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Ayer pasó algo extraordinario: el marciano que tengo en casa, prácticamente un desconocido, me dijo que teníamos que socializar más. Me quedé de piedra. Él de verde, que sigue siendo su color. Por un momento pensé en si quería ligar conmigo. Es tan extraño, el extraterrestre. Se disculpó por estar siempre fuera de casa “haciendo cosas” para conocer más al género humano para los informes. Eso dijo. Y que había visto que anunciaban un partido de fútbol en Barcelona y que había visto algunos en televisión (cuando yo no estaba) y pensaba que le gustaría asistir a uno en directo. Le pregunté si era en el Camp Nou y me dijo que era en el Gaudí… Yo no le entendí muy bien porque a veces cuando habla emite unas “eses” espantosas como de locomotora a vapor y me hice el despistado y le dije “vamos”.

-Bajamos en la parada Sagrada Familia , Jordi. De Antoni Gaudí i Jornet. ¿?

Yo seguía sin entender nada. Pero como creo que soy hombre de recursos pensé que se trataría de un partido amistoso de futbito o de fútbol sala. Y así se lo dije. Estuvimos departiendo en el viaje en metro  sobre lo que significaba el fútbol en España, lo que era el Barça, el Real Madrid y que creía que íbamos a ver un partido de futbol sala de dimensiones reducidas. Acabamos hablando de fútbol  en el salón comedor, de mi madre que para recomendarnos que fuéramos al baño nos decía que fuéramos “al salón”.  Pero tampoco acerté en nada sobre qué íbamos a ver.

De repente nos encontramos frente a un teatro el Gaudí Teatro Musical donde yo no hacía mucho había visto “Barbazul” otro pequeño musical. Sí, allí también estaba Adrian Ardila que está en todas partes , (o el teatro es suyo) y como un Dios protagonizaba “El Futbol és així” ( de Gai). Pero como él tiene mejor verbo que yo, dejo que mi marciano lo cuente que tiene más gracia y para eso le he cedido mi blog mientras hago vacaciones en casa.  Quise contarle, añado, que no era fútbol si no teatro pero como que la platea del teatro era una pista de fútbol  y él se puso a saltar de contento, me callé.

Holapadremadre. Hoy he ido al fútbol. Siempre juegan 11 jugadores pero ayer solo había 8 tocando las pelotas y 5 más tocando música en uno de los laterales. Durante ese partido amistoso me enteré más de la vida que en el tiempo que llevo deambulando en Barcelona. Había árbitros, vendedoras de coca colas, animadoras, novias de los jugadores, una presidenta del club histérica, un sultán árabe, un hombre césped y hasta treinta personas distintas que se parecían las unas a las otras. Jordi me dijo que no eran jugadores y sí actores que “jugaban al hecho teatral” lo cual me enredó más. Los escritores a veces dan demasiadas vueltas para decir las cosas. O sea eran actores haciendo de jugadores, jugadores que eran actores (¿también?). La historia es la de Maxi, no Messi, que llega al Club de Fútbol Mercuri con las ideas muy claras: a él le gustan los hombres. Y no quiere esconderse.
No sabía que tenían una palabra para eso. Nosotros los marcianos del Planeta K somos hermafroditas y yo soy hijo de mi padre consigo mismo así que el tema no me resulta extraño. Bueno, Adrià Ardila, Massi se enamora de otro jugador, César que tiene novia y una doble vida (de día una y de noche otra) y mientras Massi quiere difundirlo a los cuatro o a las seis vientos César se esconde y se hace el gallito, el machito. Ahí hay una crítica contra los contratos millonarios, el escaso papel de la mujer en el fútbol,  el hecho de que no haya jugadores gays  en el futbol español (que por estadísticas no puede ser) y cómo el dinero abre todas las puertas. Todo lo dicen cantando y bailando  con una energía que yo no había visto nunca. Jordi me decía que estan muy bien dirigidos por Gerard Sesé musicalmente (es el hombre césped) y creo que medio me enamoré de él porque me gusta los hombres que me hacen reír. Pero también me enamoré de Joan Sanz y esa energía de futbolis
ta y periodista…y de Adrian Ardila el altísimo que actua pronto en otro musical   Ningú es un zombi en el teatro Regina. Jordi me ha prometido que iríamos. Bernat Mestre, el tío bueno también me gustó mucho, en todos los sentidos. Y me gustó mucho Xavi Morató, el director, aunque no le vi. La iluminación, la coreografía  son espectaculares. Y las canciones superpegadizas. Voy a ver si me apunto a clases de canto, como Jordi, para cantarle al Mercuri club de fútbol…Me gustan tanto que creo que les voy  abducir a todos para llevármelos de gira por el sistema solar. Cuando ya sean ancianos seguirán actuando por los mundos desconocidos. Ah y me han dado un álbum de cromos y me regalan una entrada si completo las fotos de los jugadores, bueno de los actores que juegan al futbol y al teatro. 

 

Nick o como se llame  está obsesionado con el álbum de cromos y dice que tiene 3 cromos  repetidos y que necesita cambiarlos. Y me da la paliza con que quiere ir cada día al teatro porque cuando lo complete tendrá una entrada nueva. Y le pregunto que para que quiere una entrada nueva si va a verles cada día. Dice que para verles un día más. Pobre Nick … las funciones terminan este domingo  2 de septiembre y si no llega a completar el álbum….o pobre de mí que igual me desintegra en plena crisis existencial. Y es que es como un niño grande. Espero que el fútbol o el teatro no sea causa de mis desgracias futuras. En todo caso viva el teatro , viva el futbol és aixi, viva los gais, viva el Ardila y su madre, el Gerard Sesé, el Morató y todos lo que hicieron posible ese viaje musical soberbio. Y no se lo pierdan.

Si ven a mi marciano regálenle sus cromos, que ya son Ustedes mayocitos o denle algo, la mano, un euro, un abrazo o una entrada pal Barça pero ténganmelo entretenido. Se lo agradeceré de corazón y quizás, el hermafrodita con algo más, donde lo tenga (perdón).

 

(Foto propia.. Adria Ardila a la izquierda, Jordi a su derecha, Joan Sanz, Joan Olivé, Bernat Mestre y así el resto de jugadores y jugadoras. Faltaba el hombre césped, snif)

 

 

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