maestra. Que uno acabe emocionado hasta el escalofrío con las peripecias de unos juguetes ya demuestra como son de brillantes los equipos PIXAR. Siempre se había dicho aquello de “nunca segundas partes fueron buenas”. La segunda, tercera y, ahora cuarta parte, pulverizan la frase hasta su extinción.

El argumento es sencillo, el tronco firme y las ramas frondosas y de una perfección abismal: Bonnie fabrica en su primer día de visita a la escuela un tenedor: dos ojos saltones y el palo de un helado partido en dos que le hará de patas ( por lo de patoso). A partir de allí la niña le cogerá un cariño tan grande que cuando se les pierda Woody, el vaquero, hará lo imposible para devolvérselo. Pero más allá del prodigio técnico, de la animación, del guión subyacen el el texto una serie de mensajes que nadie debería dejar de anotar para provecho propio. Lo que veo para que la disfruten más aquellos que se quedan en la superfície:

EL HOMO LUDENS JUEGA

  1. La creatividad es el único de los juguetes que puede durar toda la vida si uno quiere, porque se formula y se reformula tantas veces como uno desea.  Es la máxima expresión de la inteligencia humana.  Y cada cerebro único nos da un juguete nuevo y único. Lo que hace nuestro cerebro creativamente nos resulta mucho más satisfactorio que juguetes hechos o comprados de los demás.  Forky, el tenedor basura de la niña  -ella le da vida con un nombre y un cuerpo y una función- es el juguete más feo (horrible) pero el más hermoso porqué esta hecho por ella misma.  Si desarrollamos nuestra creatividad siempre, si jugamos siempre -y eso es la creatividad, un juego- podemos ser mucho más felices que si nos quedamos mirando.Y aquí añado un precioso texto de Álvaro Pombo y José Antonio Marina cuando dicen en “La Creatividad literaria”:  Vivir pasivamente limita nuestras posibilidades de actuar, nos debilita y somete a servidumbres varias, emmohece nuestras capacidades y puede intoxicarnos de comodidad. Las impotencia es su sino.Por eso es conveniente una pedagogía de la actividad que consiste, fundamentalmente,  en eliminar los obstáculos que la entorpecen: la desidia, el pesimismo, la rutina, la pereza expresiva, el miedo. Liberada  de estos incordios,  la inteligencia va a lo suyo que es  inventar posibilidades, ampliar el mundo, distender el ánimo. Y como ya he dicho tantas veces la creatividad nunca se estropea. Y dura, dura, dura…

 

SI TELE SIGNIFICA LEJOS Y DE LEJOS TE HABLO YO, TU ME HABLAS, YO CONTESTO, ¿QUIÉN DIRIGE NUESTRA VOZ? ( de las adivinanzas Bimbo en los años 60).

2. No hace mucho tiempo -una década o dos- que las niñas de doce años y más  jugaban aún con sus muñecas. Mi hermano jugaba con su Mecano de construcción hasta pasada su adolescencia. Yo me aficioné a dar funciones de títeres desde los 8 años hasta pasados los quince: lo entendía como una forma de arte. Si ahora alguien viera a un muchacho sentado detrás de un teatro de guiñol moviendo marionetas de guante solo caben dos posibilidades: o pensaría que es un artista o, posiblemente, un demente.  Me falta un detalle en el film para hacerlo más comprensible. Melannie encuentra una muñeca en la tienda de antiguedades pero decide que ya no está para muñecas: me falta una escena en la que saque su móvil del bolsillo. Porque este ha sido el problema número 1 de que los niños desde los once años dejen de jugar: las putas tecnologías. para ellos los móviles son el cubo Rubik infinito el juguete de mil caras  (en mi tiemp era Fu Manchú y sus mil disfraces)  y aplicaciones que hace de todo: respuesta inmediata por whats, acceso a internet 24 horas que incluyen images para consumo sexual desde la más tierna edad que los envejece (sin control parental). Y quien está todo el día pegado (adicto) a las tecnologías no piensa -que insisto es esperar pasivamente-. Antes muchos andábamos solo con nuestros pensamientos. Ahora muchos andan por la calle escribiendo y mirando el móvil sin pensar, ni esperar pasivamente nada. Y la creatividad que diria el gran publicitario y profesor Dr. David Roca es pensar, pensar, pensar… Y ese sí es el juguete de mil caras y aplicaciones. Pero las escuelas no son escuelas creativas como ya denuncia Ken Robinson en “Escuelas Creativas”. Es el fin de una generación de niños que jugaba no hace mucho. Que los juguetes acabarán pronto o tarde en la basura, en los deshechos. Que crecer no debe significar dejar de jugar y ahí debería estar la creatividad para suplantarlos y darles una segunda y tercera vida.

3. Que la creatividad nos hace ágiles de mente,  felices, avispados… que se comparte, que se contagia. Que la producción industrial de fabricar juguetes  como números en una serie, “todos iguales” nunca superará a la muñeca de trapo que una ha construido con sus propias manos.  Para obtener el placer de la lectura y de la escritura en las escuelas  ¿qué mejor que pedir a ños niños que escriban un propio texto y que lo lean después en voz alta. ¡La literatura hecha juego!  Al humilde tenedor Forky Bonnie le dará una compañera -podía ser un compañero, pero los niños actuan con bimonios, con roles aprendidos (papá/mamá)  y perpetuan modelos de conducta como los que ven en casa- con lo que la aventura no hace sino recomenzar. Su creatividad se multiplica por dos y más. 

4. Me preocupa la tienda de antiguedades donde hay juguetes perdidos que nadie reclama ni que nadie compra si no son perfectos ( caso de la muñeca con el disco de voz roto), un cementerio de juegos olvidados con problemas de personalidad (los ventrílocuos). Y me pregunto cuantos niños serán los que tengamos en el futuro con problemas de personalidad porque ya han dejado de jugar, de inventar, de manipular, de romper cosas (no se lo permiten sus padres helicóptero “jiperprotectores”) que quieren todo ya y que carecen de la fantasía que GIANNI RODARI (PRONTO SU CENTENARIO) nos regaló con algo tan sencillo como su binomio fantástico: dos palabras para un cuento.

Salí tan feliz y tan preocupado que en este post solo he vertido algunas de las ideas que la película generosamente nos regala: Un canto a la amistad sin condiciones, a las separaciones forzadas que llegan en nuestra vida, a ser un poco “locos” frente a tanta mediocridad, a jugar de nuevo, simplemente abriendo los ojos y poniendo formas a las nubes. Disfrútenla  y regalen CREATIVIDAD para un mundo mejor.