CABALLOS ESPECIALES LIMPIARÁN LAS CALLES DE BARCELONA (EJERCICIOS CREATIVOS )

 

Como docente universitario de creatividad me gusta, de vez en cuando, parar las clases y compartir ciertos ejercicios creativos para retorcer/rebobinar/ alimentar la creatividad de cada uno. Siempre que salgo a la calle o, por supuesto de viaje, me llevo mi cámara de fotos. Y disparo cuando algo llama mi atención.

El ejercicio que hoy les adjunto es pasmosamente fácil y me gustaría que lo compartieran en familia, entre sus compañeros, entre sus amigos, en la escuela y en la calle… ¡La imaginación al poder!
Se trata de reinterpretar una fotografía.
No interesa lo que se ve sino lo que le cuenta a cada uno esa imagen.
Si yo pregunto “¿qué ven?” me definirán la imagen y sus protagonistas. Eso es pensamiento inteligente o convergente, lo que ven todos. No nos sirve para ser creativos. si digo ¿”qué les dice”? quizás amplíen más su círculo de ideas, su mirada. Pero si les pido que me cuenten una historia, los resultados van mucho más allá.

Si yo pregunto qué ven en esa instantánea del caballo galopante en Il palio de Siena, van a decirme que un jinete a caballo en una carrera. Pero eso lo vemos todos. Hay que ir más allá. Y es ahí cuando entran las voces, los ángulos, las fuentes. Les cuento: si hay que inventar una historia…hay una que es la que cuenta el jinete. Otra la que cuenta el caballo, otra la del público y una cuarta, entre otras, la del fotógrafo. Y quinta, la suya distinta para cada uno.

La historia del jinete que corría con su caballo se quedó atrás. Ahora resulta mucho más sugerente ir hacia adelante.

Creatividad es diversión así que lo que les sugiero es que se lancen y apuesten por las ideas locas.. Aquí no hay convenciones, ni miedos al qué dirán, ni prejuicios. Déjense ir. Sean imaginativos y diviértanse.

Estas mismas fotografías están ocupando mi canal de Creatividad 3.5 donde las comento. Pueden elegir el formato escrito o el visual. Este segundo permite, parando la imagen y eliminando el sonido que participen los espectadores.

Elegí para empezar una fotografía que tomé en las Fiestas de la Patrona, de la Mercé en Barcelona, hace ya algunos años.  Estoy seguro que pueden mejorar mis interpretaciones y que, practicando, pueden ser creativos fantásticos, irreverentes, alocados y sacarle jugo a su derroche de talento. ¡Pero atrévanse!

Mis historias son estas. ¿Y las suyas? ¿Me las mandan?

1.Los escasos recursos del Ayuntamiento de Barcelona añadida a  la huelga de limpieza ha movido al consistorio a que se contraten caballos para limpiar las calles de Barcelona.

2.He aquí un semental que puede estar orinando durante 20minutos: fue el caballo estrella en la ultima exposición universal de caballos prodigiosos. Y en esta feria del caballo galopante se muestran las grandes hazañas de los cuadrúpedos.

3.Si dice  que la orina es buena para las picaduras de avispas (por el amoníaco que lleva): ahora se usan caballos para exterminar insectos, termitas, arañas. Puede invitarle a su casa siempre que quepa en el ascensor para hacer una limpieza a fondo. Del olor que quede la empresa contratante/contratada no se hace responsable…

4.Nuestro policía montado, nuestro guardia de honor  tiene un largo miembro viril que hace pasar como que es del caballo y la gente… contenta. Ha protagonizado diversas películas pornográficas  (el guardia) y dice que “es un honor que cuenten con el, (no con el caballo).

5 Este animal, extraordinario,  se excita con los aplausos, Trabajó en un circo y….

6. No será que  el caballo está enfadado con el público y,  como escribió el gran humorista Forges,  lo que  está pensando es “Mierda de público” y otras variaciones…

7. ¿No será que le contaron un chiste de caballos y se meó de la risa?

8. Por temas de desigualdad de género y el fin de las “majorettes” ahora son pelotones de hombres quienes le dan a la bandera lo que provoca cierta risa loca y floja a los caballos.

CURSO DE PENSAMIENTO CREATIVO E INNOVADOR EN BARCELONA

Es para mi un placer informarles del nuevo curso de pensamiento creativo e innovador que ofreceré en Barcelona los lunes 11,18 y 25 de febrero organizado por el Gremi d’editors de Catalunya.  Se trata de un curso teórico-práctico que se ofrece en catalán/castellano limitado a un número máximo de 20 alumnos.

Duración: 12 horas
Periodicidad: 3 sesiones de 4 h.
Dates: lunes, 12, 19 y 26 de febrero.
Horario: de 16.00h a 20.00h

Coste asociado: 156 euros (100% bonificable en los créditos de de bonificación de l’empresa)

Coste no asociado: 179 euros (100% bonificable en los créditos de de bonificación de l’empresa)

El programa ha sido ya probado en varios centro de negocios y universidades y queda definido, principalmente de la siguiente manera:

Introducir al alumno en el pensamiento alternativo (creativo) desarrollando sus habilidades y eliminando sus obstrucciones para que se convierta, en el futuro, en una persona y un profesional creativo.
Definir la metodología creativa de aplicación a un ámbito personal
Reconsiderar un pensamiento tradicional o vertical como no apto por el desarrollo personal
Reprogramar creativamente a la persona
Los orígenes de la creatividad.
Perfil del creador: los grandes creadores

Para todo eso, un curso de pensamiento creativo e innovador.

Para aquellos que dispongan de tiempo se lo recomiendo con insistencia: siempre es buen momento para abrir la mente, replantearse supuestos y entender que la creatividad puede cambiarnos la vida, la nuestra y la de los demás. Y que la técnica, como en otros oficios, también se aprende.
Es un curso vivo, intenso, divertido que mezcla clases magistrales con lecciones prácticas que nacen y parten de la situación de cada alumno.

“Lo invisible se hace visible si se está buscando” escribió Conan Doyle en su persona de Sherlock Holmes.

Buscamos preguntas y hallamos respuestas . Buscamos respuestas y hallamos preguntas. Eso es el pensamiento creativo.

Hagamos, por una vez, de investigadores privados de nuestra propia vida para descubrir nuestros asesinos de tiempos, las pistas de lo que pudo ser y no fue y de desenmascarar los patrones mentales que nos gobiernan y nos atan. El final es bueno: volvemos a casa con la consciencia feliz de haber resuelto uno de los enigmas de la vida: por qué la creatividad se nos resistía y ya no.
Escribió Vania Gagarin al astronauto soviético antes de su viaje a la Luna  (12 de abril de 1961:

Yuri, recuerda que somos forjadores de nuestra propia felicidad. No te inclines jamás frente al destino.

 

¡Últimas 6 plazas!  (máximo 20)

Reservas : 

smartos@gremieditors.cat

 

Docent / Professor: Jordi Folck
Trajectòria: Jordi Folck és un creador polifacètic. Ha estat professor de “Metodologia de l’activitat publicitària” i de “Redacció en relacions públiques” a l’Escola Superior de Relacions Públiques (UB) a la Universitat Internacional de Catalunya amb “Creativitat Publicitària”, a la Universitat Rovira i Virgili de Tarragona i a l’Escola Elisava de Barcelona i en altres centres privats. Com a escriptor té 26 llibres publicats i ha guanyat 9 premis literaris. Com a actor ha intervingut a diverses sèries televisives i en nombrosos espots publicitaris. Com a fotògraf ha exposat el resultat del seus viatges en diverses ciutats; com a dramaturg té pendent d’estrena de dos musicals basats en obres seves.
Podeu seguir-lo a les canals socials:
Blog sobre creativitat a jordifolck.xyz
Canal Creativitat 3.5 a Youtube

¿CUÁL ES LA TEORÍA DE LOS 10 AÑOS O DE LAS 10.000 HORAS?

En el año 2010 me ocurrió un hecho sorprendente: por entonces yo ya tenía  diversas obras de literatura juvenil publicadas (www.jordifolck.cat). Mi primer libro se publicó en el año 1990 pero me dediqué profesionalmente a la escritura a partir de 1993, lo que supone, curiosamente que en este año cumpla mis 25 de escritor.

En el transcurso de un almuerzo, en ese año 2010, un editor, Josep Manel Rafí de la editorial Barcanova,  me dijo que debería atreverme, de mayor manera, a la literatura infantil porque era necesaria y los niños (y en las escuelas) andaban siempre buscando nuevos títulos.

Fue extraño porque llegué a mi casa pensando en qué ocurriría si un abuelo ya difunto escribía desde el inframundo a su nieto invitándole a reencontrarle y a conocer  a sus  nuevos amigos. De ahí surgió la historia de “El abuelo Calavera y yo”. Como yo era un devoto de Tim Burton y tenía en mi mente “La novia cadáver”, especialmente, no me  fue difícil  empezar la historia de ese nieto Pedro Badía que llega a un inframundo donde los humanos son género prohibido:  ahí aparecerá la vieja Tarántula dispuesto a devorar al pequeño.

Empecé ese libro un lunes, que es cuando me gusta empezar los libros,  y lo terminé esa misma semana en domingo (80 páginas de manuscrito) y me sorprendió que fuera algo tan rápido pues los personajes nacían con velocidad, los líos  y los entuertos iban apareciendo y resolviéndose con pasmosa quietud en cierto orden secreto que a mí se me escapaba. Pero yo me dejaba hacer.

Al final del libro las tramas y subtramas se cerraban y, llegado el  final y su regreso al mundo de los vivos, Pedro Badía, mi particular Pedro sin miedo,  se llevaba consigo otro libro del abuelo calavera:  ese libro fue el “Libro de conjuros de la vieja Tarántula”  que terminé en ocho días  y pronto continué con   su tercera parte “Ángeles, demonios y calaveras”.

Curioso que siete años después “Pixar” sacara su “Coco”.

Fue entonces cuando me percaté que había tardado entre siete, ocho y doce días (para el último). Fue en ese momento que,  como curioso y como interesado en descubrir y enhebrar los misterios de la creatividad, me pregunté por qué alcanzaba esa facilidad de escritura que me llevaba “al filo de lo imposible”.  Como yo ya conocía la teoría de las 10.000 horas o de los 10 años empecé a sumar, aproximadamente, la cantidad de horas, de días, y de meses, que  llevaba dedicando a la escritura. De hecho, a razón de cuatro horas diarias, de lunes a viernes, descubrí que en el año 2010 yo alcanzaba los 10 años y que esa teoría de Malcom Gladwell  “Outliers”  (Fueras de Serie)  que ya defendió  Howard Gardner en su libro “Mentes Creativas” acaba de cumplirse en mí.

La pregunta se resolvía con …   ¿era  yo un genio?  y la respuesta,  indiscutiblemente, era un NO rotundo.  Yo solo era/y soy,  simplemente, un currante, un trabajador disciplinado y entusiasta de la palabra.

¿Qué cuenta Gladwell en su libro, que debería ser de lectura obligatoria,  “Fueras de Serie”?

Se pregunta ¿los Beatles eran unos genios?  y él responde …NO. Lo que ocurrió es que si Paul McCartney  y John Lennon se conocieron en el 1957 en el año  1964  en que alcanzan el primero de sus triunfos, ya acumulaban  10.000 horas de trabajo. Se dice que su éxito llegó después de sesiones maratonianas  de ocho horas diarias en un stripbar de Hamburgo donde actuaban con públicos poco entusiastas con gente que escuchaba o no escuchaba pero con el que, en esa indiferencia,  podían probar  ese sonido tan característico de los Beatles, esas letras, esas canciones que aún hoy perviven entre nosotros como retazos de una época en que el mundo de la música, simplemente, cambió de manos.

Y Gladwell  se pregunta lo mismo de Bill Gates. ¿Era un genio de la informática? Y otro No rotundo.  A los 14- 15 años recibió una propuesta de la Universidad de dedicarse o de ocuparse de temas informáticos y por puro placer  pasaba jornadas de 10, 12 y 14 horas diarias. Desde los solo 14 años y grandes dosis de placer y sacrificio,  cuando llegó a los 24 este hombre atesoraba más de 10.000 horas de trabajo.. él sabía más que nadie del placer d e la creatividad aplicada

Es una lección importante la que nos entregan  estos sabios y tantos muchos como ellos para las nuevas generaciones A los profesionales de la creatividad y especialmente a los estudiantes les digo que cuanto antes empiecen  disciplinadamente a activar  sus habilidades creativas mucho antes verán los resultados y entonces serán únicos en esa especialidad o en ese campo de trabajo: la escritura, la música, la publicidad, el periodismo…el arte, la investigación,la medicina..

Si un muchacho o muchacha tomando el ejemplo de Bill Gates supiera que a partir de los 14 años dedicara cada día solo tres horas diarias a ejecutar ese placer creativo cuando alcanzara los 24 años estaría en una situación mucho más distante y elevada de aquellos que perdieron el tiempo en otras actividades lejos de la concentración  y del placer que uno obtiene con la práctica creativa.

Pero en tiempos de falta de cultura del esfuerzo nadie va a querer lanzarse a una aventura creativa, porqué entre otras cosas nuestros jóvenes desean los resultados ya, a golpe de whatsup. Y es así, que se van a perder excelentes y brillantes profesionales  que podían adelantarse a su tiempo y ser pioneros en el campo de dominio X si tuvieran esa confianza en sí mismos que no poseen. Y para aquellos que dejamos la adolescencia y la juventud  atrás nunca es tarde, incluso en tiempo de jubilación, para atacar una actividad creativa, organizarse en torno a ella y saber que a partir de los 10 años de ejecución, o de las 10.000 horas ( bastan 3 diarias)

“Llibre d’encanteris de la vella Tarándula” fue premiada en diciembre del 2011

uno puede alcanzar la cima y mostrar al mundo la brillantez, la belleza y el resultado de una creatividad que arranca y no tiene muro que la detenga.

El cerebro, plástico se transforma, se vuelve prolífico, confiado,  la inteligencia derrota a la consciencia y se hace libre para experimentar, perdidos todos los miedos.

Y ustedes ¿cuándo empiezan?…

EL CASO RIUDOMS: CUANDO LA CULTURA NO INTERESA (A LA CIUDADANÍA)

 

Ayer presenté como editor un libro para niños en la población de Riudoms, cercana a Reus. Ambas poblaciones se disputan desde hace años la propiedad de Antonio Gaudí. Dicho de otra forma, “que si es mío”… “que no es tuyo”. Ambas tienen una sana enemistad en cuanto al lugar de nacimiento del arquitecto Antoni Gaudí que nació en el mas de la Calderera, a medio camino de ambas poblaciones. Incluso este “a medio camino” será discutido por muchos por impreciso y venenoso.

La novela que se presentaba “Les Aventures de Nic” cuenta las aventuras y desventuras de un burro catalán   que recorre la geografía comarcal catalana. Este libro fue recibido en olor de multitudes  en Cambrils, Miravet, Montbrió del Camp y otros municipios, posiblemente debido a la personalidad arrolladora de su autora, Rosana Andreu, bibliotecaria, narradora de cuentos, escritora, influencer y con amplios seguidores en las redes sociales.

Però ayer noche, en Riudoms, la presentación pinchó.

Estuvo el regidor de cultura acompañado de otros tres regidores y miembros del consistorio, dos miembros del Cerap, Centro de estudios Arnau de Palomar y dos amigos comunes con sus sobrinos ( y la ilustradora del libro)  En total diez, doce  personas. Debido a la vivacidad de Rosana Andreu que leyó fragmentos de su libro en la Casa de Cultura parecía que allí había cien.

Pero eran diez. O menos. Y uno se hace preguntas.

No hacía frío. Eran las 8 de la tarde de un viernes. Era fiesta mayor de invierno, o fiesta de San Sebastiá. El evento había aparecido en el programa de fiestas de la localidad.

Cierto que, no muy lejos, la Universidad (URV) había organizado una charla para la tercera edad que, cuenta, habría agrupado a 50 personas. ¿Y las 6591 personas que según el censo del 2016 viven en Riudoms? ¿Dónde se habían metido? Si hubiera acudido un 1% de la población serían 65 personas.   No llegó ni al 0’12%.

De hecho sí estuvieron, llegadas de otra población, Maspujols, la presidenta de la asociación cultural “Les Dàlies” y uno de sus miembros, que empujan/hacen/trabajan la cultura como ya querrían muchos.

Cada uno es libre de quedarse en casa y hacer oídos sordos a la llamada de la cultura, a las propuestas del consistorio e incluso a la programación festiva. Espero que la asistencia de público esta noche  a la esplèndida “Calavera de Connemara” sea mayor. Y así será.

¿Entonces, cuáles son las razones por la  que los riudomencs le dan la espalda a una presentación? ¿Deberíamos tomar nota para el futuro o se trata de un caso aislado?  Intento hallar las respuestas y  el lector podrá añadir las suyas.

Se trataba de un libro infantil. ¿Dónde estaban los niños?

¿Es por el hecho de que se trata de un libro lo que merezca ese repudio o esa indiferencia? ¿Se publica demasiado? ¿Se presentan demasiados libros en Ruiudoms? Quizás, a la primera. No y No a la segunda y tercera pregunta.

¿Olvidaron padres y abuelos el evento? En el día anterior la prensa local recogía en media pàgina el acontecimiento. ¿Entonces? ¿Se le fueron las ganas de cultura, de leer, de saber? Es posible. ¿Estaban pegados a las estufas y a los fuegos de las chimeneas? Quizás, si bien no era un noche fría. ¿Estaban pegados a sus televisores, a sus teléfonos móviles unos y otros a sus plays y a sus consolas? Muy posiblemente.

¿Slo se mueven por los libros llegado Sant Jordi, el día del Libro? Mala política cultural sería.

¿Juzgaron quizás que el aperitivo de avellanes, carquinyolis , refrescos y el vino Cap de Ruc era insuficiente? No llegaron, no supieron.

¿Hay un odio visceral contra la autora, joven , vivaz, entusiasta, deportista (practica ciclismo hasta decir basta)? Imposible.

Podríamos andar buscando los tres y los siete pies del gato entre sus siete vidas sin hallar una respuesta convincente.

Lo que si funcionó fue un ayuntamiento unido, entusiasmado que alentaron a la autora con aplausos y alegrías. El mismo regidor decía que todos van a una. Y eso se ve y se agradece.

Y falló el pueblo que estaba en otro lado o que no quiso enterarse. Quizás muchos estaban en el médico o en el dentista ( y hay que respetarlo) o en las rebajas (hay que taparse en el crudo invierno polar que azota esas regiones). Fallaron porque los niños tampoco estaban  allí -andarían metidos en sus deberes atroces, en sus ordenadores a ninguna parte-  pero deberían sentir vergüenza de que se presente un libro que dan ganas de leer que da ganas de reír y de abrazar y de acostarse con él y en él , el  primer libro de una autora y que nadie esté allí para darle empuje, y fuerza y decirle eso que los autores necesitamos “te queremos mucho”.

Sinceramente siempre dije que a mi me importaba un rábano que Antoni Gaudí fuera de Reus o de Riudoms  pero que que aquellos que detentan el poder político y cultural deben crear un caldo de cultivo para que otros Gaudís nazcan aquí y allá, agitar a sus habitantes para que se mantengan vivos, para que la cultura forme parte de sus vidas como su segunda pìel.

Y he aquí un Ayuntamiento, el de Riudoms, que lanza globos sonda, que mueve a sus vecinos, a una,  que crea ese caldo de cultivo mientras los demás miran hacia otro lado.

Ayer noche Antoni Gaudí, sea de donde sea, se hubiera sentido muy avergonzado.

 

Foto: cedidas

LA CARTA QUE LOS REYES MAGOS ME PERDIERON

Cada año les escribo una carta a Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente. Cuando era pequeño les pedía muchos juguetes y muchos libros.

Con el tiempo han cambiado mis peticiones: nunca les pedí una tablet, ni un teléfono móvil, ni una consola o un videojuego. No una camisa, unos gemelos de plata o un reloj. Entendí que si eran sabios y eran Magos había que pedirles imposibles, que ellos ya sabrían como resolverlo. Nada que pudiera ser comprado. Era un reto para el que ellos ya estaban preparados.

O eso creía.

Porque cada año les escribo la misma carta, añadiendo, eso sí, alguna nueva petición. ¿Será que es muy difícil? ¿Será que , ya viejos y cansados, perdieron la magia? Yo insisto, sabiendo que un día u otro van a obrar el milagro, con ayuda de unos y de otros.

Así que, he aquí mi nueva carta que se parece mucho a la del año pasado. Porque sigo esperando.

Queridos Reyes Magos

Soy buena gente así que os pido pocas cosas pero buenas sabiendo que, posiblemente, si habláis de ello, en serio, podáis concedérmelo

  1. Que los niños y los jóvenes sepan que no hay mejor regalo que un libro: puede durarles toda la vida y releerlo cuantas veces quieran y compartirlo y recontarlo y subrayarlo, amarlo o incluso odiarlo; porque los libros que nos cambian, no siempre son aquellos que nos gustan.
  2. Que los papás lleven a sus hijos a las librerías, como los llevan a las jugueterías, al cine o al teatro: allí empieza el universo mágico que les durará siempre
  3. Que los papás les lean cuentos a los más pequeños: cuando lleguen al mundo de la imaginación ya jamás querrán regresar: y el mundo necesita de mucha imaginación. Lo escribió Gianni Rodari que jugaba a inventar cuentos y muchos le olvidaron.
  4. Que las escuelas dejen de socializar los libros literarios porque con eso impiden que el niño construya sus biblioteca personal: tienen vídeos y artilugios pero se acostumbraron a vivir sin libros y me preocupa el futuro de la humanidad (y que siga llamándose así): un puñado de brutos e ignorantes nunca podrán ser humanidad.
  5. Que los creadores sigan creando, pintando, componiendo, inventando y alegrando nuestras vidas con  sus ideas inacabables, extraordinarias, únicas…
  6. A mi pequeño país  paz , felicidad, justicia y libertad. Los Hombres Oscuros  de la Tierra Gris encarcelaron a algunas personas solo porque pensaban diferente y aún siguen lejos de sus familias; gente de la cultura, aún inocentes de los que se ríen, vaya valientes,  bárbaros y pendencieros
  7. Y mucha paz y mucho amor y kilos y kilos de creatividad en todo el mundo  para lograr todo eso y mucho más.Con un poco de buena voluntad vuestra y otro poco de los demás, no será difícil, creo                                                                            Muchas gracias, Majestades                                                                                                           ¡Ah, y no me pierdan esta carta!                                                                                       Fotografía propia: cabalgata de los Reyes en Barcelona, 2018

UN CUENTO MACABRO: DE CÓMO UN ESCRITORCITO PASABA HAMBRE (Derechos de autor)

 

Continúa del post anterior sobre los derechos de autor pero, a la vez, puede leerse  con independencia).

Había una vez en nuestro planeta y en nuestro tiempo una editorial con sesenta años de historia y literatura para niños y jóvenes. En el otro, un director general financiero y un director general general. Y  al otro lado de la mesa un escritor, Alberto Tomàs que, ya llegado noviembre, aún no había cobrado sus derechos de autor, ese 10% del precio de venta de libros que, en el caso de libros para niños nunca suponía más de 1 euro por ejemplar.

Ese es el fin de ese cuento macabro:  el escritorcito (dicho con  todo cariño) llevaba ya varios emails mandados al señor C.L y al otro señor A..P.. preguntando por cuándo cobraría sus derechos de autor.

El primero había respondido que “las cosas iban mal” , “que las cosas iban muy mal” y que “las cosas iban terriblemente mal” . Y entendió que era en la literatura, que se vendía poco y mal o muy mal o terriblemente mal. Y el director general tuvo la amabilidad de llamarle para decirle que “las cosas iban mal” , “que las cosas iban muy mal” y que “las cosas iban terriblemente mal”. Y que solo cobraban a tiempo los escritores extranjeros o aquellos que tenían agentes literarios y que debería esperar su turno que en aquello todos eran lo mismos: los escritores mediáticos, los escritores divinos, los escritores de M y los escritorcitos como él. Y que si todos escribieran emails o le llamaran no podría trabajar a gusto. En todo caso, dijo, que nada podía hacerse, que era un signo de los tiempos lo de cobrar tarde y mal y que,antes de final de año, iban a cobrar todos.

Alberto o Antonio, o Alfonso, porqué cada día recordaba peor su propio nombre y , a veces le entraban ganas de desaparecer colgó el teléfono. Eran ya tres años en que cobraba tarde y mal.

Y cuando ese sábado tuvo la mala suerte de pasear por la calle Major de Gracia en Barcelona  y observar a través de los cristales del restaurante Botafumeiro que ambos directores generales compartían una copiosa comida con sus respetabilísimos hijos, le entró un dolor de vientre descomunal.

Allí estaban los cinco vástagos del director financiero , vestidos, acicalados, repeinados como futuros directores financieros  y los tres del director general de los generales con sus tres muchachitas lindas, vestidas, acicaladas  y repeinadas como futuras directoras generales.

Alberto Tomàs pensó que con esa cuenta podían pagarle, de sobras , su deuda. A él y a otros tantos escritores. Y pensó que esa navidad iba a tener que vender cajitas de fósforos para sobrevivir aunque no tuviera vocación de “cerillera” y que ya no estaba para cuentos.  Lo de escribir en catalán, algo que llevaba marcado a fuego en su cerebro y en su corazón, no funcionaba: siempre iba a ser un muerto de hambre. El país era pequeño, las ventas eran muy pequeñas y las esperanzas de seguir publicando, terriblemente pequeñas. Habían escrito que el catalán era una lengua de segunda pero ya pensaba  que era de tercera o cuarta, vista la indignidad con que le trataban mientras devoraban ese arroz caldoso de bogavante  y esa paella monstruosa con que se relamían los bigotes (también ellas).

Al final Alberto Tomàs cobró sus 400 euros de derechos de autor del 2016 un 21 de noviembre (cuarenta y pico semanas después, trecientos y pico días después).  Le duraron poco.  Escribió un articulo en wordpres quejándose del trato recibido: acabaron viéndole como un resentido, un desagradecido, un quejica, un llorón, un ciudadano molesto que no acataba las órdenes generales. En ese país pequeño, los corazones también era demasiado pequeños.

Dejó la literatura y se convirtió en pintor de coches: dibujaba letras, escribía textos sobre el capó del coche quejándose de que al mundo le faltaba sensibilidad. Y, al final, olvidada la literatura, fue feliz. Cobraba 60 euros por hora por pintar un coche. Eso le llevaba unas seis horas en un trabajo en el que “escribía” con delicadeza. Y eran 360 euros lo que en tiempos antiguos le habría supuesto vender 400 libros.

Su mejor trabajo:  tatuar en los bajos del coche “hijodep…” del director financiero y otro “hijodetumadre” en el del director general y de todos aquellos que le habían regalado golpecitos en su hombro por escribir en catalán, pero como, unos y otros,  mandaron a sus chóferes o nunca se les ocurrió mirar debajo,  nunca se enteraron de que cargarían, por largo tiempo, con esas palabras ¿indignas?

La editorial  La Galera pagó, finalmente,  sus derechos de autor(del 2016)  el 21 de noviembre  del 2017

 

 

UN CUENTO MACABRO: Sus excelencias, los directores generales y un escritorcito general de nada.

 

PRIMER CAPÍTULO ( DE DOS)

Alberto Tomàs era un escritor sobradamente conocido: había vendido más de 100.000 libros lo que en catalán era, casi, un record Guiness pero ese mes de noviembre pensó que , tal vez, con otro rostro menos conocido podría pedir limosna en la calle y así pagar sus facturas. Sí, escribir en catalán significaba estar en alerta roja: el mercado era mucho más pequeño, las necesidades de leer menores y las ganancias,ridículas. Y más desde que a un excelentísimo Conseller d’Ensenyament,  de infausto  recuerdo, había aprobado en el Parlament, doce años antes, una ley por la que se concedían a  escuelas y escuelitas ayudas económicas a material complementario. Y las escuelas y escuelitas, sin pensárselo dos veces habían pedido ayuda económica para comprar libros y socializarlos.  Porque estaba de moda,  quedaba bien y porque SI.

El conseller con ínfulas de ministro se las daba de sabio, de progre, de social pero lo que logró es que muchas escuelas socializaran novelas y cuentos, LITERATURA  y entonces  las escuelas ya no compraban libros, las librerías cerraban y las visitas a escuelas de los escritores disminuyeron: un círculo vicioso que dejó a los de ya por escasos derechos de autor y escasos recursos de los escritores  en mínimos y miserables cenicientos.

A todo eso los políticos  les daban golpecitos en las espaldas ya decrecidas (algunos escritores hasta adelgazaron de hueso) felicitándoles por escribir en catalán, por hacer grande el imperio, por llevar la palabra a las escuelas, por defender la lengua de sus padres y de sus madres. Y lo hacían dedicando menos del 1% de los presupuestos del estado a la cultura. Y así la Cenicienta polvorienta y andrajosa  de la cultura se quedaba pequeña y descolocada.

En ese país los medios de comunicación dedicaban, de por media, siete y ocho páginas al deporte y cuatro a la cultura, quince minutos de fútbol en televisión y minuto y medio a la cultura. Porque era fácil hablar de deporte y de pelotas pero hacer divertida la cultura era lo más difícil desde el invento de la rueda y así seguían.

Y en ese ponzoñoso campo de cultivo es donde empieza nuestra historia que relaciona un director general y a un director financiero con Alberto Tomás un escritorcito al que, como verán, con premios y libros vendidos,  nadie hacía caso o tomaban por tonto.

Tiempo era tiempo, los escritores del mundo percibían sus derechos de autor (las ganancias de sus libros) en el mes de abril, para un San Jordi afortunado o un mes de mayo, para rogarle a la Virgen de los Milagros, que no tardaran en llegar fueran 200, fueran 500, fueran 1000 o 2000 euros (nunca más): en su caso, 400 euros.

Pero había llegado noviembre con sus primeros fríos y ninguno  de los escritores catalanes que trabajaban con esa editorial había cobrado sus regalías, sus derechos de autor, el dinero de su comida y de su vestido y Alberto Tomàs, como otros muchos que callaban, sufría en silencio.

Cada autor percibía un 1% de las ventas de su libro, lo que en literatura infantil y juvenil no superaba el euro. Y a eso lo llamaban con la rimbombante expresión”derechos de autor”. Y Alberto andaba buscando sus derechos sin encontrarlos desde ya hacía tres años…

Se le había descompuesto el rostro. Y pronto se le deshilacharía la camisa y dejaría visible ese tatuaje que mandó imprimir en su cuerpo, en tiempos de inocencia:

Amo la Literatura

¡Vaya Navidades le esperaban!

Y es ahí donde llegan los dos directores generales de la editorial: el de economía y finanzas  y el general de los generales, el director general general. Ambos se encontraron en un almuerzo suculento frente a dos mesas y frente a un arroz caldoso, uno, y  frente a una paella marinera, otro, que en el reputado O’Botafumeiro cobraban a 300 euros.

(Continuará…) Primer capítulo de dos

No se pierda la continuación de los esfuerzos e ingenios de un escritor para cobrar, 11 meses después, sus derechos de autor. Una historia real acaecida este pasado noviembre.

LEER O NO LEER Y QUÉ LEER EN CLASE

Se acaba de publicar el informe PIRLS 2016 sobre el nivel de comprensión lectora en el mundo y relativa a niños de 9 años. En conclusión: crece la comprensión lectora de los niños españoles pero se sitúa muy por debajo de la media de los países analizados: o sea,  lo que se lee no se comprende (del todo) o deja lagunas de comprensión como si el leer fuera un acto mecánico que hay que cumplir y otra vez, lo de entender, se relega. España ocupa el lugar 26 en comprensión lectora por debajo de la federación rusa (corre estos días una fotografía del metro ruso con gente leyendo)  que ocupa el primer lugar, de Finlandia, Suecia, Hungría, Italia, Australia Canadá, Israel…

Y eso enlaza con mi anterior artículo sobre lecturas obligatorias en el aula, de qué leen nuestros hijos por obligación y qué leer en clase o qué deberían leer.

El informe PIRLS nos da un enorme juego y subraya hechos fundamentales: leen más aquellos niños que  ven leer en casa, que las niñas leen más  y que los que van a centros educativos privados obtienen notas más elevadas (posiblemente por tesón del profesorado).

En la editorial de La Vanguardia  de hoy nos recuerda una cita de Jorge Luís Borges: “el verbo “leer” como el verbo “amar” y el verbo “soñar” no soportan el imperativo”.  No se puede forzar a nadie a leer (ya citábamos a Daniel Pennac).

Y he aquí una paradoja curiosa. No se puede obligar a leer pero si el profesorado no incluyera una serie de lecturas obligatorias pocos leerían y su comprensión lectora sería de escándalo. ¿Què hacer entonces… leer o no leer o qué leer en clase?

Las lecturas mencionadas en el post anterior son excelentes: todas y cada una de ellas.

Recordemos: la lecturas de educación primaria como las de ESO las elige el centro. las de secundaria el departament d’ensenyament a través de un grupo de expertos.

O sea, hay mayor libertad de elección en las dos primeras y poca o ninguna en la segunda. Aún así siguen siendo lecturas muy válidas exceptuando, como dijimos, que en algún curso coincidieron Don Quijote y La Regenta de Clarín lo que significa matar y rematar al lector, debido a lo voluminoso de ambos libros y a lo lejanos que se hallan esos mundos de los intereses de los lectores: la Castilla de los Molinos y las haciendas y la Vetusta beata y remilgada. Creo que el docente que incurre en esta salvajada tiene poco de prudente y bastante de loco cuando su función es ganar lectores, no expulsarlos de las letras.

Entonces ¿qué hacer con la lista de lecturas obligatorias?

¡Abrirlas!

De hecho algunos profesores es lo que hacen y bien:  elegir de la biblioteca de la escuela el libro que deseen los alumnos  y que más se acerque a sus afinidades o necesidades. Eso implica a un profesor lector que los conoce (y los ama)  rara avis entre aquellos que, hastiados o perdida la vocación, ejecutan maquinalmente  su magisterio y evitan llevarse lecturas a casa porque con la escuela ya basta. Me consta que son numerosos y escasos los primeros.

Y es que , al paso del tiempo, el profesor de lengua y/o literatura debería  configurar su propio tesoro con más de 40-50 títulos y ofrecerlos a los lectores ( y,cómo no, actualizarse con las novedades).

En EEUU las lecturas obligatorias se dan entre un ingente número de títulos, todos ellos disponibles en las enormes bibliotecas  escolares o municipales.

Mi respuesta al problema de qué leer o qué no leer en clase es leer las obligatorias  en secundaria (qué remedio) añadiendo uno o dos libros más al gusto del profesorado (pensando en el lector) y abrir las listas en los cursos inferiores, en los primeros años que es cuando se forman a los lectores.

¿Cómo? dividir títulos por géneros: novela romántica, terror, suspense, novela negra, ciencia ficción, superación personal,  comedia, literatura fantástica, novela realista, de pandillas… y ofrecer diversos títulos de cada uno, a elegir, libremente

Y muy especialmente ofreciendo a ese alumno que está atravesando una situación personal, familiar difícil, un titulo que, en cierta manera, pueda ofrecerle conocimiento, comprensión, actitud y nuevos puntos de auto-observación.

No creo que sea la única solución posible para empujar a los niños a la lectura pero si estoy convencido que la comprensión lectora pueda mejorar cuando están leyendo algo que han elegido ellos mismos (como quien elige un film en la cartelera, o un juguete, o un videojuego) por sus intereses y para su diversión. Y añado e insisto: libros  recomendados que cubren necesidades básicas, que se convierten en ese amigo invisible o no, necesario en el paso por la vida, en la aventura de vivir.

 

Foto Cedida: Rosana Andreu, bibliotecaria y su primer libro( humor) Les  Aventures de’n Nic editado por Veus Públiques, una de las lecturas obligatorias en primaria

LECTURAS OBLIGATORIAS…¿QUÉ LEEN NUESTROS HIJOS EN CLASE?

 

Resulta inconcebible la separación intelectual y emocional entre padres e hijos… Aquellos de ustedes que  tengan hijos entre los 10 ( o menos) y los 18 años y que sepan qué están leyendo sus hijos actualmente, ¡que levanten la mano!

Creo que habría pocas manos levantadas, sea porque no les interesa, sea porque la habitación de sus hijos es, prácticamente zona stranger things, coto vedado, cámara subterránea…Como si leer fuera algo que uno debe hacer en su habitación, como quien hace deberes.  ¿Han probado ustedes de leer dentro de la bañera, en la cocina picoteando, echado en el jardín, en el sofá del comedor, de pie junto a la puerta de su casa? ( no se extrañe, a mi me pasó eso, por estar tan pegado a un libro y no querer ni tan siquiera empujar la puerta) ¿…y en otras tantas posiciones…?

En todo caso hay una desconexión entre esos dos mundos donde los padres no ven leer a sus hijos y éstos tampoco a aquellos.

Como les escribo desde Barcelona le cuento qué se lee en Catalunya y cómo funcionan las lecturas obligatorias, algo que muchos padres desconocen, aunque hayan pagado los libros de su propio bolsillo. Y qué extraño resulta que no les pregunten a sus hijos “¿que tal el libro?..¿me lo recomiendas? ¿me lo prestas que voy a leerlo?….

Sepamos que en los centros de secundaria son los mismos centros educativos los que deciden qué leer de primero a cuarto de eso : tres libros en catalán y tres en castellano que se eligen entre recomendaciones de libreros, bibliotecarios o los que recomiendan las editoriales a través de sus agentes comerciales

Por ejemplo, ahora mismo se está leyendo como lecturas obligatorias en el aula … Wonder, de R.J. Palacio, i L’anticlub, d’Àngel Burgas  Aloma de Rodoreda o Mecanoscrit del segon origen de Pedrolo y mis libros , “Ningú és un zombi/Nadie es un zombi” (sobre el bullying) , 666 calaixos (victoria del bien sobre el mal) y La Guerra dels Xiclets o cómo un grupo de niños resistentes se enfrentan a la mismísima Isabel II cuando se les prohibe consumir chicles.

En castellano, existe la misma diversidad que en catalán, con títulos  elegidos libremente, a saber (para cuarto de ESO) alumnos de 15 años :  El príncipe de la niebla, de Carlos Ruiz Zafón,  Rimas y leyendas  de Gustavo Adolfo Bécquer,  Luces de bohemia  de Ramón María del Valle-Inclán y Crónica de una muerte anunciada de Gabriel García Márquez

(Voy a callarme frente a esos imbéciles rematados que creen que aquí se adoctrina o que la enseñanza en lengua catalana se impone sobre el castellano o que los maestros educan el en odio: sinceramente hay que ser muy mezquino y estar podrido ideológicamente para sostener eso)

En el bachillerato  es el departament d’ensenyament (educación)  quien decide basándose en el criterio de una comisión de once expertos y ocho especialistas en literatura universal que se reúnen una o dos veces al año.

Son cuatro lecturas obligatorias y una quinta que eligen los centros. Actualmente: una  selección de episodios amorosos del Tirant lo Blanc, de Joanot Martorell; el Bearn, de Llorenç Villalonga; La plaça del diamant, de Mercè Rodoreda, y una antologia de poesia catalana -35 textos- con Guillem de Berguedà , Miquel Martí i Pol i Maria Mercè Marçal. En castellano,  Novelas ejemplares, de Miguel de Cervantes; La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca; Últimas tardes con Teresa, de Juan Marsé, y una antología de poesia española con fragmentos del Cantar de mío Cid, Garcilaso de la Vega, Rosalía de Castro y Jaime Gil de Biedma. 

Cada año se acostumbra a cambiar uno o dos libros.  a veces algunos con resultados nefastos como, por ejemplo, lecturas obligatorias que incluyen EL QUIJOTE y LA REGENTA  en el mismo año: tengo testimonios aún no recuperados de los que hablaré en mi próximo post.

Y para no cansarles, les dejo con ese “continuará” que algunos agradecerán y otros no, pero ya advertido que me leen desde móviles y desde tablets y que leer mucho cansa y que sea más breve. Les hago caso  y me despido hasta dentro de un par de días, si me permiten.

 

CÓMO MATAR LECTORES O CLAVAR UNA ESTOCADA AL LIBRO

Este artículo continua del anterior: “Qué hacer para que el niño y el adolescente se acerque al libro”. O cómo ganar lectores.

Los cazalibros en acción (Barcelona, 2017)

Sé que este blog puede molestar a la comunidad educativa. Muchos docentes heredan  sistemas de trabajo que quedaron desfasados o que pueden ser mejoradas con algo de reflexión. No es mi intención ofender a nadie. Y si alguien se siente así siempre puede responderme con sus comentarios que agradezco y que compartiré.

De hecho no me preocupan tanto los niños lectores, pozo infinito de creatividad como los adolescentes y los jóvenes. A partir de los once- doce años los hábitos lectores caen en picado; es el cambio hormonal, la deriva de/en las tecnologías, la constitución de la tribu como grupo de poder, la primera independencia del hogar familiar… Y de no ser por las lecturas obligatorias (y algunas hermosas excepciones) aquí no leería ni Dios.

El libro como objeto de placer personal acaba siendo, la mayoría de las veces, objeto de castigo. Eso llega cuando el profesor, para confirmar, de una u otra forma que el libro se ha leído, pasa un examen o un text de lectura a sus alumnos. Se sorprenderían lo extendida que está esta costumbre.

El lector obligado o lector a la fuerza  lee el libro fijando en estructuras en personajes, en la trama principal, en la secundaria, en el ritmo narrativo, en las elipsis, en diálogos, en atmósferas y también en géneros literarios, en la vida y obra y milagros y penurias del autor… y así, sinceramente, no hay quien lea. Esa atención y concentración tan necesaria para que la lectura fluya libremente se estanca en mil y un detalles donde el fondo  (no así la forma)  ya no importa. Se les secuestra del placer lector para un examen que deberán aprobar.

¿Y su comprensión lectora? ¿No esa esa una lectura mecánica, y quizás, desprovista de emoción?

De la entrevista a Isabel Solé que recomiendo:  https://es.tiching.com/isabel-sole-cenir-la-lectura-a-un-nivel-instrumental-es-limitador/recurso-educativo/764948

Comenta que con frecuencia la enseñanza de la lectura se orienta a saber qué dice el texto y no a la reflexión libre. ¿Qué podemos hacer para cambiar esta perspectiva?
Saber qué dicen los textos está muy bien, el problema es ceñir la lectura a un nivel puramente instrumental porque esto es limitador. Leer nos permite saber qué dicen otros sobre un tema, pero también nos permite reflexionar pensar sobre lo que nosotros mismos pensamos. Es una función de la lectura más epistémica, orientada a mejorar nuestro conocimiento y de lectura crítica. Sabernos situar delante de los textos es importante.

¿Aprobar la lectura de un libro? ¿Se puede pensar en peores maquinaciones?  ¿Y no habría otras formas de saber , por parte del docente que ese libro se ha leído? ¿No puede abrirse un debate constructivo en el que todos los alumnos participen sobra la lectura incidiendo, especialmente , en el no lector, en aquel a quien le cuesta leer? No le resultará difícil al profesor descubrir, sin necesidades detectivescas, quién penetró en el libro o quien se asomó con un “uff” a la portada y allí lo dejó. Y muchas veces los errores del rincón del vago, hechos por alumnos vagos, acaban delatando a quien no leyó.

Mi libro de terror  “El manuscrito de las bestias” (Barcanova/Anaya)  lectura obligatoria  en muchos institutos aparece en el rincón del vago  con una interpretación errónea del final lo que permitirá al profesorado descubrir a los haraganes y sin que estos sepan el  cómo y el por qué

¿Por qué “el rincón del vago” tiene tanto éxito?  Ahí hay resúmenes, definición de personajes, situaciones, escenas… basta con leer memorizar o sacar una chuleta para aprobar. ¿Y qué pasó? Que el lector aprueba pero no leyó ese libro. En otro capítulo hablaremos de los listados de lecturas obligatorias que deberían abrirse mucho más. Así que ni el examen /test sirve de nada. Se les robó el placer de leer y el docente recibió, posiblemente, un engaño perpetrado como tantos otros por alumnos que tiene  prisa por crecer y abandonar las aulas.

Y ese libro obligatorio, que es material escolar acaba siendo una  obligación más en el curso…   Lectores convertidos en no lectores de por vida que relacionaran lectura con obligación escolar ( tampoco hay que ser tremendista: tampoco significa que se pierdan para siempre) .

Dejo abierto el debate de como podrían cambiarse los controles periódicos para lograr menos vigilancia (y control) y más placer lector que es lo que, al fin y al cabo, importa: el libro como un viaje, como una experiencia, como un descubrimiento, como una respuesta.

 

Continuará. Mis recomendaciones

5.AMPLIAR LA LISTA DE LECTURAS OBLIGATORIAS
6.EL LIBRO CUBRE NECESIDADES…¿CUÁLES? CADA LECTOR NECESITA A SUS LIBROS

Fotografía propia: Festes de Gràcia a Barcelona, agosto 2017

Web de escritor: www.jordifolck.cat

Web de editor: www.veuspubliques.cat