¿ Y EL DINERO DE LIBROS SOLIDARIOS, ADÓNDE VA?

En Barcelona yo conozco a dos organizaciones que se ocupan de los libros que nadie quiere : TUUU LIBRERÍA cuyo portal y centro visible está en la calle Planeta, 17 en el barrio de Gracia de Barcelona con delegaciones en Madrid y LLIBRE SOLIDARI que reparte sus paradas de libros entre las estaciones del metro de Barcelona pero cuyo portal está en Fabra y Puig.

Si en la primera ustedes son bien recibidos, en la segunda tienen el paso cerrado. Lo que demuestra, de entrada, que hay gato encerrado.

TUUU Libreria recoge libros por las casas: reformas, ventas, deshaucios donde libros y enciclopedias ya no tienen lugar. Muchos amantes de los libros entregan sus pertenencias literarias allí para que otros puedan beneficiarse de ello.  Hay un grupo de voluntarios que organizan esa librería vertical. Usted puede llevarse los libros que desee que quepan en una sola mano y entregar la voluntad (un donativo para ayudar a la sostenibilidad del proyecto, según reza la publicidad).

LIBROS SOLIDARIOS recoge por las casas  los libros no deseados con la coartada cultural y emocional que seran vendidos y el dinero logrado servirá para fines solidarios.

Detengámonos un poco en la puerta cerrada de LLIBRE SOLIDARI. Dentro del almacén se escuchan voces: ancianos o personas de edad avanzada les gritan a los muchachos qu allí distribuyen libros con destino a las paradas de Diagonal, Sagrera, Plaza España,  Plaza Catalunya y Hospital Clínico. Los jóvenes que allí trabajan son antiguos convictos que igual creen que deben sufrir aún los estragos de sus vidas anteriores para dejarse así pisotear.

Allí, en el almacén secreto,  faltando a la palabra, se tiran los libros que nadie va a comprar: enciclopedias catalanas, obras de Julio Verne, historias pasadas de moda, colecciones completas de Agatha Christie (editorial Molino, ya envejecidos) y de Sherlock Holmes, los libros naranja de El Barco de Vapor… etc etc. A menudo se acerca Yolanda, una mujer cincuentona que arremete con todo lo bueno que pilla para llevárselos, quien sabe a dónde. Una segunda  voluntaria elige viejas ediciones para venderlas en internet. www.llibresolidari.org

Los mejores libros o libros de interés se venden a 3..4…5 euros en las paradas del metro de Barcelona

Libros Solidarios se vende como obra social para ayudar a familias necesitadas. Dicen que reciben mas solicitudes de las que pueden atender (lean en internet). Y que trabajan para ellos voluntarios.

Como no voy a entorpecer la labor de los falsos voluntarios que ahí trabajan me voy a callar. Como de personas que han permanecido apenas dos días en su puesto de trabajo o aquellos que, por preguntar, fueron prontamente despedidos.

La pregunta es que los 100- 400 euros diarios que facturan de dinero negro de lunes a sábado en cada una de las paradas ¿adónde van a parar?

Conozco dos casos de fundaciones que pidieron ayudas y les fueron denegadas. Como dice la web, ¿Cáritas y el Banco de Alimentos son beneficiarios ciertamente de sus ayudas sociales?

En TUUULIBRERÍA tienen la hoja de entradas y salidas a la vista de todos para que pueda comprobarse la llegada y el destino del dinero. ¿Podría LIBROS SOLIDARIOS que parte de la buena voluntad de transportes Municipales de Barcelona hacer algo parecido?¿Por qué uno cree que el dinero se queda en los bolsillos del patrón y propietario octogenario  para endulzar su vida en vez de hacerlo con la de los demás?

Me encantaria pedir disculpas y aceptar mi error, mi presunción de culpabilidad e incluso retirar este post pero pruebas diversas me permiten poner en duda la honradez de esta organización.

Si preguntan a los jóvenes que atienden las paradas a dónde va el dinero, les responderán , solícitos, que a obras sociales sin qué nadie sepa qué obras sociales son esas. Cuentan que compran alimentos , frutas y verduras para entregárselas a los necesitados.

¿Podrían indicarme a dónde debo dirigirme para que, en caso de necesidad urgente pueda yo también obtener esa gracia? ¿quizás, albergues de comida? Solo pido información. Gracias.

Y termino:

  1. Una ong debe tener sus cuentas listas para ser entregadas a quien las solicite.
  2. No puede faltarse a la palabra: se recogen libros para ser vendidos no para ser tirados.
  3. Nadie merece un maltrato psicológico entre quienes ayudan, por convenios y tratos, en la labor.
  4. Me gustaría saber que TMB está al tanto de la extraña opacidad de la organización.
  5. Me encantará retirar este post cuando se esclarezca el destino de los 20-40.000 euros mensuales ( 5 paradas x 1/2000 semanales x 4:  20-40.000 euros?
  6. Dicen que ya hay cambios en Libros solidarios. Espero que sean buenos
  7. En su web hay faltas de ortografía abundantes; parecen poco interesados en cuidar sus letras. Algunos apartados siguen en construcción
  8. Agradecido y feliz verano, los que puedan.
  9. Felicidades a TUUU LIBRERÍA
  10. Seguiré investigando y les cuento.

MERLÍ, EL MAGO DE LA TELEVISIÓN

Ayer terminé la serie de Netflix, Merlí, que se pasó en Televisón de Catalunya la temporada pasada. Me gusta ir a mi aire y no bajo los designios de las cadenas.
Terminó como ya sabía porque uno de esos jóvenes críticos reventó el final, en enero de este año, contando el nuevo destino de Merlí (y quien sepa de qué va, entenderá la cautela de mis palabras) lo que me hace maldecir a los críticos que lanzan spoilers creyendo que aquí todo el mundo estamos pegados al televisor.

Un amigo escritor de Guatemela me escribía, hace poco, para decirme que estaba enganchado a la serie. Es lo que tienen esas plataformas que te permite multiplicar hasta el infinito la distribución de series y de películas que podían pasar por localistas y quedarse en casa.

Merlí, es, posiblemente la mejor serie de Televisión de Catalunya (junto a Polseres vermelles ) lejos de los culebrones a los que las cadenas nos tiene acostumbrados. Y en Catalunya ha pegado fuerte.

La historia de un profesor de filosofía en un instituto catalán, de sus magisterio, de su apego con los estudiantes, de su sabiduría y de su carácter tan particular, marca un antes y un después en la series de/con estudiantes. Uno ahora se sonroja revisando capítulos de Al salir de clase, o Física y Química,  El internado, o incluso de más allás de los mares “A todo corazón” un culebron venezolano que cantaba “a todo corazón se pueden alcanzar los sueños”. Entre otras cosas porque el guionista, un nuevo Midas de la televisión trata a los post-adolescentes como adultos, en ese cruce de caminos desde la idócia adolescente hacia la perplejidad juvenil hasta la incertidumbre del primer adulto.

Aquí se habla de filósofos, de Aristóteles, de la caverna de Platón, de Hume, de Nietszche, de Soren Kierkegaard  al recientemente desaparecido  Zygmunt Bauman  y su sociedad líquida  y encaja su enseñanza con lo que le pasa en la vida de los estudiantes del Angel Guimerá. Merlí nos quiere libres, y arremete contra los políticos y sus sistemas de engaños, contra  banqueros y usurpadores y nos obliga a pensar en tiempos en que la filosofía, como las humaniddades, no gozan del favor de los gobernantes que restan horas inventando leyes absurdas y decretando por real decreto el suspenso del pensamiento: nos quieren tontos y Merlín se erige como el caballero sin espada que nos invita a regresar a nuestros estudios y a recuperar figuras capitales del pensamiento. Y, como no, el sistema educativo recibe una paliza fundamental de Merlí, un sistema que no ha evolucionado para nada en los últimos cien años (con algunas grietas esperanzadoras…)

Merlín, el mago, el encantador de palabras nos lanza preguntas de “quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos” y parece, en esos tiempos precipitados, que a nadie le apetece darse un zambullido en la realidad

Eduardo Cortés tiene una larga trayectoria como realizador con series tan reconocidas como Oh Europa, de Dagoll Dagom, les Veus de Pamano basado en la obra de Jaume Cabré  y esa curios,a hermosa y triste “Cerca de tu casa, un musical miserabilista sobre  el deshaucio . Pero quien se lleva el premio gordo es el Merlí de los guiones,  Hector Lozano, escritor (Quan érem els Peripatètics) y guionista de larga trayectoria a quien no se le puede perdonar ese final que para nada encaja con la serie, elegido libremente o pactado con la cadena pero que entrega tres temporadas impólutas, de historias de felicidad pero, rigores de las series, también lágrimas abundantes, especialmente en la tercera temporada.

Si no la vieron, háganlo ahora en que ya nadie puede destriparles nada porque pasó de moda. Y fíjense lo poco que aparecen los móviles en la serie. En el fondo nos muestra situaciones ideales que ya poco se parecen en las aulas con alumnos enganchados a las tecnologías. Y es que el diálogo, la conversación merece un vis a vis emocional y nunca a través de las redes o el pútrido whats.

Me gusta como el guionista normaliza el tema de la homosexualidad en una historia de amor que se siente, se palpe, se comparte, cómo arremete contra las drogas, como discute de los problemas intergenarcionales cuando no hay acuerdos entre padres e hijos. Magníficos secundarios Boris Ruiz, como el patricarca de los Rubio, Ferrán Rañé, un actor cada vez más añorado porque aparece poco, Pere Ponce, uno de los grandes de las series y Francesc Orella, Premi Nacional de Teatre, un imponente Merlí, al que ya vimos en el escenario en “Art” de Yazmina Reza, en “Hedda Gabler”  o “Un enemic del Poble”, ambas de Ibsen y en la mayor parte de las series televisivas de Tv3 (Secrets de Familia”, Estació d’enllaç, Ventdelpla, El cor de la ciutat…)

Vean Merlí, déjense seducir por sus palabras, compartan la serie y apaguen el televisor frente a la banalidad de diálogos, de personajes, de situaciones estereotipadas hechas para gustar. Merlí no trata de La Verdad pero lo que le dice, se le puede parece bastante. Aunque Merlí diría ¿Qué Verdad? ¿Acaso hay una sola?

Disfrútenla a la carta en Tv3 o en Netflix o en sus DVDs.

EL HORROR DEL CIRCO DE LOS HORRORES

 

En Barcelona y pronto en Palma de Mallorca y así en una larga gira triunfal “El Circo de los Horrores/ Cabaret Maldito” llena cada tarde entre largas colas de un público joven que a un precio popular (30 euros) busca pasarlo bien en lo que uno no sabe qué tendrá de circo y qué de cabaret.
Los affiches del exterior recogen a un enano rubio en tanga, a una mujer de tres pechos, a un ángel negro de espaldas y al diablo cornudo, amo y señor de la función. Los artistas de circo no aparecen ahí: nadie sabe sus nombres y parece que esto a nadie le importe. Aquí se quiere vender al hombre elefante, al monstruo de dos cabezas entre una mezcla de Tim Burton y Tod Browning y sus “Frikis”

Así que llamado por una mixtura turbia, por cierto misterio, por la extravagancia, convencido por los amigos, uno cae en las redes de un cabaret que prometen maldito, en el que no cabe ni una mosca: no habría entradas ni para ella.

Empezamos: primera fila detrás de las mesas para cuatro. Treinta y cinco empleados del circo para el que se promete el mayor espectáculo del mundo, el circo de los horrores, la cumbre de las pesadillas, la novela gótica, la época victoriana y el romantcicismo alemán en un solo pase. Promete maravillas. Sturm und Drang (Tormenta e ímpetu). Todos deseamos beber de la pócima de Alicia y crecer hasta convertirnos en gigantes para emular a los dioses del circo.

La caída va a ser grandiosa.

Aún no empezó el cabaret o circo: una mujer de largas piernas con media máscara le quita a un alemán fornido y joven, de entre el público que va llegando, su camiseta. le aplaude y pide aplausos ante tamaña osamenta. Y así le mordisquea el pezón. El joven no sabe si sorprenderse o reírse. Al otro lado de la pista colocan en el suelo a un chico elegido de entre el público y otro diablo de nariz retorcida se le arroja encima para simular el coito.
El público aplaude.
En la primera media hora, aparece  el diablo en su trono. Da la bienvenida a los pecadores y les invita a pecar. Pregunta a algunos de ellos cuál es el peor de sus pecado capìtales..
Descubro que ya nadie sabe lo que son los pecados capitales
Les ayuda: el mío la soberbia. ¿El suyo? Nadie dice pereza ni gula, ni envidia..ni lujuria… a los jóvenes no les interesa la cultura general porque huele a incienso o a banco de iglesia arrepentido.
Perorata de media hora y al final surge el bailarín del aire (me recuerda a una de las estrellas del film  “Mundos lejanos” del Circo del Sol). Arrasa. Belleza y poder. ¿Estamos salvados de esos 30 primeros,  banales y descacharrantes minutos?
Continua un número lésbico en una copa de dos muchachas besuqueándose en un numerito que, allá en la barra de night club de algun pueblo americano no se la levantaría ni a los ancianos destrempados por el tiempo. El público, ya ebrio, ruge de placer.
Una pareja de bailarines sobre patines  (el botones se queda en ropa interior), el lanzador de cuchillos, dos gimnastas de torsos esculpidos en mármol provocan las grandes ovaciones. El circo en mayúsculas. Nadie les conoce. Nadie habla de ellos en los carteles.

Sí.  Y a nadie le importa.

Entre los números de circo, de gran circo, está la cacharrería, las rebajas, el plástico, el cartón:  piden a dos voluntarios que se presenten en el escenario. Les piden que se quiten la camisa y bailen sensualmente frente a una mujer, la nueva reina en el centro de la pista ( voluntaria del público) . El muchacho joven se niega a desprenderse de sus pantalones. El segundo, un hombre orondo se queda en calzoncillos y levanta ovaciones con sus meneos de barca mareada. Hay que votar al mejor. El regalo: una copa en el bar. El público se deja llevar en ese incendio colectivo: eligen al obeso.

Más tarde sube una pareja del público y se sitúa frente a un confesionario. El diablo les pide que se confiesen: ¿han hecho sexo anal?¿El chico se ha tirado a sus amigas? Si la respuesta no complace al diablo se le castiga: el enano de tanga prieto salta sobre el muchacho  en el gesto de “darle” por la espalda.  La marabunta aplaude, ruige, grita. El diablo ha vencido: su público se entrega
Circo: 10
Cabaret-burdel: 0
Soez, estulto, hueco, ripioso, decadente, grosero, basto, insulso … dos horas y media de horrorres que no dan miedo, que no quitan el sueño, que resultan ridículos, que, a veces, asquean (no se trata de moral o inmoral, conceptos maniqueos, ambos) que aburren.
En las redes sociales se lee :”que pena que a mi hija no la dejaron entrar”.. “que ganas de que llegue el fin de semana” “no me lo pierdo”…

Uno sale hundido del desastre en la certeza de que el mundo no quiere ser salvado, que el mundo se ahoga en su propio vómito y aplaude. Que este circo es el Sálvame de los circos, sin guión, sin dirección, sin talento (su cabaret).
Y el cronista comete el error de pensar en qué pensarian sus maestros, sus guías,  de estar presentes. Horror vacui: o llenar en las obras artísticas los espacios vacios con dibujos  innecesarios.

Al sabio y filósofo Panniker (a los 100 años de su nacimiento) le daria un infarto al descubrir que la estupidez humana no tiene límites.

Steven Spielberg abandonaria el espectáculo  indignado.

Charles Dickens escribiría algo sobre los bajos fondos, los instintos primigenios y acabaría pensando que en Barcelona todos somos así de guarros.

Charles Bukowski aplaudiria a rabiar sabiendo que hay algo mejor que sus novelas cuando la realidad  parece abandonar el papel  para convertirse en reflejo de una sociedad enfermiza y, ya, vacía.

Que pena que los grandes artista del circo que actúan con profesionalidad sean compartidos y ninguneados en ese burdel andante. Otros grandes circos les esperan cuando, quizás, aprendan a quererse más. Probablemente el cabaret maldito lanzó una maldición sobre ellos y, ahora, esclavos y peones de un abominable juego de ajedrez no hallan la forma de escapar.

Quizás en el fondo, aviso a navegantes, el problema lo tiene el cronista (oigo gritos de SÍ) y es que perdí el sentido del humor. Cuando la gente se da atracones de series, encontrar a alguien que prefiera un libro, posiblemente, debe resultarles a muchos, mas obsceno que un chico drag de largas piernas sienta su culo desnudo en el rostro de un espectador  o exigirle dos besos en sus nalgas (desnudas)  ante los hilarantes aplausos de hienas entusiasmadas. Lo ví y lo comparto.

Bueno, si hay que pedir perdón, perdón tengan ustedes.

 

(Foto propia)