LA MUJER QUE CANTABA A LOS LIBROS: Roser Montañola

Antes de hablarles de Roser Montañola, la profesora que canta a los libros permítanme una breve introducción y/o justificación de este post: ya saben comó me preocupa que nuestros hijos, los adolescentes de los otros, los estudiantes de secundaria  y bachillerato que transitan entre los 14 y los 18 años lean poco o menos . Y que en las escuelas entre las lecturas obligatorias elijan los libros más delgados.

Ayer, sin ir más lejos, me desplacé a un instituto a Tarragona y como hablé más de la cuenta los alumnos tuvieron que esperar su dedicatoria a la hora del patio: una muchacha, a requerimiento del profesor, dijo que tenía mucha hambre y que prefería comer su bocadilo a tener mi firma. Esos instintos primarios de preferir un bocadillo en el estómago a una firma en un libro para toda la vida me trastocó. Y acabé pensando en que pronto los bocadillos se envolverán en papel de libro en vez de periódico , quizás porque tendrá más importancia alimentar al cuerpo que al alma. O por que nadie querrá a los libros…

Llevo tiempo admirando a una mujer extraordinaria. Se llama Roser Montañola y además de su afición por los musicales adora los libros y consigue que sus alumnos no solo lean sino que devoren libros, se impliquen en clubes de lectura… se muevan, como pocos. En la Escuela del Pilar en Premià de Mar (cerca de Barcelona)  socializan libros. Y aún así logra que los autores la visiten, como hacen también estrellas del musical como el gran Toni Viñals, al que tuve el placer de fotografiar hace ya algunos años en una de sus actuaciones.

Como ya éramos muchos los que andábamos pensando en cuál era su secreto para atraer y pegar lectores a los libros le escribí y ella muy amablemente me entregó un email que convierto, con su inclusión aquí, en categoría de pensamiento, en dogma (no de fe) y sí de ejercicio práctico.

Y ella dice/escribe:

“Me pediste que te cuente como animo a mis alumnos a leer.

1.Lo más importante, pienso, es  que como  a mí me gusta mucho, les hablo de libros de forma entusiasta… me sale así. Creo que eso se contagia. Un maestro al que no le gusta leer no podrá lograr jamás que los alumnos amen los libros. Les puede obligar a leer y punto final. Pero le faltará esa pasión que todo maestro debe tener y contener para emocionar a los demás.  Procuro hablarles de libros muy diferentes. Me parece que los maestros deberían tener un mínimo de cultura literaria, tanto de los clásicos como de la LIJ contemporánea.  Yo no soy ninguna experta pero me entusiasmo con facilidad. Pero si no conoces las obras literarias ¿cómo vas a recomendarlas?

2. Cómo contar historias, que a mí me funciona muy bien: veinte minutos a la semana, mientras se ejercitan en la asignatura de plástica. Algunas historias que les cuento/leo (hay que duran muchos días)  hay que suspenderlas en un momento emocionante (como Sherezade con su Sultán …): La Odisea, Scaramouche, Los miserables, El retrato de Dorian Gray, Hamlet, Drácula, El fantasma de la ópera, los cuentos de Grimm y de Andersen, Los tres mosqueteros, El gato negro, la Máscara de la Muerte Roja de Poe,  El Monte de las Ánimas de Adolfo Bécquer …Todos estos libros les  gustan muchísimo, se quedan encantados, y siempre se interesan por saber de donde he sacado estas historias. Ellos escuchan  concentrados en lo que hacen, en lo que escuchan , en lo que ven, en lo que tocan… casi con sus cinco sentidos. 

Sí, la lectura en voz alta, es la mejor medicina para hipnotizar al lector…

3. Libertad de elección de títulos. Durante el curso deben leer un mínimo de un libro cada mes, cuyos títulos  pueden elegir libremente. Muchos los toman prestados de la biblioteca del centro escolar que dirijo yo, funciona bien y tiene un buen fondo. Otros los traen de casa. Este lectura es “gratis”: no deben hacer ningún trabajo ni ninguna evaluación. La lectura por placer. Cada alumno tiene un registro de los libros que va leyendo. Si un libro no les gusta, lo cambian y ya está, no es necesario que lo terminen… En la clase no tenemos un tiempo fijado para leer, pero siempre llevan consigo los libros y aprovechamos muchos momentos para leer (por ejemplo, si han terminado un trabajo antes de que los compañeros lo hagan les permito abrir el libro y seguir con la lectura).

4. Trabajo en el aula. ¿he dicho “Trabajo”? Como lectura obligatoria, tenemos los tres libros seleccionados por el Premio Atrapallibres. Cuando todo el mundo los ha leído, hacemos un trabajo cooperativo. Formamos grupos y cada dos grupos trabajan uno de los libros. Observan diferentes aspectos (cada año varían, en función de la lectura concreta). Después cada grupo expone oralmente su trabajo al resto de la clase.

5. Salidas culturales. Por otra parte, los llevo cada año al teatro y les hablo mucho de teatro y también de cine. Me parece que todos estos aspectos culturales son importantes para hacer que se interesen por la lectura. Son vasos comunicantes. Logro lectores interesados en las artes a los que se le despierta la sensibilidad. Mis alumnos han visto, recientemente… Scaramouche, Mar i cel, Molt soroll per a no res, Renard o el llibre de les bèsties, Somni d’una nit d’estiu…

6.La biblioteca escolar y la de nuestra ciudad:  en Premià tenemos una buena biblioteca y una buena librería, y esto es fundamental. Me reencuentro  a veces a ex-alumnos, ya adultos, que me cuentan que son lectores, en parte, gracias a mí y eso es muy muy emocionante.  Entre la bibioteca que cuido, y la biblioteca municipal y la librería que nos cuidan a nosotros, tenemos la paz literaria asegurada..”

Como conozco bien a Roser desde hace muchos años, y la he visitado a menudo, por iniciativa propia, en su aula, puedo decirles que esta mujer musical les canta a los libros. Añade su experiencia, sus dotes innatas de comediante-actriz a la lectura…, la devuelve a la vida.

El Dr. Eric Berne dijo que si el libro era el hueso del animal que vamos a relamer, la forma de leer era la carne, lo más sustancioso, lo que mejor alimenta nuestro espíritu.

Montañola, sí, le canta a los libros, y los libros le cantan a los niños y asi felizmente hipnotizados crecen y se convierten en adultos lectores para quienes la escuela no fue un tormento sino un patio de lectura de entusiasmo convergente con sus propias pasiones, sus gustos y sus descubrimientos. La Montañola es un “munt” de montañola.

A Roser tendrían que ponerle una calle, allá en Premià o una biblioteca con su nombre o por lo menos una barca de pescador  por insuflar las velas de la aventura, de la magia, de lo desconocido de sus jovencísimos lectores, ya marinos, con ganas de largas travesías por el mar de los sargazos, por el monte de las ánimas o entre los muros fríos donde duerme la oscuridad que ellos devuelven a la luz.

Así sea.

Foto (cedida) Roser Montañola con el actor y cantante Toni Viñals en su aula, en mayo del 2018

LOS 10 CONSEJOS DE ROSANA ANDREU PARA HACER LECTORES

ELS DEU CONSELLS DE ROSANA ANDREU PER FER LECTORS. ARTICLE EN CATALÀ (a continuación en CASTELLANO)

Rosana Andreu és escriptora i bibliotecària i una dona esportista que ha fet de la bicicleta una manera de veure món. El mateix afany que té per fer quilòmetros el té en fer lectors. A la velocitat de la primera hi contraposa la paciència i l’equilibri de la segona
Ella és la primera de les nostres convidades que ens desvetlla com fer lectors,  especialment a l’àmbit infantil i juvenil,  com animar-los a pujar al carro de la lectura i a no baixar-hi per tal d’arribar molt lluny fins a paisatges que mai no haguessin pogut imaginar. Des del club de lectors  a Cambrils  (Baix Camp) que dirigeix i l’experiència acumulada, ara també com a escriptora, crec que té el bagatge suficient com per sorprendre’ns i ajudar-nos a sumar lectors.

Rosana Andreu ens confessa: “Quan explico als pares què faig al club de lectura els dic que la meva intenció és aconseguir que els nens tinguin capacitat per a triar-se ells mateixos els llibres, defugint les típiques col·leccions que fan que vagin “a allò ja determinat”, i que “perdin” una mica de temps per a triar basant-se en l’observació del llibre a partir d’autor, coberta, sinopsi…És a dir, intento que aconsegueixin autonomia i criteri per a decidir per ells mateixos.

Com ho faig?

1.En primer lloc defugint de les col·leccions i triar els llibres per la seva “individualitat”, com a elements “individuals”.

2.Llegint de manera dramatitzada algun fragment. Hi ha fragments, per exemple de Roald Dahl, que no fallen mai.  O llegint fragments sense acabar (deixant la intriga)…

3 .Triant autors clàssics i nous, alternativament.  Si són autors clàssics, presento la resta de les seves obres. Si són autors més nous, que no tenen tan recorregut, a part de la resta de les seves obres, trio obres relacionades temàticament. Si llegim El terrible Guillem, de  Richmal Crompton, els ensenyo altres llibres de nens entremaliats. En el d’aquests autors, si puc, miro d’establir algun vincle o contacte del tipus gravar un video i enviar a l’autor per tal de veure si aconseguim feedback, alguna entrada al bloc. De vegades fins i tot he enviat missatges a autors estrangers…

4. Moltes vegades preparo informació “no literària”. Per exemple, busquem localitzacions on passa l’acció del llibre. En el cas de Estimada Theo, d’Anne Vantal que té lloc a a Grècia, vam localitzar Grècia als mapes, vaig explicar històries de mitologia, i vaig ensenyar l’alfabet grec. Finalment vam fer un punt de llibre amb el nom de cada infant lector en alfabet grec.

5. Quan ve un autor a visitar-nos intento cuidar aquesta visita d’alguna manera. En primer lloc sempre demano que es comprin els llibres de l’autor i que  quedi content / sorprés.

6. Una qüestió bàsica, per a mi, és la de RELACIONAR CONCEPTES. Qualsevol cosa que em crida l’atenció del dia a dia, ja sigui una conversa, un article de diari, un llibre, i es pot relacionar amb el que estem llegint, sempre ho vinculo d’alguna manera.

7. Emprant tècniques del pedagog italià  Gianni Rodari , el pare del binomi fantàstic i de la gramàtica de la fantasia. El darrer dia, parlant de Pippi Calzaslargas  d’Astrid Lindgren, vaig llençar una bateria de preguntes tipus: i  si Pippi en lloc de ser una nena fos un nen, què passaria? I si Pippi es fes adulta? I si…. . També de vegades inventem finals alternatius a algun capítol.

8. Llegint altres gèneres narratius. M’agrada incloure poesia, còmic i parlar de llibres de coneixements també.

9 .Experimentant coses dels llibres: quan vam llegir La meravellosa medecina d’en Jordi del Roald Dahl, vaig portar pots de vidre i diverses potingues per tal que cada nen creés la seva pròpia medecina (vinagre, oli, sucre, farina, detergent…), això barrejat amb pastilles efervescents… va crear una mescla demoníaca, i els nens s’ho van passar d’allò més bé. Quan vam llegir Pet de llop de Pep Molist vaig preparar diversos pots d’olors diversos tancats : els nens havien d’endevinar a cegues!

10.Animar els nens a que portin les lectures que tinguin per casa, quan en compren per Sant Jordi o Nadal i Reis, les lectures que són les seves preferides (encara que siguin de quan eren petits), que parlin de qualsevol lectura que estiguin fent, encara que no sigui la que fem al club.

I moltes més.  Però sempre sense deixar de banda que allò realment important és la lectura i compartir quines sensacions ens ha provocat, i compartir-les entre tots. Intentar transmetre el que a mi m’emociona de cada llibre, de manera entusiasta. Ah! i també és important ESCOLTAR. Jo no sóc la que tinc la paella pel mànec, sinó que estic alli per tal de guiar la sessió i escoltar el que ells tinguin a dir.  El temps i l’experiència m’han donat la capacitat cada cop de relacionar més coses, i en una mateixa sessió puc llegir fragments de llibres, explicar arguments de llibres d’adults, cantar cançons, explicar contes, parlar d’art… tot relacionat amb la lectura que estiguem fent (o no), perquè les converses són fluïdes, i si estem parlant d’una cosa i un nen enceta una conversa de quelcom que li ha passat pel cap, doncs benvinguda sigui…

 

ARTÍCULO EN CASTELLANO 

Rosana Andreu es escritora y bibliotecaria y una mujer deportista que ha hecho de la bicicleta una manera de ver mundo. El mismo afán que tiene para hacer kilòmetros lo tiene para hacer lectores. A la velocidad de la primera contrapone la paciencia y el equilibrio de la segunda
Ella es la primera de nuestras invitadas que nos desvela como ganar lectores, especialmente en el ámbito infantil y juvenil, como animarlos a subir al carro de la lectura y a no bajarse para llegar muy lejos hasta paisajes que nunca hubieran podido imaginar. Desde el club de lectores que dirige  en Cambrils (comarcas de Tarragona en Catalunya) la experiencia acumulada, ahora también como escritora, creo que tiene el bagaje suficiente como por sorprendernos y ayudarnos a ganar lectores, especialmente en el ámbito infantil y juvenil.

Rosana Andreu nos confiesa: “Cuando explico a los padres qué hago en el club de lectura les cuento que mi intención es conseguir que los niños tengan capacidad para elegir ellos mismos los libros, rehuyendo las típicas colecciones que hacen que vayan “a tiro fijo”, y que “pierdan” un poco de tiempo para elegir basándose en la observación del libro a partir de autor, cubierta, sinopsis…Es decir, intento que consigan autonomía y criterio para decidir por ellos mismos.

¿Cómo lo hago?

1. En primer lugar rehuyendo de las colecciones y elegir los libros por su “individualidad”, como elementos “individuales”.

2.Leyendo de manera dramatizada algún fragmento. Hay fragmentos, por ejemplo de Roald Dahl, que no fallan nunca.  O leyendo fragmentos sin acabar (dejando la intriga)…

3. Eligiendo autores clásicos y nuevos, alternativamente.  Si son autores clásicos, presento el resto de sus obras. Si son autores más nuevos, que no tienen tanto recorrido, aparte del resto de sus obras, elijo obras relacionadas temáticamente. Si leemos  Las aventuras de Guillermo el terrible de Richmal Crompton, les muestro otros libros de niños traviesos (como Miguel el travieso de Lindgren ). Si puedo, miro de establecer algún vínculo o contacto del tipo “grabar un video” y mandárselo al autor para ver si conseguimos feedback, alguna entrada en el blog. A veces incluso he enviado mensajes a autores extranjeros…

4. Muchas veces preparo información “no literaria”. Por ejemplo, buscamos localizaciones donde pasa la acción del libro. En el caso de Querida Theo, de Anne Vantal que transcurre en Grecia, localizamos Grecia en los mapas, contamos historias de mitología, e incluso compartimos el alfabeto griego. Finalmente construimos un punto de libro con el nombre de cada niño en alfabeto griego.

5. Cuando viene un autor a visitarnos intento cuidar esta visita de alguna manera. En primer lugar siempre pido que se compren los libros del autor y que  quede contento / sorprendido.

6. Una cuestión básica, para mí, es la de RELACIONAR CONCEPTOS. Cualquier cosa que me llama la atención del día a día, ya sea una conversación, un artículo de periódico, un libro, y que se puede relacionar con el que estamos leyendo, siempre lo vinculo de alguna manera.

7. Empleando técnicas del pedagogo italiano  Gianni Rodari , el padre del binomio fantástico y de la gramática de la fantasía. El último día, hablando de Pippi Calzaslargas de Astrid Lindgren , hice una batería de preguntas tipo: ¿y Si Pippi en vez de ser una niña fuera un niño, que pasaría? ¿Y si Pippi se hiciera adulta? Y Sí…. . También a veces inventamos finales alternativos a algún capítulo.

8. Leyendo otros géneros narrativos. Me gusta incluir poesía, cómico y hablar de libros de conocimientos también.

9 .Experimentando cosas de los libros: cuando leímos La maravillosa medicina de  Jordi, de Roald Dahl  traje botes de vidrio y varios mejunjes para que cada niño creara su propia medicina(vinagre, aceite, azúcar, harina, detergente…), esto mezclado con pastillas efervescentes… creó una mezcla demoníaca, y los niños se lo pasaron a las mil maravillas. Cuando leímos Pet de llop de Pep Molist  preparé varios botes de olores diversos cerrados  que los niños debían adivinar a ciegas.

10.Animar los niños a que traigan las lecturas que tengan por casa, cuando compran por Sant Jordi o Navidad y Reyes, las lecturas que son sus preferidas (aunque sean de cuando eran pequeños), que hablen de cualquier lectura que estén haciendo, aunque no sea la que hagamos al club.

Y muchas más.  Pero siempre sin dejar de banda que lo realmente importante es la lectura y compartir qué sensaciones nos ha provocado, y compartirlas entre todos. Intentar transmitir el que a mí me emociona de cada libro, de manera entusiasta. Ah! y también es importante ESCUCHAR. Yo no soy la que tengo la sartén por el mango, sino que estoy allí para guiar la sesión y escuchar el que ellos tengan a decir.  El tiempo y la experiencia me han dado la capacidad cada vez de relacionar más cosas, y en una misma sesión puedo leer fragmentos de libros, explicar argumentos de libros de adultos, cantar canciones, explicar cuentos, hablar de arte… todo relacionado con la lectura que estemos haciendo (o no), porque las conversas son fluidas, y si estamos hablando de una cosa y un niño comienza una conversación de algo que le ha pasado por la cabeza, pues bienvenida sea…

Blog de Rosana Andreu, bibliotecària i escriptora. Foto cedida per ella mateixa.

http://colordetardor.blogspot.com.es/2017/05/granets-de-sorra.html

Video de Rosana Andreu de La Dona Vestida de negre : https://www.youtube.com/watch?v=WuJkhkNc-mM

A MÍ NO ME GUSTA LEER, LEER ES UNA MIERDA

Miércoles, 10’30 de la semana pasada al salir de la escuela Pablo Picasso de Barberà del Vallés. He dado una conferencia y animación lectora sobre mis libros Nadie es un Zombi, La Guerra de los Chicles y Libro de Conjuros de la Vieja Tarántula. He firmado algunos libros. Pero al salir, el graciosillo típico de 9 años que lo sabe todo, de tez morena, camiseta deportiva, tejanos, castellano hablante sin interés por las lenguas me suelta la frase “leer es una mierda”.
¿Me quedo sin argumentos? ¿Le digo que como apuntaba José Antonio Marina “los libros deberían venderse en farmacias” Y que si sigue así cuando llegue a los 70 será uno del 33% de personas no lectoras con déficits cognitivos que acabará cubriéndose con sus propias necesidades, con atrofia mental y que la mierda será el?
Me gustaría saber si hay que proteger a los chicos cuidándoles como los padres helicópteros que nunca se apartan de ellos y a los que protegen como armazón contra el dolor o hay que decirles la verdad…
¿Pero qué verdad? ¿que los libros están siendo derrotados por las tecnologías y que es mejor preparar los dedos para que corran raudos por el teclado del teléfono que lentamente, ceremoniosamente por las páginas de un libro? ¿pero que las tecnologías nos obligan a andar, a correr, a hacer más rápido para llegar antes a ningún sitio y que los libros son un elogio de la lentitud? ¿cómo va a entender eso un niño cuyos padres, posiblemente tampoco tengan la cultura suficiente para comprenderlo, padres que antes les comprarán un videojuego o un DVD que un libro?
¿Leer es una mierda? ¿Comprender es una mierda? ¿Mover las neuronas del cerebro para que razone, para que aprenda es una mierda? ¿Divertirse es una mierda? ¿Despertar y reconocer las propias emociones y lanzarse a aventuras por terrenos desconocidos es una mierda? ¿Es una mierda comprender el mundo y comprenderse a sí mismo, encontrar respuestas a las preguntas, crecer entre personajes que nos acompañaran siempre?, ¿reír, llorar, sentirse triste o feliz, estupefacto, sorprendido, comprendido, discutido, enojado es una mierda? Entonces la vida también es una mierda, niño estúpido a quien no han enseñado a valorar qué hay detrás de un libro.

Todo eso lo razono después de terminar “Contra la lectura” de Mikita Brottman, un “ensayo dedicado a los lectores que no creen que los libros sean intocables”. Me dejó algo descolocado aunque la tesis de una devoradora de libros como es Mikita  es que hay que leer si uno quiere llegar a alguna parte  (de ninguna parte).

Cuando visito las escuelas en lo que llamamos “animación lectora” quedo exhausto. Ya comenté mi juego: algo de teatro, algo de silencio, algo de diversión, mucha emoción y bastante agotamiento. Pero uno siempre se pregunta si vale la pena darse tanto para quienes la lectura es solo una obligación y nunca una fuente de placer. Y me lo pregunto cada día y cada día sigo sin respuestas.

El tema es ya viejo y casi caduco: ¿cómo contar que leer es una de las aventuras más fascinantes y extraordinarias de esta vida? Marina, el filósofo, tiene razón. Deberían saber que hay bibliotecas y librerías donde curan el alma y que de lo contrario un día cambiarán esos centros del saber por farmacias.

Pero es posible que ni eso les conmueva. Para ellos queda tan lejos, allá en los albores del siglo XXII…

 

Fotografía propia: el hombre de hojalata frente a sus propios conflictos o los niños necesitan un cerebro

 

CLAVES PARA LA LECTURA: ¡QUE NIÑOS Y ADOLESCENTES SE ACERQUEN AL LIBRO!

En una de mis visitas a centros escolares, en este caso, Alcarràs, en Lleida

Ya hablamos en diversas ocasiones de cómo las tecnologías están barriendo al mundo del libro: frente a algo diverso, ameno, colorido, sonoro, instantáneo, de multiaplicaciones, digital, viaje al infinito sin regreso… el libro reclama una atención, una concentración de la que el niño y el joven carecen (o casi)
Me preocupa terriblemente el futuro de la lectura en una sociedad que avanza a velocidades extremas , lo de “hacer lectores”, lo de construir cultura literaria desde pequeños para enraizar hábitos, formas de ser…
Fue así que pensé que mi experiencia de escritor y la de docente, el hecho de visitar cada año más de cincuenta escuelas donde mis libros son recomendados, el hecho de hablar con padres y educadores me permitían alcanzar una visión poliédrica, diría que completa (o casi) sobre este fenómeno. Que podía, en una palabra, intentar lanzar algunas recomendaciones para que el lector se “enganchara” al libro en tiempos tan difíciles donde tantos medios luchan por ganar su “permanencia” entre los consumidores.

1. EL LIBRO COMO OBJETO DE DESEO

Nadie duda de que un libro sea un objeto de arte resultado del trabajo  creativo de un escritor, de un ilustrador o fotógrafo que crearon una hermosa portada, unas cubiertas llamativas. No es preciso  hablar de álbumes ilustrados para tratar de la belleza de los libros. Sin  embargo los jóvenes, los  adolescentes lo consideran un producto obsoleto, algo que no se mueve, algo que no es interactivo y así lo aparcan de sus intereses. Posiblemente porque solo se vea como un tajo, un corte de papel  ( sin darse  cuenta que guarda su mundo interior) o porque crean que “de libros ya tenemos en la escuela, ufff”.

Una de las posibles soluciones es que  el librero y  el docente y los padres  no debieran mostrarlo como un objeto físico  sino observarlo como con quién guarda un Cáliz  Sagrado o un Cofre de Tesoros (así en mayúscula)  por abrir, un billete a la felicidad sin destino de vuelta. De ahí que su lugar en la librería  debería ser un lugar hermoso  (no una exposición de libros) y que  su espacio en casa debería ser el mejor de los lugares.

El libro necesita de una buena estrategia de ventas:  no es sólo una portada y una resma de papel sino un viaje hacia las emociones, hacia un mundo imaginario por universos paralelos desconocidos . Y  eso también pasa porque desde el propio hogar se  respete al libro, se tome como una joya, se  comparta la lectura…. Lo que ocurre es que en muchas casas ahora ya no hay libros; parece como si el polvo de los libros  de la sabiduría molestara. Se llevan los hogares minimalistas: con pocas y buenas piezas de mobiliario  y se encierra en  armarios a  los libros fuera del alcance de los más curiosos ( una cárcel remota). Quizás así los libros no se avergüenzan de lo que escupe la televisión.  Devolvémoslos al lugar que merecen: una biblioteca en casa o en la habitación del niño.

“A mi querido nieto Gian Paolo –aquí el niño se movió inquieto en su asiento y enrojeció al darse cuenta que todos le observaban– le cedo toda mi biblioteca que deberá pasar a su habitación para que el niño crezca bien acompañado y ya nunca más tenga miedo de la oscuridad… Debo rogarle que tenga mucho cuidado con la obra completa del gran Gianni Rodari que tanto nos ha hecho reír todo este tiempo, así como de los clásicos de aventuras –especialmente de la primera edición del Sandokan de Salgari– y le pido encarecidamente no le preste a nadie ninguno de mis libros –si alguien los quiere, que se los compre o que se vaya a una biblioteca, que después no los devuelven–. Angela Maria hará bien en guardar las ediciones ilustradas de “Il Decamerone” y de “Le Mille e una notte” (De mi libro Llamadas desde el cielo, Voces Públicas, 2016)

2.LA LIBRERÍA COMO ESPACIO FAMILIAR DE LECTURA PREVIA

Los padres deberían llevar a sus hijos a las librerías como quién va con un niño al cine o al teatro o a un concierto, pero también a una fiesta de cumpleaños, a una merienda o a casa de unos amigos . Y ¿ por qué no?… el docente debería llevar a sus alumnos  en pequeños grupos a las librerías donde el Librero como un guía podrá informarles de cuáles son los nuevos libros, sus autores, argumentos… ver, tocar, sentir, escuchar, ¡oler! , emocionarse con algo que parece sin vida y que empieza a volar. ¡Sí!  Y quien dice librerías, dice bibliotecas….

Pero el problema de la desafección por los libros de los jóvenes tiene otra raíz mucho más profunda:  si en su  casa no ven leer, nadie va a leer. Si en casa la familia se pasa el día pegada al televisor/ordenador  ese será el objeto de deseo, objeto de falsa cultura a los que los niños van a idolatrar.

Debemos volver , en tiempos de locura colectiva, de precipitación, de esclavitud a las tecnologías, recuperar el espacio (sagrado) de la conversación, de la lectura en familia.  Y leer con el placer de saber leer.

El doctor Eric Berne    (1910-1970), médico psiquiatra, fue el fundador y creador inicial del análisis transaccional.  Escribió “si el libro es el hueso, la forma de leerlo y compartirlo es la carne”.

Hay que teatralizar la lectura para pequeños y adolescentes, entrar en los juegos de voces, en los silencios, en el dramatismo o la carcajada de una situación. ¿Por qué no leerles un cuento de Poe a la luz de las velas y la voz siseante de los espectros,  con la emoción de un Allain Quatermain en “Las Minas del Rey Salomón”- ¿Por qué no ser el Capitán Nemo , hijo de Julio Verne   al penetrar en las profundidades marinas..? ¿Tanto cuesta  dedicar a nuestra familia pequeña un poco de nuestro tiempo? ¿Divertirnos? ¿Pasarlo bien? ¿Hacer memorable ese encuentro?¿Cerrar los teléfonos? ¿Que no tenemos tiempo? Ahhh, humanidad, arrojamos lo más precioso al cubo de la basura y nos ufanamos en perder el tiempo en miserias, en banalidades, en la nada cuando de ello, “nada ” quedará a la mañana siguiente.

Ya Gianni Rodari inventó el “binomio fantástico”: dad dos, tres palabras a los niños y que ellos construyan una historia inverosímil, alocada.  Que se las den al padre o a la abuela y que él o ella construyan una historia. Sí, así se construyen lectores… con el placer de la palabra. E incluso escribidla para ellos…jamás la lectura posterior será tan agradecida.

Hay que leer en casa como el mayor de los regalos con ese envoltorio de plata y fuego: la voz del lector adulto y el eco en el corazón del niño.

Así, y de que forma,  el libro será placer y no obligación.

 

3. LO QUE ESCRIBIÓ DANIEL PENNAC: NO OBLIGAR A LEER

Otro error de los padres: obligar a leer en vez de…
Olvidamos  lo que dijo Daniel Pennac en su libro “Como una novela” : nunca hay que obligar a leer cuando  debería ser un placer, un viaje exótico, una aventura a  lo desconocido . Cuando los padres dictaminan ” ya deja el ordenador que deberías estar leyendo”  logramos traernos un enemigo a casa…el mal amigo que nos roba el placer del ordenador, del televisor, de la consola. ¿Quién dio el carnet de padres a algunos padres?

 

CONTINUARÁ…..

4. NO EXÁMENES NI TESTS DE LECTURA EN CLASE O CÓMO MATAR FUTUROS LECTORES
5.AMPLIAR LA LISTA DE LECTURAS OBLIGATORIAS
6.EL LIBRO CUBRE NECESIDADES…¿CUÁLES? CADA LECTOR NECESITA A SUS LIBROS

FOTOGRAFÍA PROPIA de mi exposición Todo el mundo lee…¿y tú? (Barcelona, Món Llibre, 2009)

 

Canal youtube para compartir  sobre este mismo tema

JORDI FOLCK ENTRA EN ACCIÓN (2) o LA ANIMACIÓN LECTORA

Continua desde el artículo anterior donde desplegaba un método propio para incentivar la lectura. O cómo el escritor debería convertirse en actor y el lector adolescente en público fiel.

4.La comunicación no verbal –o el gesto- es otro de los canales que el creador-promotor tiene que dominar conjuntamente con el habla, la mirada, el gesto (e incluso la indumentaria). Se trata de divertirse un mismo en el foro, y de divertir/animar a los demás generando un contagio anímico, una confianza que el lector agradece. Se trata que descubra, a mi manera de ver, una persona disciplinada, que trabaja en/ y con la inspiración y que sabe comunicar, que pasea la mirada por todos y cada uno de los niños, que invita a leer como uno de los juegos más animados al alcance de todo el mundo y que apuntala con un gesto enérgico sus manifestaciones. Cuando hablo de “La dona vestida de negre” que trata de las obsesiones amorosas y de sus peligros, de las parejas que acaban sus relaciones a golpe de whatsapp me convierto en una enamorada pánfila que espera los mensajes de su enamorado cómo si perdiera la vida en ello mientras observo el móvil como si fuera la última salvación de la humanidad entera a la vez que despierto la hilaridad más dichosa. Cuando hablo de “Nadie es un zombi” que trata sobre la intolerancia en la escuela pido a los alumnos que cuenten cuántos puntos “zombis” los alejan de su humanidad haciendo el gesto de abandonar el aula si hay peligro de contar con algún zombie enganchado al televisor y a las pantallas o que no lee bastante o que hace de los siete pecados capitales una manera de vivir. Cuando les hablo del “Manuscrito de las bestias”, novela de terror, bajo la voz para atraerlos a una pesadilla…mientras lanzo una mirada al vacío como quien observa una aparición fantasmal, a la vez que los jóvenes lectores giran la cabeza atemorizados…Divertimento, entusiasmo, entrega, pasión, arrebatamiento que hacen de la lectura una experiencia para todos los sentidos. “La vida es un escenario” escribió Shakespeare y también en el aula de una escuela.

5. El escritor es el canal, donde las letras cobran cuerpo, una parabólica, el punto para mover el mundo, para sacudir conciencias en formación. Y sea con el apoyo visual de un power point que secunda el discurso, sea con la fuerza de la palabra hace falta que el escritor se transforme en un gran contador de historias. Aquello que escribía el psiquiatra Eric Berne… “si un cuento es el hueso, contarlo es la carne, la parte más jugosa para clavar un buen mordisco. Toda narración tiene cercanías, es decir el conjunto de temas sugeridos por cada historia que se comparten con el lector, a quien se pide apoyo, que haga palanca, que acabe haciendo suyas las obsesiones del escritor. Se le abren nuevos mundos, se le ayuda a descubrir que bajo el mantel hay un submarino (con permiso del gran Joan Barril) y que, llevado por la emoción vuelva al libro, que lo continúe (si lo abandonó) o que lo termine si no lo ha hecho. Es, insisto, el contagio anímico del escritor feliz que “vende” su historia y que atrapa lectores, que hace revivir las letras con su vehemencia. En una palabra, la vigilancia y la atención del estilo propio como un sello identificador. Cada cual a su manera. Un foro como una actuación/animación, un “bolo” teatral que hace público/lectores. Una voz literaria que se desdobla con una voz pública y notoria. Un foro escolar no es la presentación amodorrada, tediosa, fastidiada de un libro sino una apuesta firme, decidida y esforzada para ganar lectores fieles.

6. Termino: hay que conseguir un lector agradecido que apueste por nuevas lecturas más allá de las obligatorias. Hay que intentar un principio de amistad a través de las redes sociales, que en cierto modo el lector pueda tener acceso al escritor –punto conflictivo y debatido en cantidad suficiente- y vea su proximidad aunque sea sólo por el intercambio de un saludo o un agradecimiento o una recomendación. Firmar los libros, al terminar el foro, agradecer públicamente las actividades de lectura, los trabajos manuales, aceptar fotografiarse con los alumnos (cada cual con su modestia) transforma la presentación de un libro en un acontecimiento escolar/social. En aquellas ocasiones en que, al abandonar la escuela, algunos padres me han pedido una fotografía con sus hijos descubro un gran arrobamiento mutuo, un trato especial cuando el escritor de literatura infantil y juvenil, tan olvidado, consigue un estatus de estrella, estrella, pero, cercana, amable, cordial, aquel a quien invitarías a cenar cuando el libro y el autor se han convertido en un asunto de familia. Acostumbro a obsequiar puntos de libros propios, gafas folckfantásticas y materiales complementarios que completan la experiencia. La animación lectora continua en casa.

Y 7. Cuál es el precio de un foro? Pasárselo bien –unos y otros – no tiene precio, como no tiene precio dejar huella en el alma de un lector. Cuando la actuación es terminada llegan las firmas: hay mucha discusión al respeto. No acostumbro a visitar escuelas donde socializan los libros. A veces la escuela no ha compartido toda la información y me encuentro que pertenecen a la biblioteca escolar. Los libros son piezas fundamentales de la biblioteca del niño y aquel es su lugar al cual el niño volverá, tarde o temprano. Nunca firmo “papeles” si el libro es socializado. Cuando el libro pertenece al niño creo que es bueno hacer una buena dedicatoria en los libros o en las cuartillas que, aquellos que han olvidado el libro, te ofrecen con cierta culpabilidad. Y la dedicatoria que incluye el nombre del niño, unas palabras y la firma convierte aquel libro en un libro especial que será exhibido como un triunfo ante los padres. Por lo tanto creo que no hay que tener prisa al cumplir con el rito de las dedicatorias y las firmas. Yo intento una caligrafía gótica en los libros de terror; una letra pequeña y redonda en los de humor. También, en una hoja en blanco hay espacio por el arte. Y así, pienso que aquel libro se ha transformado en un libro único y especial, la obra literaria embellecida que, me gustaría pensar, guardarán con especial predilección.

En el fondo asumo el papel de publicitario: observar el mercado y (feedback incluido) y hacer el producto a medida variando si hace falta a partir de la recepción y de los “imputs” recibidos por el público objetivo: los lectores. La animación lectora  se construye a partir del lector y de sus características

Pido excusas si el lector considera mi artículo solo la defensa de una exageración. Insisto. En quince años y más de 400 conferencias ante niños he podido identificar un “máximo común denominador “.

Mío y, si quiere probarlo, también suyo.

 

Fotografia (cedida) Alumnes lectors del Parc del Saladar a  Alcarràs, a Lleida

LOS JÓVENES NO NECESITAN LIBROS Y SÍ CREATIVIDAD (y ya los libros vendrán después)

Como la comunidad educativa está siempre de acuerdo con mis crónicas y todos los escritores se fueron ya de vacaciones (olvidando su espíritu crítico) voy a intentar, en una pura provocación, llamarles la atención para que, los unos y los otros, se sumen a un debate enriquecedor.
Esta crónica sigue, persigue o continua la anterior y añade más leño al fuego (crematorio) en el tándem tecnologías-jóvenes en un pentagrama de canciones que no suenan como deberían al que añadimos otro tándem rezagado que es ¡libros-educación! (lo que resulta una especie de abracadabra inverso donde se cierran todas las cuevas del saber).
En resumen, lo dicho: los jóvenes hiperconectados, especialmente entre los 11 y los 18 les dan la espalda a los libros.
Copio y pego del anterior post:

En conclusión, se trata de que la lectura sea un acto voluntario (más allá de las prescripciones educativas y de la lista de lecturas obligatorias) de disfrute y enriquecimiento consciente y que un libro lleve a otro.
¿Cómo aumentar el disfrute, sus emociones, su intensidad lectora, como animar a devorar libros sin que ello obstaculice su acceso a las tecnologías conviviendo ambas en una relación mucho más armónica? Cambiando su cerebro. Necesitando leer para disfrute y para beneficio personal.
La CLAVE: CREATIVIDAD PARA UN CEREBRO CREATIVO FELIZMENTE ANIMADO

Definiré en 7 puntos el por qué la lectura es un campo de batalla profesor-alumno donde gana el primero pero sin que el propio lector se haya presentado a la batalla o sin que aparezcan los cuerpos después del combate: simplemente porqué, insisto, ellos no estaban allí.
1. A algunos docentes no les importa matar lectores: debe ser uno muy cerrado o muy académico (que en ocasiones son sinónimos) para recomendar la lectura, en el mismo curso de “La regenta” de Clarín” y Don Quijote de la Mancha”. Pese a eso, mi hijo Aleix con 15 años sobrevivió a la afrenta y hoy es un destacado lector.
2. Si expulsáramos las lecturas obligatorias pocos leerían. Me atrevo a augurar que apenas un 10%. Tomen como fuente fiable mis experiencias en el aula con más de 400 visitas a escuelas donde mis libros son lectura obligatoria y mis charlas con el profesorado sobre lectura. Las prescripciones son necesarias porque de lo contrario no quedaría nadie al otro lado. Pero…
3. Muchos docentes realizan controles de lectura o exámenes sobre los libros lo que convierte a la aventura de leer en una caza despiadada, al libro en un libro de texto más, en una obligación escolar de la que deberá rendir cuentas. No tengo respuestas a cómo el profesorado debería acometer esa hazaña de “saber” que se ha leído. Les puedo adelantar una pequeña pista: a menudo frente a mis colas de estudiantes que piden su dedicatoria y su firma es algo que percibo de manera inmediata: basta con palpar el libro como lo haría un ciego para descubrir si ésta ha sido usado o no: en los no leídos el corte de la guillotina se mantiene intacto, la caja/tripa del libro sigue siendo la misma, sus hojas no han sido curvadas y huele a tinta encarcelada. No será un método científico pero a mí me empuja a ofrecer a los no lectores una mejor sonrisa e incluso una mejor dedicatoria a la espera de que me complazcan, lo abran, lo lean, lo adelanten o lo terminen. Pero habría que habilitar otras formas que el examen para descubrir a los lectores y a los mentirosos.
4. La diferencia entre los fórums escolares (o animaciones lectoras) entre alumnos de 8 a 11 años y los de “a partir de…” es que los escritores no acostumbramos a existir a pesar de que ocupemos la proa del aula: los más pequeños celebran como una fiesta tu llegada, comparten preguntas, se muestran más sorprendidos, divertidos; los mayores nunca preguntan, escuchan pero se diría que están en alguna otra parte. Quizás, ya adolescentes, son más comedidos en sus afirmaciones y quizás no esté de moda reírle las gracias a un escritor. O sencillamente, no les interesa (y eso que algunos de mis libros son de terror y asesinatos:).
5. La atención y la concentración que un libro reclama no funciona frente al orden tecnológico actual y al unísono: whats, redes sociales y sus múltiples likes, conversación familiar o algo parecido, ver televisión y quizás, también, almorzar o cenar. Es de lo que trata el ya célebre libro de Nicholas G. Carr “Superficiales: Que está haciendo Internet hizo con nuestras mentes” (Taurus, 2015).
6. De ahí que las campañas publicitarias para incentivar la lectura no sirvan para nada: los que ya leen seguirán leyendo, los que no lo hacen seguirán ausentes. Y es que la publicidad no puede cambiar hábitos y de eso estamos hablando, de hábitos lectores. Insistiré en otro post, con mayor profundidad, sobre la incentivación.
7. Algunas escuelas en Catalunya malinterpretando un decreto del olvidable conseller Ernest Maragall (hermano del ex president) aceptaron como ayudas a la compra de materiales complementarios a los libros literarios y los socializaron, hermosa y envenenada palabra lo que supone un duro trago para escritores que ya no visitan las aulas porque los editores ya no pueden pagarles. Uno de los hermosos beneficios de la lectura obligatoria: conocer al autor, departir con él de su libro sigue siendo uno de los mayores beneficios para el lector ahora privado en parte de ese lujo por políticas de escaparate. Así la biblioteca personal perdía su batalla (otra) y la escuela ganaba volúmenes que pasan de año en año, de mano en mano, hasta morir como viejos trapos de cocina aquellos libros bellos. ¿A quién le apetece un libro así?

Dicho lo cual insisto hasta la saciedad que el libro obligado no funciona (quizás solo entre un 10% de alumnos) y que el libro será útil como una medicina, instrumento de ayuda, fuente de sensibilidad y revolucionario tecnológico cuando acudan a él porqué lo necesitan, porque ahí encontraran las claves para conocerse/encontrarse a sí mismos, para resolver sus problemas ( Bruno Bettenheim tenía razón) como caudal de diversión interminable, regalo-promoción de buen vocabulario y palabras mejores ( los buenos lectores ligan más y mejor) y carta blanca para la mejor imaginación del reino. Porqué los libros, en suma, aumentan la creatividad y el goce de vivir.

Quizás llegó el momento de contar qué es creatividad y por qué es tan necesaria para todos. Pero como temo cansarles aplaco aquí mi cólera y les pido que continúen leyendo, el próximo día.

Gracias

Fotografía propia: alumnos de l’Escola Marià Manent de Premià de Dalt