Seleccionar página

DE BODA O EL AMOR LLAMA AL AMOR: ALEIX Y ADELAIDA FOLCH

por Sep 12, 2021Creatividad0 Comentarios

El pasado 14 de agosto casaba a mi hijo primogénito en Reus, la ciudad de Antonio Gaudí, Fortuny o el General Prim.

Para celebrar la unión escribí un texto que ahora comparto. No quería caer en esos textos relamidos, cursilones, fáciles, de cortar y pegar que tanto montan… montan tanto para unos y para los otros.

Un matrimonio nunca fue asunto fácil aunque el de mis padres lleve todavía 62 funcionando. Y eso escribí, una reivindicación de la igualdad en todo donde nadie suma más que el otro, donde uno piensa más en el otro que en sí mismo por aquello tan bíblico de dar para recibir

Espero que lo disfruten. Traducido del original en catalán.

Queridos amigos:

Mientras no iniciamos el ágape de esponsales me ofrezco ahora, a ser su jardinero. Dirijo unas palabras a los nuevos esposos, pero también a todas las personas que viven bajo la gobernabilidad del amor. Recordad que la palabra ágape procede de la suma de adoración, de gracias, de amor, de perdón y de esperanza …

Ante todo … enviar un saludo a aquellos que por razón de enfermedad, o por prudencia, o porque viven lejos, como Joaquín Chan desde Los Ángeles o Wolfgang Kuhmley, mecenas de las artes, desde Berlín, no han podido acompañarnos. Tienen un lugar en nuestra mesa. También un recuerdo a aquellos que, en el último año, nos han dejado y que hoy seran aquí. Los corazones de todos ellos siguen con nosotros. Y dar las gracias al Padre José Maria Carod que ya lleva 34 años de celebraciones con nuestra familia.

Si el juicio final se me pidiera por qué he de ser perdonado y qué méritos tengo para merecer el Paraíso, si se me pidiera qué sola cosa, qué obra o hecho me hace creer merecedor de sentarme a la derecha del Padre contestaría que no son una sino dos las obras de tan gran valor que pasan por encima de todo lo demás. Y les diría: mi mejor obra no es otra que Aleix y Eduard, mis hijos, la nobleza de los que garantiza que el paso por esta vida haya valido la pena.

No tengo tiempo de glosar sus hechos o sus grandezas porque veríamos caer el sol y no habría hecho más que empezar. Pero hoy que libro a la familia Borràs Ibáñez a Aleix y recibo a Adelaida, en justa medida, lo hago con el dolor de la separación y con la alegría que los acogemos. Pero que sepáis que Aleix pertenece a una clase de hombres que antes era conocida como la de los héroes, la de aquellos que, también en tiempos oscuros resplandecían en su bondad. La honradez, la humildad, pero también el rigor, la generosidad… lo hace un ser único y enormemente valioso.

Y se lo entrego pero lo hago con algunas condiciones de la misma manera que acepto que al recibir a Adelaida, la familia Folch Gomis acepte también condiciones similares.

“Amar a los demás es la única salvación individual que conozco: nadie estará perdido si da amor” escribió Clarice Lispector. Por lo tanto, Aleix y Adelaida, no habrá mejor bandera, ni bandeja, ni camino, ni horizonte, ni abrigo que el amor. Y es en nombre del amor que hablo. Porque he tenido buenos maestros. Mis padres Jordi y Mari llevan sesenta y dos años de estimación, de poner en valor la familia como unidad integradora de quince personas que están aquí, en cuerpo o en alma, y ​​que forman una única unidad. Y cuando les pregunto a los padres el secreto de su amor ya inmortal me dicen que … paciencia, que aflojar un día el uno, un día al otro. Y que sobre todo, pensar primero en el otro, por encima de uno mismo. Y eso que son palabras placenteras en la realidad son muy difíciles de llevar a cabo. Este es un aviso, a todo el que ama.

¿Qué hago para otro, primero, antes de pensar en mí? Las parejas que no sean capaces de aceptar este hecho no sobrevivirán. Porque pensar en el otro, de primero, es un sacrificio de quien cree perder, pero de quien, de hecho, gana. Lo escribe Tagore: la vida nos es dada y la merecemos dándola.

Todos afirmamos de manera satisfecha mi marido, mi esposa, mis hijos. ¡Y qué manía con el pronombre posesivo!, con poseer a los demás. Aleix no es tu marido. Adelaida no es tu esposa. Nadie pertenece a nadie. Aleix es la persona elegida para estimar el resto de tu vida. Que sí es tuya. Adelaida es la persona en la que Aleix piensa antes que en sí mismo. Y llevaréis hijos al mundo. Y diréis nuestros hijos, cuando, en realidad, son personas a las que hay que educar pero que crecerán y buscarán su lugar en el mundo. Son los hijos del anhelo de la vida por sí misma. El matrimonio es un sacramento, pero no debe ser una jaula. La clave del amor es la libertad. Lo escribió el poeta hindú Khalil Gibran:

Habéis nacido juntos y juntos debéis permanecer por todo y siempre. Pero que haya espacios en vuestra comunión,y que los vientos del cielo dancen entre vosotros. Amaos el uno al otro, pero no hagáis del amor una traba: que sea más bien un mar hirviendo entre las playas de vuestras almas. Llenaos las copas el uno al otro, pero bebed en una sola copa. Comparte tu pan, pero no el comáis del mismo trozo. Bailad y cantad juntos y sed alegres; pero permitid que cada uno pueda estar solo, al igual que las cuerdas del laúd están separadas y, sin embargo, vibran con la misma armonía.

La fórmula del amor más excelsa es la equivalencia. La equivalencia es la forma democrática más pura del gobierno de dos personas cada una de las cuales cuenta con un cincuenta por ciento en poder, en elecciones, en decisiones. Aleix igual a Adelaida. Adelaida igual a Aleix. Con la misma perfección y simetría de las Iniciales que encabezan sus nombres: dos A permanentemente mayúsculas, dos letras capitales, dos A aspiradas, casi el mismo aliento para Aleix y Ade. Si alguien tira más que el otro o desea hacerse escuchar más, o cree que la razón es suya damos paso al gobierno de los tiranos y la rotura de toda correspondencia. No queda lejos el concepto de empresa: también lo es un matrimonio donde, por la misma equivalencia, cada uno posee un 50 por ciento de acciones de amor. Cuando en nombre del amor alguien pretende quedarse con el 51% se convierte en un socio mayoritario. La empresa le pertenece y aquel que tiene el 49% deberá acoplarse a los mandatos del otro o malvender su parte. Del mismo modo en un símil político, el partido menos votado pasa a la oposición. La conclusión, la pervivencia de un partido, de una empresa o de una pareja pasa por el ejercicio real de una democracia ahora sí, plena. En el fondo el amor es mirar hacia el mismo horizonte: la fotografía que hacemos puede ser horizontal o vertical, pero será la misma fotografía.

Lo escribe el poeta Rabindranath Tagore: No puedo escoger el mejor. El mejor me escoge a mí.

“El que no suma, resta” dice Humberto Balcázar, que me enseña a amar cada día. Es trabajo de cada miembro de la pareja potenciar al otro, dejarlo volar, porque de regreso, el amor estará esperando en el umbral de la puerta como si nunca se hubiera ausentado. Amar suma, y ​​cuando uno sólo piensa en el propio tejado o en la propia portería, lo que resulta es una resta.

Para terminar … declaro mi amor por vosotros y la única condición que os pongo es que os améis, con locura, pero con libertad, en tanto que no pertenece a nadie. Este es un mensaje para todos aquellos que están aquí y se aman o tal cosa dicen.

Amaos con la delicadeza de las alas de la mariposa sin aplastarse, con la seguridad de que detrás del rayo siempre llega el trueno, cerca, pero sin molestarse, como la letra y la música de una canción que, juntas, componen la melodía pero que separadas también son poesía y canción. Amaos como el día y la noche, sí, que se admiran mutuamente y se deshacen, uno en brazos del otro, unos instantes, hasta seguir su camino y reencontrarse cuando cae la noche o se quita el día … amaos como el libro que guarda las letras o tal como las letras que dan sentido al libro y sin él y ellas no hay libro.

Declaro mi amor por el amor como la única razón de pisar y formar parte de este mundo estúpido, de apariencias y vanidades que el amor no tiene rostro, ni piel, ni ojos, ni cabello … el amor es espíritu que busca, sí, un rostro, una piel, unos ojos, un cabello donde posarse, sí, como una mariposa. Sí, amaos unos a otros y seréis salvados de la inmundicia, de la mediocridad, porque el amor de igual a igual convierte a quien lo practica a diario en héroe y heroína que son aquellos que dan sin esperar nada a cambio .

Este mundo os necesita, equivalentes y puros. Que su ejercicio de amor sea el legado en el mundo cada día. Que cuando os reencontréis en la Casa del Padre y os reclamen sus acciones y talentos pueda responder, sencillamente:

-Señor, amé: no llevo ningún otro equipaje.

Sólo así, quien amó a manos llenas, podrá traspasar las puertas del paraíso

Lo espero! Y felicidades!

 

Jordi Folck

14 de agosto del 2021

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.