A MÍ NO ME GUSTA LEER, LEER ES UNA MIERDA

Miércoles, 10’30 de la semana pasada al salir de la escuela Pablo Picasso de Barberà del Vallés. He dado una conferencia y animación lectora sobre mis libros Nadie es un Zombi, La Guerra de los Chicles y Libro de Conjuros de la Vieja Tarántula. He firmado algunos libros. Pero al salir, el graciosillo típico de 9 años que lo sabe todo, de tez morena, camiseta deportiva, tejanos, castellano hablante sin interés por las lenguas me suelta la frase “leer es una mierda”.
¿Me quedo sin argumentos? ¿Le digo que como apuntaba José Antonio Marina “los libros deberían venderse en farmacias” Y que si sigue así cuando llegue a los 70 será uno del 33% de personas no lectoras con déficits cognitivos que acabará cubriéndose con sus propias necesidades, con atrofia mental y que la mierda será el?
Me gustaría saber si hay que proteger a los chicos cuidándoles como los padres helicópteros que nunca se apartan de ellos y a los que protegen como armazón contra el dolor o hay que decirles la verdad…
¿Pero qué verdad? ¿que los libros están siendo derrotados por las tecnologías y que es mejor preparar los dedos para que corran raudos por el teclado del teléfono que lentamente, ceremoniosamente por las páginas de un libro? ¿pero que las tecnologías nos obligan a andar, a correr, a hacer más rápido para llegar antes a ningún sitio y que los libros son un elogio de la lentitud? ¿cómo va a entender eso un niño cuyos padres, posiblemente tampoco tengan la cultura suficiente para comprenderlo, padres que antes les comprarán un videojuego o un DVD que un libro?
¿Leer es una mierda? ¿Comprender es una mierda? ¿Mover las neuronas del cerebro para que razone, para que aprenda es una mierda? ¿Divertirse es una mierda? ¿Despertar y reconocer las propias emociones y lanzarse a aventuras por terrenos desconocidos es una mierda? ¿Es una mierda comprender el mundo y comprenderse a sí mismo, encontrar respuestas a las preguntas, crecer entre personajes que nos acompañaran siempre?, ¿reír, llorar, sentirse triste o feliz, estupefacto, sorprendido, comprendido, discutido, enojado es una mierda? Entonces la vida también es una mierda, niño estúpido a quien no han enseñado a valorar qué hay detrás de un libro.

Todo eso lo razono después de terminar “Contra la lectura” de Mikita Brottman, un “ensayo dedicado a los lectores que no creen que los libros sean intocables”. Me dejó algo descolocado aunque la tesis de una devoradora de libros como es Mikita  es que hay que leer si uno quiere llegar a alguna parte  (de ninguna parte).

Cuando visito las escuelas en lo que llamamos “animación lectora” quedo exhausto. Ya comenté mi juego: algo de teatro, algo de silencio, algo de diversión, mucha emoción y bastante agotamiento. Pero uno siempre se pregunta si vale la pena darse tanto para quienes la lectura es solo una obligación y nunca una fuente de placer. Y me lo pregunto cada día y cada día sigo sin respuestas.

El tema es ya viejo y casi caduco: ¿cómo contar que leer es una de las aventuras más fascinantes y extraordinarias de esta vida? Marina, el filósofo, tiene razón. Deberían saber que hay bibliotecas y librerías donde curan el alma y que de lo contrario un día cambiarán esos centros del saber por farmacias.

Pero es posible que ni eso les conmueva. Para ellos queda tan lejos, allá en los albores del siglo XXII…

 

Fotografía propia: el hombre de hojalata frente a sus propios conflictos o los niños necesitan un cerebro

 

LEER O NO LEER Y QUÉ LEER EN CLASE

Se acaba de publicar el informe PIRLS 2016 sobre el nivel de comprensión lectora en el mundo y relativa a niños de 9 años. En conclusión: crece la comprensión lectora de los niños españoles pero se sitúa muy por debajo de la media de los países analizados: o sea,  lo que se lee no se comprende (del todo) o deja lagunas de comprensión como si el leer fuera un acto mecánico que hay que cumplir y otra vez, lo de entender, se relega. España ocupa el lugar 26 en comprensión lectora por debajo de la federación rusa (corre estos días una fotografía del metro ruso con gente leyendo)  que ocupa el primer lugar, de Finlandia, Suecia, Hungría, Italia, Australia Canadá, Israel…

Y eso enlaza con mi anterior artículo sobre lecturas obligatorias en el aula, de qué leen nuestros hijos por obligación y qué leer en clase o qué deberían leer.

El informe PIRLS nos da un enorme juego y subraya hechos fundamentales: leen más aquellos niños que  ven leer en casa, que las niñas leen más  y que los que van a centros educativos privados obtienen notas más elevadas (posiblemente por tesón del profesorado).

En la editorial de La Vanguardia  de hoy nos recuerda una cita de Jorge Luís Borges: “el verbo “leer” como el verbo “amar” y el verbo “soñar” no soportan el imperativo”.  No se puede forzar a nadie a leer (ya citábamos a Daniel Pennac).

Y he aquí una paradoja curiosa. No se puede obligar a leer pero si el profesorado no incluyera una serie de lecturas obligatorias pocos leerían y su comprensión lectora sería de escándalo. ¿Què hacer entonces… leer o no leer o qué leer en clase?

Las lecturas mencionadas en el post anterior son excelentes: todas y cada una de ellas.

Recordemos: la lecturas de educación primaria como las de ESO las elige el centro. las de secundaria el departament d’ensenyament a través de un grupo de expertos.

O sea, hay mayor libertad de elección en las dos primeras y poca o ninguna en la segunda. Aún así siguen siendo lecturas muy válidas exceptuando, como dijimos, que en algún curso coincidieron Don Quijote y La Regenta de Clarín lo que significa matar y rematar al lector, debido a lo voluminoso de ambos libros y a lo lejanos que se hallan esos mundos de los intereses de los lectores: la Castilla de los Molinos y las haciendas y la Vetusta beata y remilgada. Creo que el docente que incurre en esta salvajada tiene poco de prudente y bastante de loco cuando su función es ganar lectores, no expulsarlos de las letras.

Entonces ¿qué hacer con la lista de lecturas obligatorias?

¡Abrirlas!

De hecho algunos profesores es lo que hacen y bien:  elegir de la biblioteca de la escuela el libro que deseen los alumnos  y que más se acerque a sus afinidades o necesidades. Eso implica a un profesor lector que los conoce (y los ama)  rara avis entre aquellos que, hastiados o perdida la vocación, ejecutan maquinalmente  su magisterio y evitan llevarse lecturas a casa porque con la escuela ya basta. Me consta que son numerosos y escasos los primeros.

Y es que , al paso del tiempo, el profesor de lengua y/o literatura debería  configurar su propio tesoro con más de 40-50 títulos y ofrecerlos a los lectores ( y,cómo no, actualizarse con las novedades).

En EEUU las lecturas obligatorias se dan entre un ingente número de títulos, todos ellos disponibles en las enormes bibliotecas  escolares o municipales.

Mi respuesta al problema de qué leer o qué no leer en clase es leer las obligatorias  en secundaria (qué remedio) añadiendo uno o dos libros más al gusto del profesorado (pensando en el lector) y abrir las listas en los cursos inferiores, en los primeros años que es cuando se forman a los lectores.

¿Cómo? dividir títulos por géneros: novela romántica, terror, suspense, novela negra, ciencia ficción, superación personal,  comedia, literatura fantástica, novela realista, de pandillas… y ofrecer diversos títulos de cada uno, a elegir, libremente

Y muy especialmente ofreciendo a ese alumno que está atravesando una situación personal, familiar difícil, un titulo que, en cierta manera, pueda ofrecerle conocimiento, comprensión, actitud y nuevos puntos de auto-observación.

No creo que sea la única solución posible para empujar a los niños a la lectura pero si estoy convencido que la comprensión lectora pueda mejorar cuando están leyendo algo que han elegido ellos mismos (como quien elige un film en la cartelera, o un juguete, o un videojuego) por sus intereses y para su diversión. Y añado e insisto: libros  recomendados que cubren necesidades básicas, que se convierten en ese amigo invisible o no, necesario en el paso por la vida, en la aventura de vivir.

 

Foto Cedida: Rosana Andreu, bibliotecaria y su primer libro( humor) Les  Aventures de’n Nic editado por Veus Públiques, una de las lecturas obligatorias en primaria

CÓMO MATAR LECTORES O CLAVAR UNA ESTOCADA AL LIBRO

Este artículo continua del anterior: “Qué hacer para que el niño y el adolescente se acerque al libro”. O cómo ganar lectores.

Los cazalibros en acción (Barcelona, 2017)

Sé que este blog puede molestar a la comunidad educativa. Muchos docentes heredan  sistemas de trabajo que quedaron desfasados o que pueden ser mejoradas con algo de reflexión. No es mi intención ofender a nadie. Y si alguien se siente así siempre puede responderme con sus comentarios que agradezco y que compartiré.

De hecho no me preocupan tanto los niños lectores, pozo infinito de creatividad como los adolescentes y los jóvenes. A partir de los once- doce años los hábitos lectores caen en picado; es el cambio hormonal, la deriva de/en las tecnologías, la constitución de la tribu como grupo de poder, la primera independencia del hogar familiar… Y de no ser por las lecturas obligatorias (y algunas hermosas excepciones) aquí no leería ni Dios.

El libro como objeto de placer personal acaba siendo, la mayoría de las veces, objeto de castigo. Eso llega cuando el profesor, para confirmar, de una u otra forma que el libro se ha leído, pasa un examen o un text de lectura a sus alumnos. Se sorprenderían lo extendida que está esta costumbre.

El lector obligado o lector a la fuerza  lee el libro fijando en estructuras en personajes, en la trama principal, en la secundaria, en el ritmo narrativo, en las elipsis, en diálogos, en atmósferas y también en géneros literarios, en la vida y obra y milagros y penurias del autor… y así, sinceramente, no hay quien lea. Esa atención y concentración tan necesaria para que la lectura fluya libremente se estanca en mil y un detalles donde el fondo  (no así la forma)  ya no importa. Se les secuestra del placer lector para un examen que deberán aprobar.

¿Y su comprensión lectora? ¿No esa esa una lectura mecánica, y quizás, desprovista de emoción?

De la entrevista a Isabel Solé que recomiendo:  https://es.tiching.com/isabel-sole-cenir-la-lectura-a-un-nivel-instrumental-es-limitador/recurso-educativo/764948

Comenta que con frecuencia la enseñanza de la lectura se orienta a saber qué dice el texto y no a la reflexión libre. ¿Qué podemos hacer para cambiar esta perspectiva?
Saber qué dicen los textos está muy bien, el problema es ceñir la lectura a un nivel puramente instrumental porque esto es limitador. Leer nos permite saber qué dicen otros sobre un tema, pero también nos permite reflexionar pensar sobre lo que nosotros mismos pensamos. Es una función de la lectura más epistémica, orientada a mejorar nuestro conocimiento y de lectura crítica. Sabernos situar delante de los textos es importante.

¿Aprobar la lectura de un libro? ¿Se puede pensar en peores maquinaciones?  ¿Y no habría otras formas de saber , por parte del docente que ese libro se ha leído? ¿No puede abrirse un debate constructivo en el que todos los alumnos participen sobra la lectura incidiendo, especialmente , en el no lector, en aquel a quien le cuesta leer? No le resultará difícil al profesor descubrir, sin necesidades detectivescas, quién penetró en el libro o quien se asomó con un “uff” a la portada y allí lo dejó. Y muchas veces los errores del rincón del vago, hechos por alumnos vagos, acaban delatando a quien no leyó.

Mi libro de terror  “El manuscrito de las bestias” (Barcanova/Anaya)  lectura obligatoria  en muchos institutos aparece en el rincón del vago  con una interpretación errónea del final lo que permitirá al profesorado descubrir a los haraganes y sin que estos sepan el  cómo y el por qué

¿Por qué “el rincón del vago” tiene tanto éxito?  Ahí hay resúmenes, definición de personajes, situaciones, escenas… basta con leer memorizar o sacar una chuleta para aprobar. ¿Y qué pasó? Que el lector aprueba pero no leyó ese libro. En otro capítulo hablaremos de los listados de lecturas obligatorias que deberían abrirse mucho más. Así que ni el examen /test sirve de nada. Se les robó el placer de leer y el docente recibió, posiblemente, un engaño perpetrado como tantos otros por alumnos que tiene  prisa por crecer y abandonar las aulas.

Y ese libro obligatorio, que es material escolar acaba siendo una  obligación más en el curso…   Lectores convertidos en no lectores de por vida que relacionaran lectura con obligación escolar ( tampoco hay que ser tremendista: tampoco significa que se pierdan para siempre) .

Dejo abierto el debate de como podrían cambiarse los controles periódicos para lograr menos vigilancia (y control) y más placer lector que es lo que, al fin y al cabo, importa: el libro como un viaje, como una experiencia, como un descubrimiento, como una respuesta.

 

Continuará. Mis recomendaciones

5.AMPLIAR LA LISTA DE LECTURAS OBLIGATORIAS
6.EL LIBRO CUBRE NECESIDADES…¿CUÁLES? CADA LECTOR NECESITA A SUS LIBROS

Fotografía propia: Festes de Gràcia a Barcelona, agosto 2017

Web de escritor: www.jordifolck.cat

Web de editor: www.veuspubliques.cat

¡HOLA CREADOR! Buscamos a 100 creadores multiplex para reivindicar la creatividad

Nace una nueva asociación para fomentar la creatividad +cultura+educación

Llevaba tiempo dándole vueltas a esta idea: crear una asociación sin ánimo de lucro para llevar la creatividad a diversos ámbitos, especialmente el educativo.

Volvía a mi mente la sentencia de José Antonio Marina en el Congreso de Málaga del 2014 “El Ser Creativo”: El ser humano nace genio y muere idiota. En medio el sistema educativo”

Y así ha sido que, con un grupo de creativos polifacéticos, hemos arrancado con unos primeros estatutos que parten de:

1. El reconocimiento de la creatividad como arte mayor, como manifestación personal o colectiva, como forma de vida y ya lejos del menosprecio que de la creatividad se ha hecho en la historia, establecidas sus raíces científicas.
2. Entendemos como campos de expresión creativa los siguientes: arquitectura, escultura, pintura, música, danza, literatura, cine, teatro, artes plásticas, gastronomía, publicidad, fotografía, cómico, videojuegos, relaciones públicas, gastronomía, economía, moda, tecnologías, ingeniería, sociedad…
3. La promoción, la difusión y la defensa de la dignidad profesional de los creadores, el apoyo y el estímulo a todo profesional de la creatividad.
4. Vincular la importancia de la creatividad como forma de auto-expresión entre el público adolescente y joven para evitar el descalabro, el desinterés que se produce entre los 12 y los 18 años en el ámbito lector y en otras manifestaciones artísticas. En un tiempo de redescubrimiento, de aceptación de la creatividad como actividad autotélica impulsará las personas y los futuros profesionales. La práctica de la creatividad desde edades primeras formará profesionales avanzados a su tiempo, haciendo posible que la teoría de los diez años o de las 10.000 horas (Gladwell, Mihály Csíkszentmihályi , Gardner) permita un legado casi inmediato, una aportación enriquecedora a la cultura y una prometida de futuro más válida a los jóvenes.
5. Impulsar la creatividad como alternativa vital, como forma de rebeldía ante los poderes establecidos, de gobiernos y sistemas que encara hoy la consideran menor o vinculada a la bohemia o a cierto desorden vital e ideológicamente de poco interés.
6. Promover la difusión de becas y ayudas al creador y pedir un aumento de cuantías, de periodicidad así como la puesta en marcha otras ayudas en aquellos campos donde no abunden.
7. Siguiendo el ejemplo otros países (Finlandia, Reino Unido) promover la creación de programas de ayudas por parte del Gobierno para potenciar los estudios creativos en educación secundaria (principalmente) con presupuesto suficiente para hacerse extensible entre los centros, asociaciones y entidades que lo soliciten.
8. Fomentar el debate sobre los valores culturales y sociales de la práctica de la creatividad.
9. Con un descenso imparable de las humanidades al sistema educativo, convertirse en herramienta de presión para que la asignatura de “pensamiento creativo e innovador” sea introducido a los planes docentes de secundaria como asignatura troncal semestral en una invitación directa al Departamento de Enseñanza y al Ministerio de Cultura, en un plazo máximo de tres años desde la presentación del plan docente correspondiente. Para conseguirlo, desarrollar una serie de previas en escuelas e institutos y establecer un análisis cuantitativo y cualitativo con resultados demostrables de un “antes y un después” en la formación de los jóvenes creadores.
10. Crear estudios superiores especializados basados únicamente en la creatividad y la innovación
11. Ampliar el debate sobre el sistema educativo, los sistemas anacrónicos de evaluación y posibilitar otros tipos de enseñanza
12. Reafirmar los vasos comunicantes o esos transversales de la creatividad vinculante sinergias entre artes escénicas y libros para escenificar los textos en formato de teatro, musicales, recitales poéticos y otras construcciones Favorecer sinergias en otros ámbitos creadores como, o entre otros artes: (literatura-cocina) (arquitectura-escena), (moda-poesía), (literatura-cine) (videojuegos-teatro)…y nuevas creaciones

Es por eso que hoy presento ante el lector esta asociación  de creadores que se nutrirá del talento y de las aportaciones creativas de los profesionales que, a modo del hombre de renacimiento, se expresa con dos o tres capacidades creativas (ver post anterior) mínimas.

La participación es gratuita pero para el año 2018 se había establecido una cuota de 10 euros anuales para hacer posible algunas de las actividades que los asociados pretenden. En este momento son 15 los miembros pero quiere cerrarse en un número 100. Mientras no se legitima la asociación presto mi email particular: jordifolck@gmail.com para información o inscripciones o para remitir los estatutos de la asociación al completo de los que el texto adjunto es solo un resumen. La sede se ubicará en Barcelona y, más adelante en Madrid o en aquella ciudad de donde proceda un numero importante de CREADORES.
Cuentan con mi experiencia y mi honestidad como la mayor de las bazas y la mejor de las garantías. Cuenten conmigo.

Agradecidos

Perdón por la publicidad pero, esta vez,  resultaba ¡necesaria!