LA MUJER QUE CANTABA A LOS LIBROS: Roser Montañola

Antes de hablarles de Roser Montañola, la profesora que canta a los libros permítanme una breve introducción y/o justificación de este post: ya saben comó me preocupa que nuestros hijos, los adolescentes de los otros, los estudiantes de secundaria  y bachillerato que transitan entre los 14 y los 18 años lean poco o menos . Y que en las escuelas entre las lecturas obligatorias elijan los libros más delgados.

Ayer, sin ir más lejos, me desplacé a un instituto a Tarragona y como hablé más de la cuenta los alumnos tuvieron que esperar su dedicatoria a la hora del patio: una muchacha, a requerimiento del profesor, dijo que tenía mucha hambre y que prefería comer su bocadilo a tener mi firma. Esos instintos primarios de preferir un bocadillo en el estómago a una firma en un libro para toda la vida me trastocó. Y acabé pensando en que pronto los bocadillos se envolverán en papel de libro en vez de periódico , quizás porque tendrá más importancia alimentar al cuerpo que al alma. O por que nadie querrá a los libros…

Llevo tiempo admirando a una mujer extraordinaria. Se llama Roser Montañola y además de su afición por los musicales adora los libros y consigue que sus alumnos no solo lean sino que devoren libros, se impliquen en clubes de lectura… se muevan, como pocos. En la Escuela del Pilar en Premià de Mar (cerca de Barcelona)  socializan libros. Y aún así logra que los autores la visiten, como hacen también estrellas del musical como el gran Toni Viñals, al que tuve el placer de fotografiar hace ya algunos años en una de sus actuaciones.

Como ya éramos muchos los que andábamos pensando en cuál era su secreto para atraer y pegar lectores a los libros le escribí y ella muy amablemente me entregó un email que convierto, con su inclusión aquí, en categoría de pensamiento, en dogma (no de fe) y sí de ejercicio práctico.

Y ella dice/escribe:

“Me pediste que te cuente como animo a mis alumnos a leer.

1.Lo más importante, pienso, es  que como  a mí me gusta mucho, les hablo de libros de forma entusiasta… me sale así. Creo que eso se contagia. Un maestro al que no le gusta leer no podrá lograr jamás que los alumnos amen los libros. Les puede obligar a leer y punto final. Pero le faltará esa pasión que todo maestro debe tener y contener para emocionar a los demás.  Procuro hablarles de libros muy diferentes. Me parece que los maestros deberían tener un mínimo de cultura literaria, tanto de los clásicos como de la LIJ contemporánea.  Yo no soy ninguna experta pero me entusiasmo con facilidad. Pero si no conoces las obras literarias ¿cómo vas a recomendarlas?

2. Cómo contar historias, que a mí me funciona muy bien: veinte minutos a la semana, mientras se ejercitan en la asignatura de plástica. Algunas historias que les cuento/leo (hay que duran muchos días)  hay que suspenderlas en un momento emocionante (como Sherezade con su Sultán …): La Odisea, Scaramouche, Los miserables, El retrato de Dorian Gray, Hamlet, Drácula, El fantasma de la ópera, los cuentos de Grimm y de Andersen, Los tres mosqueteros, El gato negro, la Máscara de la Muerte Roja de Poe,  El Monte de las Ánimas de Adolfo Bécquer …Todos estos libros les  gustan muchísimo, se quedan encantados, y siempre se interesan por saber de donde he sacado estas historias. Ellos escuchan  concentrados en lo que hacen, en lo que escuchan , en lo que ven, en lo que tocan… casi con sus cinco sentidos. 

Sí, la lectura en voz alta, es la mejor medicina para hipnotizar al lector…

3. Libertad de elección de títulos. Durante el curso deben leer un mínimo de un libro cada mes, cuyos títulos  pueden elegir libremente. Muchos los toman prestados de la biblioteca del centro escolar que dirijo yo, funciona bien y tiene un buen fondo. Otros los traen de casa. Este lectura es “gratis”: no deben hacer ningún trabajo ni ninguna evaluación. La lectura por placer. Cada alumno tiene un registro de los libros que va leyendo. Si un libro no les gusta, lo cambian y ya está, no es necesario que lo terminen… En la clase no tenemos un tiempo fijado para leer, pero siempre llevan consigo los libros y aprovechamos muchos momentos para leer (por ejemplo, si han terminado un trabajo antes de que los compañeros lo hagan les permito abrir el libro y seguir con la lectura).

4. Trabajo en el aula. ¿he dicho “Trabajo”? Como lectura obligatoria, tenemos los tres libros seleccionados por el Premio Atrapallibres. Cuando todo el mundo los ha leído, hacemos un trabajo cooperativo. Formamos grupos y cada dos grupos trabajan uno de los libros. Observan diferentes aspectos (cada año varían, en función de la lectura concreta). Después cada grupo expone oralmente su trabajo al resto de la clase.

5. Salidas culturales. Por otra parte, los llevo cada año al teatro y les hablo mucho de teatro y también de cine. Me parece que todos estos aspectos culturales son importantes para hacer que se interesen por la lectura. Son vasos comunicantes. Logro lectores interesados en las artes a los que se le despierta la sensibilidad. Mis alumnos han visto, recientemente… Scaramouche, Mar i cel, Molt soroll per a no res, Renard o el llibre de les bèsties, Somni d’una nit d’estiu…

6.La biblioteca escolar y la de nuestra ciudad:  en Premià tenemos una buena biblioteca y una buena librería, y esto es fundamental. Me reencuentro  a veces a ex-alumnos, ya adultos, que me cuentan que son lectores, en parte, gracias a mí y eso es muy muy emocionante.  Entre la bibioteca que cuido, y la biblioteca municipal y la librería que nos cuidan a nosotros, tenemos la paz literaria asegurada..”

Como conozco bien a Roser desde hace muchos años, y la he visitado a menudo, por iniciativa propia, en su aula, puedo decirles que esta mujer musical les canta a los libros. Añade su experiencia, sus dotes innatas de comediante-actriz a la lectura…, la devuelve a la vida.

El Dr. Eric Berne dijo que si el libro era el hueso del animal que vamos a relamer, la forma de leer era la carne, lo más sustancioso, lo que mejor alimenta nuestro espíritu.

Montañola, sí, le canta a los libros, y los libros le cantan a los niños y asi felizmente hipnotizados crecen y se convierten en adultos lectores para quienes la escuela no fue un tormento sino un patio de lectura de entusiasmo convergente con sus propias pasiones, sus gustos y sus descubrimientos. La Montañola es un “munt” de montañola.

A Roser tendrían que ponerle una calle, allá en Premià o una biblioteca con su nombre o por lo menos una barca de pescador  por insuflar las velas de la aventura, de la magia, de lo desconocido de sus jovencísimos lectores, ya marinos, con ganas de largas travesías por el mar de los sargazos, por el monte de las ánimas o entre los muros fríos donde duerme la oscuridad que ellos devuelven a la luz.

Así sea.

Foto (cedida) Roser Montañola con el actor y cantante Toni Viñals en su aula, en mayo del 2018

LOS 10 CONSEJOS DE ROSANA ANDREU PARA HACER LECTORES

ELS DEU CONSELLS DE ROSANA ANDREU PER FER LECTORS. ARTICLE EN CATALÀ (a continuación en CASTELLANO)

Rosana Andreu és escriptora i bibliotecària i una dona esportista que ha fet de la bicicleta una manera de veure món. El mateix afany que té per fer quilòmetros el té en fer lectors. A la velocitat de la primera hi contraposa la paciència i l’equilibri de la segona
Ella és la primera de les nostres convidades que ens desvetlla com fer lectors,  especialment a l’àmbit infantil i juvenil,  com animar-los a pujar al carro de la lectura i a no baixar-hi per tal d’arribar molt lluny fins a paisatges que mai no haguessin pogut imaginar. Des del club de lectors  a Cambrils  (Baix Camp) que dirigeix i l’experiència acumulada, ara també com a escriptora, crec que té el bagatge suficient com per sorprendre’ns i ajudar-nos a sumar lectors.

Rosana Andreu ens confessa: “Quan explico als pares què faig al club de lectura els dic que la meva intenció és aconseguir que els nens tinguin capacitat per a triar-se ells mateixos els llibres, defugint les típiques col·leccions que fan que vagin “a allò ja determinat”, i que “perdin” una mica de temps per a triar basant-se en l’observació del llibre a partir d’autor, coberta, sinopsi…És a dir, intento que aconsegueixin autonomia i criteri per a decidir per ells mateixos.

Com ho faig?

1.En primer lloc defugint de les col·leccions i triar els llibres per la seva “individualitat”, com a elements “individuals”.

2.Llegint de manera dramatitzada algun fragment. Hi ha fragments, per exemple de Roald Dahl, que no fallen mai.  O llegint fragments sense acabar (deixant la intriga)…

3 .Triant autors clàssics i nous, alternativament.  Si són autors clàssics, presento la resta de les seves obres. Si són autors més nous, que no tenen tan recorregut, a part de la resta de les seves obres, trio obres relacionades temàticament. Si llegim El terrible Guillem, de  Richmal Crompton, els ensenyo altres llibres de nens entremaliats. En el d’aquests autors, si puc, miro d’establir algun vincle o contacte del tipus gravar un video i enviar a l’autor per tal de veure si aconseguim feedback, alguna entrada al bloc. De vegades fins i tot he enviat missatges a autors estrangers…

4. Moltes vegades preparo informació “no literària”. Per exemple, busquem localitzacions on passa l’acció del llibre. En el cas de Estimada Theo, d’Anne Vantal que té lloc a a Grècia, vam localitzar Grècia als mapes, vaig explicar històries de mitologia, i vaig ensenyar l’alfabet grec. Finalment vam fer un punt de llibre amb el nom de cada infant lector en alfabet grec.

5. Quan ve un autor a visitar-nos intento cuidar aquesta visita d’alguna manera. En primer lloc sempre demano que es comprin els llibres de l’autor i que  quedi content / sorprés.

6. Una qüestió bàsica, per a mi, és la de RELACIONAR CONCEPTES. Qualsevol cosa que em crida l’atenció del dia a dia, ja sigui una conversa, un article de diari, un llibre, i es pot relacionar amb el que estem llegint, sempre ho vinculo d’alguna manera.

7. Emprant tècniques del pedagog italià  Gianni Rodari , el pare del binomi fantàstic i de la gramàtica de la fantasia. El darrer dia, parlant de Pippi Calzaslargas  d’Astrid Lindgren, vaig llençar una bateria de preguntes tipus: i  si Pippi en lloc de ser una nena fos un nen, què passaria? I si Pippi es fes adulta? I si…. . També de vegades inventem finals alternatius a algun capítol.

8. Llegint altres gèneres narratius. M’agrada incloure poesia, còmic i parlar de llibres de coneixements també.

9 .Experimentant coses dels llibres: quan vam llegir La meravellosa medecina d’en Jordi del Roald Dahl, vaig portar pots de vidre i diverses potingues per tal que cada nen creés la seva pròpia medecina (vinagre, oli, sucre, farina, detergent…), això barrejat amb pastilles efervescents… va crear una mescla demoníaca, i els nens s’ho van passar d’allò més bé. Quan vam llegir Pet de llop de Pep Molist vaig preparar diversos pots d’olors diversos tancats : els nens havien d’endevinar a cegues!

10.Animar els nens a que portin les lectures que tinguin per casa, quan en compren per Sant Jordi o Nadal i Reis, les lectures que són les seves preferides (encara que siguin de quan eren petits), que parlin de qualsevol lectura que estiguin fent, encara que no sigui la que fem al club.

I moltes més.  Però sempre sense deixar de banda que allò realment important és la lectura i compartir quines sensacions ens ha provocat, i compartir-les entre tots. Intentar transmetre el que a mi m’emociona de cada llibre, de manera entusiasta. Ah! i també és important ESCOLTAR. Jo no sóc la que tinc la paella pel mànec, sinó que estic alli per tal de guiar la sessió i escoltar el que ells tinguin a dir.  El temps i l’experiència m’han donat la capacitat cada cop de relacionar més coses, i en una mateixa sessió puc llegir fragments de llibres, explicar arguments de llibres d’adults, cantar cançons, explicar contes, parlar d’art… tot relacionat amb la lectura que estiguem fent (o no), perquè les converses són fluïdes, i si estem parlant d’una cosa i un nen enceta una conversa de quelcom que li ha passat pel cap, doncs benvinguda sigui…

 

ARTÍCULO EN CASTELLANO 

Rosana Andreu es escritora y bibliotecaria y una mujer deportista que ha hecho de la bicicleta una manera de ver mundo. El mismo afán que tiene para hacer kilòmetros lo tiene para hacer lectores. A la velocidad de la primera contrapone la paciencia y el equilibrio de la segunda
Ella es la primera de nuestras invitadas que nos desvela como ganar lectores, especialmente en el ámbito infantil y juvenil, como animarlos a subir al carro de la lectura y a no bajarse para llegar muy lejos hasta paisajes que nunca hubieran podido imaginar. Desde el club de lectores que dirige  en Cambrils (comarcas de Tarragona en Catalunya) la experiencia acumulada, ahora también como escritora, creo que tiene el bagaje suficiente como por sorprendernos y ayudarnos a ganar lectores, especialmente en el ámbito infantil y juvenil.

Rosana Andreu nos confiesa: “Cuando explico a los padres qué hago en el club de lectura les cuento que mi intención es conseguir que los niños tengan capacidad para elegir ellos mismos los libros, rehuyendo las típicas colecciones que hacen que vayan “a tiro fijo”, y que “pierdan” un poco de tiempo para elegir basándose en la observación del libro a partir de autor, cubierta, sinopsis…Es decir, intento que consigan autonomía y criterio para decidir por ellos mismos.

¿Cómo lo hago?

1. En primer lugar rehuyendo de las colecciones y elegir los libros por su “individualidad”, como elementos “individuales”.

2.Leyendo de manera dramatizada algún fragmento. Hay fragmentos, por ejemplo de Roald Dahl, que no fallan nunca.  O leyendo fragmentos sin acabar (dejando la intriga)…

3. Eligiendo autores clásicos y nuevos, alternativamente.  Si son autores clásicos, presento el resto de sus obras. Si son autores más nuevos, que no tienen tanto recorrido, aparte del resto de sus obras, elijo obras relacionadas temáticamente. Si leemos  Las aventuras de Guillermo el terrible de Richmal Crompton, les muestro otros libros de niños traviesos (como Miguel el travieso de Lindgren ). Si puedo, miro de establecer algún vínculo o contacto del tipo “grabar un video” y mandárselo al autor para ver si conseguimos feedback, alguna entrada en el blog. A veces incluso he enviado mensajes a autores extranjeros…

4. Muchas veces preparo información “no literaria”. Por ejemplo, buscamos localizaciones donde pasa la acción del libro. En el caso de Querida Theo, de Anne Vantal que transcurre en Grecia, localizamos Grecia en los mapas, contamos historias de mitología, e incluso compartimos el alfabeto griego. Finalmente construimos un punto de libro con el nombre de cada niño en alfabeto griego.

5. Cuando viene un autor a visitarnos intento cuidar esta visita de alguna manera. En primer lugar siempre pido que se compren los libros del autor y que  quede contento / sorprendido.

6. Una cuestión básica, para mí, es la de RELACIONAR CONCEPTOS. Cualquier cosa que me llama la atención del día a día, ya sea una conversación, un artículo de periódico, un libro, y que se puede relacionar con el que estamos leyendo, siempre lo vinculo de alguna manera.

7. Empleando técnicas del pedagogo italiano  Gianni Rodari , el padre del binomio fantástico y de la gramática de la fantasía. El último día, hablando de Pippi Calzaslargas de Astrid Lindgren , hice una batería de preguntas tipo: ¿y Si Pippi en vez de ser una niña fuera un niño, que pasaría? ¿Y si Pippi se hiciera adulta? Y Sí…. . También a veces inventamos finales alternativos a algún capítulo.

8. Leyendo otros géneros narrativos. Me gusta incluir poesía, cómico y hablar de libros de conocimientos también.

9 .Experimentando cosas de los libros: cuando leímos La maravillosa medicina de  Jordi, de Roald Dahl  traje botes de vidrio y varios mejunjes para que cada niño creara su propia medicina(vinagre, aceite, azúcar, harina, detergente…), esto mezclado con pastillas efervescentes… creó una mezcla demoníaca, y los niños se lo pasaron a las mil maravillas. Cuando leímos Pet de llop de Pep Molist  preparé varios botes de olores diversos cerrados  que los niños debían adivinar a ciegas.

10.Animar los niños a que traigan las lecturas que tengan por casa, cuando compran por Sant Jordi o Navidad y Reyes, las lecturas que son sus preferidas (aunque sean de cuando eran pequeños), que hablen de cualquier lectura que estén haciendo, aunque no sea la que hagamos al club.

Y muchas más.  Pero siempre sin dejar de banda que lo realmente importante es la lectura y compartir qué sensaciones nos ha provocado, y compartirlas entre todos. Intentar transmitir el que a mí me emociona de cada libro, de manera entusiasta. Ah! y también es importante ESCUCHAR. Yo no soy la que tengo la sartén por el mango, sino que estoy allí para guiar la sesión y escuchar el que ellos tengan a decir.  El tiempo y la experiencia me han dado la capacidad cada vez de relacionar más cosas, y en una misma sesión puedo leer fragmentos de libros, explicar argumentos de libros de adultos, cantar canciones, explicar cuentos, hablar de arte… todo relacionado con la lectura que estemos haciendo (o no), porque las conversas son fluidas, y si estamos hablando de una cosa y un niño comienza una conversación de algo que le ha pasado por la cabeza, pues bienvenida sea…

Blog de Rosana Andreu, bibliotecària i escriptora. Foto cedida per ella mateixa.

http://colordetardor.blogspot.com.es/2017/05/granets-de-sorra.html

Video de Rosana Andreu de La Dona Vestida de negre : https://www.youtube.com/watch?v=WuJkhkNc-mM

CLAVES PARA LA LECTURA: ¡QUE NIÑOS Y ADOLESCENTES SE ACERQUEN AL LIBRO!

En una de mis visitas a centros escolares, en este caso, Alcarràs, en Lleida

Ya hablamos en diversas ocasiones de cómo las tecnologías están barriendo al mundo del libro: frente a algo diverso, ameno, colorido, sonoro, instantáneo, de multiaplicaciones, digital, viaje al infinito sin regreso… el libro reclama una atención, una concentración de la que el niño y el joven carecen (o casi)
Me preocupa terriblemente el futuro de la lectura en una sociedad que avanza a velocidades extremas , lo de “hacer lectores”, lo de construir cultura literaria desde pequeños para enraizar hábitos, formas de ser…
Fue así que pensé que mi experiencia de escritor y la de docente, el hecho de visitar cada año más de cincuenta escuelas donde mis libros son recomendados, el hecho de hablar con padres y educadores me permitían alcanzar una visión poliédrica, diría que completa (o casi) sobre este fenómeno. Que podía, en una palabra, intentar lanzar algunas recomendaciones para que el lector se “enganchara” al libro en tiempos tan difíciles donde tantos medios luchan por ganar su “permanencia” entre los consumidores.

1. EL LIBRO COMO OBJETO DE DESEO

Nadie duda de que un libro sea un objeto de arte resultado del trabajo  creativo de un escritor, de un ilustrador o fotógrafo que crearon una hermosa portada, unas cubiertas llamativas. No es preciso  hablar de álbumes ilustrados para tratar de la belleza de los libros. Sin  embargo los jóvenes, los  adolescentes lo consideran un producto obsoleto, algo que no se mueve, algo que no es interactivo y así lo aparcan de sus intereses. Posiblemente porque solo se vea como un tajo, un corte de papel  ( sin darse  cuenta que guarda su mundo interior) o porque crean que “de libros ya tenemos en la escuela, ufff”.

Una de las posibles soluciones es que  el librero y  el docente y los padres  no debieran mostrarlo como un objeto físico  sino observarlo como con quién guarda un Cáliz  Sagrado o un Cofre de Tesoros (así en mayúscula)  por abrir, un billete a la felicidad sin destino de vuelta. De ahí que su lugar en la librería  debería ser un lugar hermoso  (no una exposición de libros) y que  su espacio en casa debería ser el mejor de los lugares.

El libro necesita de una buena estrategia de ventas:  no es sólo una portada y una resma de papel sino un viaje hacia las emociones, hacia un mundo imaginario por universos paralelos desconocidos . Y  eso también pasa porque desde el propio hogar se  respete al libro, se tome como una joya, se  comparta la lectura…. Lo que ocurre es que en muchas casas ahora ya no hay libros; parece como si el polvo de los libros  de la sabiduría molestara. Se llevan los hogares minimalistas: con pocas y buenas piezas de mobiliario  y se encierra en  armarios a  los libros fuera del alcance de los más curiosos ( una cárcel remota). Quizás así los libros no se avergüenzan de lo que escupe la televisión.  Devolvémoslos al lugar que merecen: una biblioteca en casa o en la habitación del niño.

“A mi querido nieto Gian Paolo –aquí el niño se movió inquieto en su asiento y enrojeció al darse cuenta que todos le observaban– le cedo toda mi biblioteca que deberá pasar a su habitación para que el niño crezca bien acompañado y ya nunca más tenga miedo de la oscuridad… Debo rogarle que tenga mucho cuidado con la obra completa del gran Gianni Rodari que tanto nos ha hecho reír todo este tiempo, así como de los clásicos de aventuras –especialmente de la primera edición del Sandokan de Salgari– y le pido encarecidamente no le preste a nadie ninguno de mis libros –si alguien los quiere, que se los compre o que se vaya a una biblioteca, que después no los devuelven–. Angela Maria hará bien en guardar las ediciones ilustradas de “Il Decamerone” y de “Le Mille e una notte” (De mi libro Llamadas desde el cielo, Voces Públicas, 2016)

2.LA LIBRERÍA COMO ESPACIO FAMILIAR DE LECTURA PREVIA

Los padres deberían llevar a sus hijos a las librerías como quién va con un niño al cine o al teatro o a un concierto, pero también a una fiesta de cumpleaños, a una merienda o a casa de unos amigos . Y ¿ por qué no?… el docente debería llevar a sus alumnos  en pequeños grupos a las librerías donde el Librero como un guía podrá informarles de cuáles son los nuevos libros, sus autores, argumentos… ver, tocar, sentir, escuchar, ¡oler! , emocionarse con algo que parece sin vida y que empieza a volar. ¡Sí!  Y quien dice librerías, dice bibliotecas….

Pero el problema de la desafección por los libros de los jóvenes tiene otra raíz mucho más profunda:  si en su  casa no ven leer, nadie va a leer. Si en casa la familia se pasa el día pegada al televisor/ordenador  ese será el objeto de deseo, objeto de falsa cultura a los que los niños van a idolatrar.

Debemos volver , en tiempos de locura colectiva, de precipitación, de esclavitud a las tecnologías, recuperar el espacio (sagrado) de la conversación, de la lectura en familia.  Y leer con el placer de saber leer.

El doctor Eric Berne    (1910-1970), médico psiquiatra, fue el fundador y creador inicial del análisis transaccional.  Escribió “si el libro es el hueso, la forma de leerlo y compartirlo es la carne”.

Hay que teatralizar la lectura para pequeños y adolescentes, entrar en los juegos de voces, en los silencios, en el dramatismo o la carcajada de una situación. ¿Por qué no leerles un cuento de Poe a la luz de las velas y la voz siseante de los espectros,  con la emoción de un Allain Quatermain en “Las Minas del Rey Salomón”- ¿Por qué no ser el Capitán Nemo , hijo de Julio Verne   al penetrar en las profundidades marinas..? ¿Tanto cuesta  dedicar a nuestra familia pequeña un poco de nuestro tiempo? ¿Divertirnos? ¿Pasarlo bien? ¿Hacer memorable ese encuentro?¿Cerrar los teléfonos? ¿Que no tenemos tiempo? Ahhh, humanidad, arrojamos lo más precioso al cubo de la basura y nos ufanamos en perder el tiempo en miserias, en banalidades, en la nada cuando de ello, “nada ” quedará a la mañana siguiente.

Ya Gianni Rodari inventó el “binomio fantástico”: dad dos, tres palabras a los niños y que ellos construyan una historia inverosímil, alocada.  Que se las den al padre o a la abuela y que él o ella construyan una historia. Sí, así se construyen lectores… con el placer de la palabra. E incluso escribidla para ellos…jamás la lectura posterior será tan agradecida.

Hay que leer en casa como el mayor de los regalos con ese envoltorio de plata y fuego: la voz del lector adulto y el eco en el corazón del niño.

Así, y de que forma,  el libro será placer y no obligación.

 

3. LO QUE ESCRIBIÓ DANIEL PENNAC: NO OBLIGAR A LEER

Otro error de los padres: obligar a leer en vez de…
Olvidamos  lo que dijo Daniel Pennac en su libro “Como una novela” : nunca hay que obligar a leer cuando  debería ser un placer, un viaje exótico, una aventura a  lo desconocido . Cuando los padres dictaminan ” ya deja el ordenador que deberías estar leyendo”  logramos traernos un enemigo a casa…el mal amigo que nos roba el placer del ordenador, del televisor, de la consola. ¿Quién dio el carnet de padres a algunos padres?

 

CONTINUARÁ…..

4. NO EXÁMENES NI TESTS DE LECTURA EN CLASE O CÓMO MATAR FUTUROS LECTORES
5.AMPLIAR LA LISTA DE LECTURAS OBLIGATORIAS
6.EL LIBRO CUBRE NECESIDADES…¿CUÁLES? CADA LECTOR NECESITA A SUS LIBROS

FOTOGRAFÍA PROPIA de mi exposición Todo el mundo lee…¿y tú? (Barcelona, Món Llibre, 2009)

 

Canal youtube para compartir  sobre este mismo tema

LA ANIMACIÓN LECTORA O LA CREATIVIDAD ENTRA EN ACCIÓN (1)

Insisto: para lograr jóvenes lectores y generaciones futuras de devoradores de libros es necesario…
1. Fomentar la creatividad entre los más jóvenes a partir de los 11 años para evitar ese socavón que viene y que es el responsable del descenso de lectores  adolescentes hasta que llegan a la universidad y aterrizan de nuevo.
2. Animar a leer en las escuelas (donde a menudo se cortan las ganas de leer después de los exámenes o pruebas de control a los que el lector debe someterse sí o sí). Esto pasa también por los autores, de visita por las escuelas que deben convertir la experiencia lectora en algo divertido, singular y con que el lector tenga ganas de meterse de nuevo en el libro y de conocer a nuevos autores.  ¡Qué afortunados son los lectores del s.XXI al conocer de primera mano a Jordi Sierra i Fabra, a Care Santos y a tantos que visitan regularmente los centros educativos donde su obra es recomenadada!. Que placer  no hubiera sido el mío de conocer a mis héroes literarios que, en los 70 eran Joaquim Carbó (La Casa sota la sorra) ,  Sebastià Sotorra (El zoo de Pitus)  Emili Teixidó (Diego, Berta y la máquina de rizar niebla)…

De eso va el artículo de esta domingo caluroso: de la responsabilidad del autor de hacer lectores con pasión. De otras medidas o recomendaciones hablaremos en próximos posts.

Este año 2017 celebro, invitado por varias editoriales (muy especialmente Barcanova) y por la Institución de las Letras Catalanas, quince años de foros. Son más de 400 charlas que me obligan, con gusto, a compartir esta experiencia siempre enriquecedora, nunca decepcionante. Al paso del tiempo como el picapedrero que afina el golpe para sacar la mejor melodía y el más bello resultado de la piedra ( y ríanse pero hay molleras muy duras) uno acaba dibujando un tipo de decálogo, nacido de la experiencia y de probar e incorporar nuevos registros.

Todavía quedan escritores que comparan una charla en las escuelas con una clase magistral de aquel que habla, de aquel que escucha. Otros hacen un ejercicio de improvisación del “a ver qué pasa” y a “ver qué preguntas me hacen” y ovillo y desovillo a gusto. Y creo que ambos se equivocan.

Dudaba en el momento de titular esta crónica si encabezarla con un titular muy Truffaut tipo “400 foros, los 400 golpes” pero he preferido llamar la atención con un grito que responde, de mejor manera al objetivo del artículo que sería: toda animación lectora debería contar con más elementos de espectáculo (oratorio y teatral) que de conferencia o exposición. Y si me lo aceptan, un buen golpe (y memorable) encima las emociones del lector, si el libro lo permite.

Cuando escuelas e institutos me piden con insistencia que vuelva, año tras año, obsequiándome con una sentencia tan favorecedora como “hay un antes y uno después de tu visita” reconozco que mi pequeño orgullo lo agradece. Los escritores de literatura infantil y juvenil tenemos pocas satisfacciones: los medios de comunicación nos olvidan, el lector adulto nos toma como “aprendices de literatura adulta”, y algunas librerías nos “guardan” en los últimos o en los primeros estantes a la altura de “esos locos de pantalón corto” pero lejos de los prescriptores/ compradores o en esa esquina o recodo, la segunda estrella a la derecha… Cómo escribía Eva Piquer somos “los invisibles”. Cómo no es mi intención desahogarme en nuestras misiones imposibles acelero el mensaje y entro de pleno en aquello que me trae a practicar un tipo de decálogo de cosecha propia que admite todos los debates y discusiones del mundo advirtiendo, pero, que a mí, me funciona.

1. Un creador literario en el siglo XXI debe ser consciente que, en tiempo de las nuevas tecnologías, la atención del joven lector se dispersa con comodidad. Hay que recordar, de nuevo,  el libro de Nicholas Carr sobre “Qué está haciendo Internet sobre nuestras mentes” (Superficiales, 2010) sobre los déficits de atención que implica permanecer en cinco escenarios al mismo tiempo: el estudiante actual ve televisión a la vez que envía emails desde la tablet, responde whatsups y mantiene, a la vez, una conversación familiar e incluso se mueve por sus redes sociales (a veces falseando su edad) como pez por el agua? Un creador no puede sentarse detrás de la mesa del maestro y soltar sus reflexiones en espera de silencio, admiración y empatía del lector cuando reproduce, posiblemente, la actitud del maestro que sobrelleva cuatro o cinco horas diarias de clase o más. Todo escritor debe poseer cierta conciencia escénica y, en la medida de sus posibilidades considerar que el aula es un plató por el cual menearse obligando, si hace falta, a los alumnos a seguirlo a lo largo del aula. A veces pasar el power point obliga a guardar cobijo junto al ordenador y la pantalla o, si es pizarra digital a su sombra. A menudo pido ayuda a maestras o alumnas para este trabajo mecánico o un mando a distancia pero evito esclavizarme en un solo punto clavando allí mi bandera. Del mismo modo si paso en “streaming” la conversación busco algún colaborador con mi teléfono móvil en mano (o en trípode de sobremesa)

2. Creatividad escénica implica también “actuación”. Admiro al escritor catalán Jaume Copons cuando se atavía con una túnica y se convierte en un maestro Jedi (o quizás monje benedictino) presentando su “Sant Jordi de las Galaxias” o cuando la glamurosa Núria Pradas imita a Tía Adela de viajes por el mundo (especialmente en el público más infantil) Y entramos en la clave de vuelta de este modesto decálogo: toda animación lectora necesita ser interpretada en clave teatral (con hábitos o sin) pero con conciencia llena de que, aquella hora, hora y media de foro tiene que hacer todavía más memorable el libro y el autor y evidenciar que la literatura debe ser, antes de que nada, amena, sea comedia o drama el tema que nos ocupa. De aquí el titular que no querría que nadie juzgara como invitación frívola y sí como mesa de debate. Un creador debería encomendar, entusiasmar, animar la audiencia. Eso sí es hacer lectores animados y fieles donde continente y contenido empuñan, tal vez, la misma arma. Si, como es sabido “enseñar es emocionar”, hablar de un libro es hacerlo revivir, servir a la literatura y a sus lectores, entronizarla a un lugar privilegiado del cual ha sido desterrada, convertirla en la vasija de emociones en el cual fue concebida. La Creatividad de ser distintos, únicos y ganarnos un ligar en la retina del joven espectador.

3. “Actuación” implica “dominio de la voz” y de sus recursos. Creatividad también en la expresión. Para evitar aquello que se conoce como “rollo” uno tiene que guarnecer su expresión verbal de cambios de tono –levantar o subir la voz– practicar los silencios, imitar otras voces, encarnar personajes o, especialmente en la novela realista, denunciar los hechos que nos ocupan con la rabia y el tono correspondiente. Me gusta literalmente dejar “clavados” los niños a sus asientos, pasando de la reflexión al grito, subrayar las palabras de valor con largos silencios mientras añado la comunicación verbal. Reconozco que los niños agradecen mucho más esta actuación que los jóvenes que, a menudo, parecen perdidos de planeta a quién nada ni nadie conmueve. Esta actuación y dominio de la voz acaban convirtiéndose en una estructura secreta que se repite en cada foro cuando se trata del mismo libro: uno descubre que repite las mismas palabras en el mismo orden y la misma escalera de entonaciones y que, ante un feedback poderoso, refuerza y modifica aquellas partes para una repercusión retórica más grande. Sí, hemos pasado de la exposición a la persuasión. Tal vez, de la indiferencia a dejarles boquiabiertos. ¿Acaso los Hermanos Marx no probaban sus gags en el teatro para incorporar después a los films?  O la “creatividad aplicada” . Del mismo modo uno prueba y prueba la manera de decir hasta encontrar la manera más adecuada para cada público lector. Y “remata” el “trabajo” con una estocada expresiva.

(continuará en breve)

Foto: (cedida) Fòrum a l’Escola Mare de Déu de l’Acadèmia a Lleida