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El otro día deambulando por las calles de Barcelona, entre el barrio gótico y la Barceloneta, pasada la medianoche divisé, en una de las esquinas, a algo azul-verdoso. Como que Halloween o carnaval andaba lejos pensé que se trataba de algun baile de disfraces de alguna fiesta particular y que “lo” que me observaba era un turista mal disfrazado de extraterrestre.

Y como quise tomarle una foto -yo llevaba tres copas de vino y eso me anima y me “pierde” – interpuso su mano frente al flash del móvil y me dijo algo que no entendí. Pensé que ahí tenía algo que contar. Si le hubiera pillado orinándose en los muros creo que le habría maltratado pero como que el tipo me sonrió me pareció inofensivo y empezamos a charlar, más yo que él: le veía tímido y apocado. A la luz de un  farol ví que su traje era de los que costaba dinero bueno porque no se veían sus costuras.

Creo que podría escribir una novela de cómo acabé trayéndome a casa a un auténtico extraterrestre al que había traído su aeronave para que nos investigara. Y antes de que se fuera al parlamento y descubriera la cantidad de ciudadanos raros que  habitan ahí pues que se quedará con un creativo alucinado: yo.

Ya tiene su propia habitación. se traga cada ocho horas unas pastillas proteínicas y duerme mucho: dice que nuestro aire está contaminado.

Sólo quería usar mi ordenador que, dice, es la manera de contactar por wi-fi con los suyos. Y que podía quedarme con una copia se sus escritos o de sus videos. Me parece interesante que él tome el relevo de este blog que ahor,a posiblemente, será más alegre a como era antes.

Ayer se escribió con sus padres . De lo que contó yo guardo una copia. me cae bien el Klatu ese.

Por cierto, creo que se llama Nick, O Mick o Dick o algo así o Bip. Prometo fotografía cuando el extraterrestre, 192, 85 kilos me de su permiso. Yo le he dicho que nadie va a creer que hay un extraterrestre corriendo en Barcelona por muchas fotos que publique y que gente más rara se ve por ahí.

Bueno, copio y pego…La primera conexión fue desde un cibercafé y me pasó los datos para estar al tanto de su historia y no perder detalle… y poder contársela. Los derechos le pertenecen así que… nada de copiar y pegar sin permiso.

Hola familia, reverendo padre, reverenda madre, he llegado a Barcelona después de un viaje interestelar y estoy bien.
La entrada a la atmósfera terrestre ha sido algo movida pero todos mis dedos siguen en su sitio, mi cerebro encima de mi cabeza aunque mi corazón se quedó en nuestro planeta.
Estoy en la Tierra para observar a los humanos, como un “Erasmus” universitario.
Ayer fue el primer día y fui de incógnito a pasear como un humano más. Os mando algunas fotografías. He visto extraterrestres, marcianos, venusianos,  aliens, ninjas en las Ramblas  pero que solo se mueven cuando se les da una moneda  como las huchas antiguas. Juegan a ser esculturas vivientes.
Las naves terrícolas de transporte tienen dos y cuatro ruedas y se comunican entre sí con un lenguaje muy antiguo que se llama claxon. A mí me ha hecho reír pero aquí enfada a la gente. Tengo buenas noticias: he aprendido varias palabras en español: “bueno, bonito y barato”, también algunas que me han hecho reír “gilipollas, subnormal y  tonto del culo”. No sé qué significan pero me hacen reír y cuanto más me reían más se enfadaban. Muy divertido todo. Necesito tiempo para entender a la raza humana, reverendo padre y reverenda madre.
En mi primer día visité un centro comercial. Cosa curiosa: la gente me aplaudía al pasar. Me decían que marciano más fantástico. Y me preguntaban por mi pistola. i Y alguno preguntaba que qué promocionaba o qué vendía!
Un centro comercial es como una gran nave espacial con mucho cristal, muchas escaleras y muchos extraterrestres perdidos que andan sin saber a dónde. ¿Qué he visto? Anoto en mi diario de navegación: había un grupo de castellers que por no subir por las escaleras se subían unos encima de los otros y el de arriba saludaba. Un tren del terror donde a los niños les gustaba que les pegasen escobazos y pagaban por ello. Señoras con uno o dos niños en el carrito de la compra. ¡No he logrado aún saber dónde los vendían y a cuánto! He querido comprar un maniquí para no sentirme tan solo en casa (Jordi, el terrícola que me ha acogido tiene trabajo nuevo y se pasa el día fuera de casa) y me han dicho que no están en venta. Tampoco he podido comprar ningún dependiente. Entonces no entiendo qué venden. Al final para ayudar a las tiendas he hecho lo que todos… comprar unas bolsas vacías y salir muy cargado pero feliz con ellas.
Saludos desde PlanetaTierra Abierto de 10 a 10. 
Cierro mi conexión desde un cibercafé sin café. Mi corazón os dice hasta pronto.

Pu3s 3so. S3guir3mos informando: (me estoy marcianizando, aviso).

Le doy las gracias al gran Francesc Punsola, fotógrafo de ovnis e ilustrador de marcianos.  Me ha pedido permiso para visitarme y, de paso, charlar con Mick/Nick/Dick y dibujarle pero le he pedido tiempo. Gracias, Punsola, por entenderlo y por regalarme esta ilustración de uno de tus viajes galácticos