Seleccionar página

30 MONEDAS O BAJO CERO.. ¿POR QUÉ ES TAN MALO EL CINE ESPAÑOL?

por Feb 7, 2021Creatividad0 Comentarios

Hago un alto en mis memorias.

Estos últimos días me pegué al televisor para ver la serie en HBO 30 Monedas. Ayer fue el turno de BAJO CERO. Y todo eso me lleva a una reflexión que comparto aquí.

La creación y multiplicación de numerosas series y películas en las plataformas suponen, en primer lugar, imposibilitar que un aparato crítico se enfrente a ellas y difunda la calidad o la “maldad” del producto. Me refiero al hecho de que no hace tanto tiempo  aparecían en los medios de comunicación tradicionales críticas y reseñas de periodistas culturales  y críticos cinematográficos de renombre y reputación ( y siguen allí)  que nos indicaban si era una película necesaria u olvidable. Es imposible que, ahora,  nadie pueda atender a la aparición de tantas producciones en tantas plataformas : Filmin, Netflix, Disney, HBO, Amazon Prime… Ahora la crítica la ejecuta de manera libre el espectador que reparte sin ton ni son… estrellas a sus películas preferidas. También a través de páginas web que solo consultan los interesados en el buen cine.
Eso significa que nos enfrentamos a muchas producciones sin ningún filtro  ni ninguna orientación. Eso significa que quién manda es el espectador que busca entretenimieno a cualquier precio olvidando su espíritu crítico. La creación de series debe mucho al gusto de sus consumidores.

Porque es el público el que determina el tipo de series y productos que van a verse con algoritmos bastante conocidos, siempre a partir de lo que triunfa y de lo que no. Se cancelan series brillantes como Dickensiana de la BBC que no alcanzó el beneplácito popular y se mantienen y alergan series infumables…

Y el telespectador está vez más mediocre, más gris, cuando busca el entretenimiento más banal en esas plataformas. No la belleza, no el arte, no el aprendizaje, no la reflexión. No todo es malo y sí hay grandes producciones  en las plataformas (aquella no estrenadas en cine por la pandemia, especialmente)  pero la mayor parte de la parrilla son paquetes que rozan el suspenso o el muy deficiente

Las monedas de Judas

30 monedas ha arrasado como serie española. Al ver el guión  HBO Alex de la Iglesia, su director, obtuvo tres veces más del presupuesto presentado para que se moviera libremente. La serie cuenta con una producción desorbitante que daría para hacer milagros que, sin embargo, están ausentes. Los contenidos de  los capítulos son excesivos en una montaña rusa imparable donde todo cabe para atrapar al espectador. Le debemos mucho a Stranger Things y más en producciones que deberían aprender de ella. ¿Recuerdan que la historia no se desata hasta el capítulo quinto de la primera temporada?

Uno cae y se deja llevar por la trama, más cuando uno es un entusiasta del género fantástico. Pero uno  va sumando errores que espera que se resuelva en el último capítulo.

El último capítulo de 30 monedas debería figurar en un museo de cera en el apartado de los Horrores, capítulo que se deja abierto para una segunda o tercera temporada y que alcanza límites de estupidez nunca vistos. Cuando uno de los curas blancos pide un autógrafo a uno de sus compañeros estalla la risa. Ese capítulo que no cierra nada acaba siendo una suma de errores pasados.

1.¿Dónde está el niño arácnido del primer capítulo?

2.¿Por qué Megan Montaner retiene tanto la moneda sabiendo que es portadora de desgracias?

3. ¿ Adónde se fue la muchacha abducida a través de la ouija?

4¿Por qué la anciana, también arácnida, no aparece hasta avanzada la serie como un peón al que habían olvidado ?

Cuando estudié un máster de escritura  en el cine y la televisión  UAB, 1995) descubrí que, en el buen cine,  todo debe ser planteado al principio y recogido al final …a menos que se trate de un memo que hace memeces. Las escenas de sexo son sobreras. El papel de Macarena Gómez acaba siendo insoportable, inamovible, sin arco de construcción, ni crecimiento del personaje. Lo mismo ocurre con su alcalde que solo en  el penúltimo capítulo parece tomar conciencia de su memez.

No faltan buenos momentos que nos entregan a un Eduardo Fernández extraordinario.  La escena de la reaparición del marido de Megan, o la galería de los espejos y el trueque, el pueblo en niebla… son grandes hallazgos… ¿Pero no podía exigírsele perfección? ¿O todo vale?¿Pero no existe, frente a tantos errores, un lector o revisor de guiones que les ayude a resolver los problemas? En nuestro país hay diversos. Si había dinero para una buena producción debería haberlo también para un buen guión.

Lo mismo ocurre con una película de gran éxito llamada Bajo Cero. Otro problema de guión ridículo. Un grupo de reclusos abandonan una cárcel en un furgón de alta seguridad hasta que un ex-policía pone en jaque la operación. La película parece hecha en los años 60 de lo rabiosamente mala que es. Presos de alta seguridad que son  acompañados solo por un coche policial… Desaparece el furgón  y nadie les busca. El policía malo confiesa al policía bueno el por qué de su  maldad cuando nadie le pidió nada. Los presos hablan sandeces innecesarias mientras juegan a hacerse los duros.

¿Por qué gusta tanto en España el cine de malandros, de delincuentes. de robos. como la mejor encajada La Casa de Papel?    Por qué habiendo tanto talento en el país  parece que solo está en manos  de los que no  están? De Alex de la Iglesia (después de la infumable Balada triste de Trompeta  -¡qué diálogos!-) uno podía esperar más decencia.  Pues sí… cuando Amenábar o Bayona y Almodóvar entren en el mundo de las series, volveremos a estar salvados.  Mientras, ¡sálvese qiien pueda!

 

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *