LA LITERATURA BASURA, ¿CÓMO RECONOCERLA?

Con el retroceso de las humanidades en el ámbito educativo, ahogada por leyes hechas por jamelgos y voluntariosos verdugos cada día que pasa el concepto de “qué es y no es literatura” resulta más difícil de definir.
No nos debe resultar extraño. Los hay y muchos dispuestos a jugar en contra de ella.
Hace ya algún tiempo en las noticias de Tele 5, un periodista de cuyo nombre no quiero acordarme decía, literalmente “pero dejémonos de literatura y vayamos a lo verdaderamente importante.”. Para él y para muchos españoles lo verdaderamente importante era y es el fútbol. Así funciona este país donde los idiotas alcanzan ya un 50% (aquellos que siempre encuentran excusas para no leer).
Me perdonarán el tono, pero dejo para otro artículo, un reflexión sobre lo que los políticos, nuestros políticos, sus políticos leen y no leen. Pero les hago un avance: en el Congreso de Diputados, en el Parlament catalán, en los consistorios de muchos ayuntamientos, hay iletrados escondidos.
Aún a riesgo de que ya a nadie le importe o no qué es literatura, me permitirán que enhebre unas breves notas, para no cansar al lector.
Me tomo la libertad de definir tres tipos de literatura

 
1. La gran literatura
2.La literatura popular
3.La literatura basura/hamburger/deshecho. En este caso la palabra “literatura>” debería estar prohibida.

 
Reconoceremos a la primera como aquella que engloba a todo texto literario que busca la belleza del lenguaje al construir una historia donde lo más importante no es lo que cuenta sino cómo lo cuenta. Camilo José Cela, Carmen Martín Gaite, Rafael Sánchez Ferlosio, Vargas LLosa, Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Juan Goytisolo, Roberto Bolaño, Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez y cientos de escritores y poetas aunque publicaran sus novelas por entregas como Charles Dickens, Julio Verne, Alexandre Dumas  o Victor Hugo. A pesar de la popularidad de sus textos, de sus miles de lectores, aferrados a los periódicos, enganchados a las tramas de sus novelas no deberían ser incluidos, a mi modo de ver, en la literatura popular por una razón de peso: sus textos  han permanecido vigentes,  reeditados y aún,  “colosales” al paso del tiempo.

La literatura popular. “La literatura popular es aquella dirigida a las clases populares o más exactamente a lectores de bajo nivel cultural y escasas exigencias intelectuales o literarias,  literatura caracterizada en consecuencia por su baja calidad de su exclusivo propósito de entretener. Aunque la novela popular en España ha sido y es de ínfima calidad no han faltado entre toda esa morralla autores y obras de valor”. (extraído de La Novela Popular en España (Ediciones Robel, Madrid, 2000)  Sus temas: oeste, policíaco, piratas, aventuras, ficción histórica y aventuras “con niño”. A la literatura popular dirigida a personas de escasos recursos, en ediciones baratas, de bolsillo,  con el único fin del entretenimiento, habría que incluir a los prolíficos Corín Tellado, Silver Kane (el gran Francisco González Ledesma, José Mallorquí, Federico Urales, Vicente Ballester, el Coronel Ignotus (José de Elola, coronel de Estado Mayor del Ejército), Jesús de Aragón, PV .Debrigode (considerado busque insignia de la novela popular), Guillermo López Hipkiss (traductor de las aventuras de Guillermo de R.Crompton)  y otros muchos que, en la posguerra española, alimentaron sueños y esperanzas de lectores que buscaban en otras vidas una forma de supervivencia. Que Francisco González Ledesma merezca figurar también en el primer grupo, no se lo discutiría a nadie.

En tiempos actuales podríamos añadir a Carlos Ruiz Zafón con su trilogía de la biblioteca de libros olvidados

La literatura basura

Intentemos una aproximación a lo que podríamos llamar “literatura basura”

  1. Se usa, se consume y se olvida. En ella solo existe el presente.
  2. El autor/autora parte del entretenimiento, sin que busque la belleza de la frase, de la expresión, sin que importe mucho el tono ni estructura, sin que el autor desee permanecer o proyectarse en el futuro ni intención de ser premiado literariamente. Se consume rápido y se olvida más rápido todavía.
  3. Los practicantes/productores de la literatura basura acostumbran a ser personas en torno los 30 años, con éxito en las redes sociales, con algún libro superventas entre la comunidad adolescente o como ebook que alguna editorial convierte después en libro en papel.
  4.  “Es fruto de la banalización de la cultura y de la fascinación por el espectáculo. Ahora hay que escribir con una cierta mentalidad hamburguesa, de forma rápida, repetitiva, anodina, para que el mercado te acepte”. Palabras de Gonzalo Garrido, autor de “La flores de Baudelaire”… Los autores piensan en vender más que en escribir algo de calidad. Es la literatura detergente. Y no tienen ni buscan tener consciencia sobre la importancia de la literatura como hacedora de belleza y salvadora de vidas (Lean “Con la literatura en el cuerpo” de Alberto Ruy).
  5. Quienes devoran la literatura basura no son lectores habituales que buscan ahora tener acceso a su “blogger/youtuber” favorito, su famoso de bolsillo con el que se han reído viéndole depilarse el sobaco o eructar. La literatura basura no hace lectores, los deforma: nunca se tomarán un libro en serio. Dificilmente sabrán quienes fueron Dostoievsky o Nabokov.
  6. Muchos libros basura son escritos por “negros literarios” contratados por los famosos que pretender así bañarse en un hálito de intelectualidad y una pátina cultural que esconden sus miserias. Miserias de ellos mismos y de los lectores. Escribe #BernatRuiz: “Hay literatura basura y hay lectores basura. Hay lectores incapaces de entender cierto nivel de complejidad…se trata de lectores con referentes vitales y culturales muy pobres; cuantas menos luces, menos referentes; a menos referentes, menor capacidad de interpretar la realidad, más credulidad y más facilidad para ser influenciado. Estos lectores basura nunca cambiarán el mundo ni tampoco a sí mismos.  No pueden, no saben.
  7. La literatura basura comparte con los best-sellers muchos de sus temas: amor, erotismo, engaño, infidelidad, riqueza, poder  a los que se añade ahora moda, tendencias, tecnologías, sexo explícito. Sería interesante establecer diferenciaciones entre ambas.  A, modo de resumen, algo atrevido: si una buena novela necesita una buena documentación, la basura pasa de ella. El autor sigue el fluido de sus pensamientos rápidos, escribe rápido (y muere rápidamente). Sus flujos cerebrales/intestinales se imprimen en papel. Según Elizabeth Strout, Premio Pulitzer,  leer mala literatura es como comer comida basura. Y puede matarnos.

Siete grandes pecados o los mejores ejemplos de literatura basura: …  la trilogía “Crepúsculo” de S.Meyer, “50 sombras de Grey” de EL  James,  “La magia de ser nosotros”  de Elisabeth Benavent, #Betacoqueta ,  “La Chica del tren” de P. Hawkins, “Ciudades del Papel ” de John Green, “A tres metros sobre el cielo” de Federico Moccia, “El Código Da Vinci” de Dan Brown.

No incluimos aquí a la extraordinaria lista de youtubers que han desplazado a los  escritores en las firmas de libros. Observen vía google el cambio fraudulento en solo tres años en las paradas  de Sant Jordi en el Corte Inglés de Plaça Catalunya en Barcelona,. pero siéntense y no vomiten, por favor.

Este mismo artículo, escrito para ser comprendido, nunca reinará entre la “gran literatura” y, quizás sí, entre la literatura popular. Si alguien  considera  que su lugar está entre “la literatura basura” le pido disculpas con aquello de “no volverá a ocurrir”.

Fotografía propia : página del libro mencionado de Elisabeth Benavent

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