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¡Hola! Ya les conté que desde hace una semana tengo a un marciano conmigo, en mi piso de soltero en Barcelona.  A veces me pregunto si habrá un nuevo ET a quien rescatar  o a ese dicharachero PAUL o si es un miembro de una nueva generación que sigue sin notícias de Gurb , del libro de Eduardo de Mendoza. Como Gurb se convirtió en Marta Sánchez mucho antes de que se le ocurriera cantar el Himno de España para ganar puntos e ir a Eurovisión yo estoy pendiente de lo que hace, de lo que dice Mick (o Nick, es que no se le entiende). Y sinceramente espero que no se permute ni en cantante ni en santo padre.
Tampoco me gustaría que tomara prestada mi tarjeta (¿vendrá de “jeta”?) de crédito y se fuera de compras como ya ocurría en la historia de Mendoza.

Así que esta semana le oí farfullar y apunté lo que decía/contaba a su familia reverendísssima. Yo yo, achicado por los calores estivales se lo cuento para que me regalen esa misma sonria que apareció en mi tez cuando le escuché. Mick tiene la mentalidad de un niño de 10 años , lo que agradezco, harto de adultos que envejecieron mentalmente antes de tiempo.

Parece que el marciano se fue pòr error o no, a una playa nudista. Y eso fue lo que vio y lo que contó.

Mi marciano favorito en la playa nudista

 Hola Padre, Hola Madre…En mis tareas de investigación hoy he hecho un viaje a la psicología terrestre: ver lo que se esconde en el interior de la naturaleza humana. He ido a una playa nudista (ríe)  y he descubierto varias cosas. Una: Un hombre invisible quería fastidiar mi investigación tirándome arena a los ojos para que no mirara  y lo digo que con escozor de ojos.
Dos: entre los desnudos hay muchas diferencias entre las mujeres pero muchas más entre los hombres y no les gusta que les pregunten.
Tres: Hay gente que va a preguntar como yo y otros que van a mirar por debajo de la línea de flotación. Hay gente vestida, poca, desnuda, mucha y gente que desnudan con la mirada, mucha más. Una playa es un desfile de moda: hay masajistas chinas de blanco, vendedores ambulantes de aguacervezabier de negro y tiendas portátiles de ropa y collares de moda playera multicolor. No le veo la gracia a la playa nudista. ¿Acaso no se bañan desnudos en su casa?  Allí tienen agua y jabón y aquí solo espuma.
Cuatro: se untan de crema y se tuestan al sol. Después dejan la crema en el agua con una mancha de aceite que (consulto el diccionario) podria ser un nuevo chapapote. 
Cinco: también pueden pasearse por el chiringito de la playa. Me he ido sin saber, desnudos como andan,  dónde guardan las monedas y el cambio de sus cocacolas y biars.  Llevan una hucha incoporada en la parte de atrás pero nadie guarda el dinero allí. La naturaleza humana no deja de sorprenderme.
Seis: he oído hasta treinta-y-dos-lenguas distintas, sin contar las que expelen los radiocassettes a toda marcha ni el lenguaje de los peces.
Siete: hay más hombres que mujeres abrazándose, mirándose y midiéndose con la mirada, fotografiándose, aunque esté prohibido y todo el mundo muy excitado sin que entienda el por qué.
Conclusión: El mundo debería ser como una playa nudista sin nada por esconder y nada por declarar. Saludos padremadre!

 

 

Foto: Propia. Playa nudista  de la Marbella (Barcelona)

 

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