¿CÓMO APRENDER DE LOS CREATIVOS DE HACE 500 AÑOS?

(viene del capítulo anterior)

…porque mira que hay gente ciega.. ¿echamos una mirada al quattrocento y al cinquecento italiano cuando era habitual compartir 4 o 5 profesiones?

O,  ¿por qué en un siglo donde el genio del hombre se ha manifestado, en todas sus vertientes, en un avance meteórico mayor que el vivido en  veinte siglos ahora el ser creativo es algo solo valorado en los  ámbitos artísticos? ¿ por qué es aun menospreciado como “artista igual a muerto de hambre”? o “¡serás uno entre un millón porque hay demasiado de todo!  ¿Por qué, insisto a pesar de la hermosa protesta de Nuccio Ordine en “La utilidad de lo inútil” sobre las  humanidades (tan necesarias)  sigue sin reconocerse la creatividad como se debería  en las universidades?¿ Les cuento que en una de las universidades y en una de las asignaturas (de metodología publicitaria)  se me pidió que redujera el “capítulo creativo” o mis aportaciones sobre creatividad? ¿Y dónde estaríamos si hace 500 años muchos decidieran jugárselo al todo o nada?  Ni Italia, ni Europa sería la misma y quizás, aún seguiríamos en tiempos medievales.

Les facilito una primera lista de profesionales de las artes que jugaron y con-jugaron varias profesiones. Y que deberían ser un ejemplo de personas sin miedo cuya creatividad les configuró un lugar elevado en la historia del hombre.

El descubrimiento no es mio, sino de Peter Watson en su extraordinaria Historia intelectual de la Humanidad. Él nos devuelve a los creativos de quinientos años atrás como los super-creativos.

Filippo Brunelleschi (1377­-1446),arquitecto, ingeniero, escultor, pintor

Antonio Filarete (1400-­1465),arquitecto, escultor, escritor

León Battista Alberti (1404-1472), arquitecto, escritor, pintor

Lorenzo Vecchietta (1405/1412-1480),arquitecto, pintor, escultor, ingeniero

Bemard Zenale (1436-1526),arquitecto, pintor, escritor

Francesco di Giorgio Martini (1439-1506),arquitecto, ingeniero, escultor, pintor

Donato Bramante (1444-1514), arquitecto, ingeniero, pintor, poeta

Leonardo da Vinci (1452-1519), arquitecto, escultor, pintor, científico

Giovanni Giocondo (1457-1525),  arquitecto, ingeniero, humanista

Silvestro Aquilano (antes de 1471­1504), arquitecto, escultor, pintor

Sebastiano Serlio (1475-1554), arquitecto, pintor, escritor

Michelangelo Buonarroti (1475-1464), arquitecto, escultor, pintor, poeta, escritor

Guido Mazzoni (antes de 1477-1518), escultor, pintor, productor teatral

Piero Ligorio (1500-1583), arquitecto, ingeniero, escultor, pintor

Giorgio Vasari (1511-1574), arquitecto, escultor, pintor, escritor.

Suman  catorce arquitectos, trece pintores, diez escultores,

seis ingenieros y seis escritores.

Pero no es necesario viajar tan lejos para recuperar al hombre renacentista, a los primeros creativos de 500 años atrás

Si ustedes observan las profesiones de Charles Chaplin, Clint Eastwood, James Franco, Franco Zeffirelli,  descubriran un talento multiplicado que se desarrolla como actores, como directores, como compositores o como diseñadores gráficos (este último)… de una lista propia a la que el lector podrá añadir otros tantos…

Vaclav Havel  Dramaturgo, Ex Presidente de la República Checa

David Hockney Pintor, Impresor, Fotógrafo, Diseñador de Teatro y Ópera

T.E. Lawrence, Escritor, Militar, Arqueólogo

Stanley Morison,   Historiador, redactor, diseñador, asesor tipográfico, inventor de la letra Times New Roman

Ivor Novello, Actor, Compositor, Productor teatral, productor cinematográfico, creador del musical americano

Charles Chaplin , Actor, Director de Cine, Compositor, Guionista, Productor

Clint Eastwood, Actor, Director de Cine, Compositor, Guionista, Productor, Alcalde

Jean Cocteau, Actor, Ilustrador, Dramaturgo, Poeta, Director de Cine

Woody Allen,  Actor, Director de Cine, Compositor, Guionista, Dramaturgo

James Franco, Actor, Director, Compositor, Diseñador Gráfico, Escritor

Fernando Fernán Gómez,  Director de cine y teatro, Actor, Dramaturgo, Escritor

Carles Sabater, Actor de teatro, cine y tv, Compositor, Cantante

Andy Warhol,  Diseñador, Fotógrafo, Artista Plástico, Director de  Cine

Juan Rulfo  Escritor, Fotógrafo

Rafael Alberti,  Pintor, Poeta

Noel Coward, Actor, Dramaturgo, Compositor

Benedetto Croce Político, Filósofo, Crítico Literario

 

La reflexión se abre a partir de afirmar que  “la creatividad es un enorme eje transversal por donde giran y se manifiestan todas las artes”.  En mi caso  como escritor, actor, fotógrafo, dramaturgo y profesor universitario podría definir todas estas capacidades en torno a una sola palabra ( o dos) : iluminación/luz.

“Escribir libros u obra dramática es dar luz a tus ideas, plasmarlas sobre papel; fotografiar es iluminar con tu mirada un espacio al que cargas de contenido (revelar en el laboratorio es iluminar con la luz de tu ampliadora el papel fotográfico), actuar es ilustrar con palabras y gestos un papel (iluminarlo, sí) dar clases es iluminar la mente de tus alumnos con tu experiencia, tu entusiasmo y tus conocimientos

Este post nace para subrayar que “la inteligencia entusiasmada” puede dar sus frutos en numerosas capacidades creativas.. . que hoy todos deberíamos ser “multiplex” creativos con carteras distintas para manejar según necesidades del mercado.  Antes los genios del Renacimiento italiano tenían sus mecenas. Ahora, en otro orden, tenemos patrocinadores, crowfounding, verkamis y otros sistemas para iluminar nuestras aspiraciones creativas pero aún en el peor de los escenarios el ser creativo debe manifestarse o luchar por ello en sus múltiples formas: es una cuestión de sentirse realizado, de sentirse feliz, de explorar nuestras propias dimensiones de personalidad y asumir nuevos retos, sin miedos.

Me gustó descubrir una de las sentencias, una de las reflexiones más prodigiosas que nos hizo llegar Voltaire: “Cultiva tu jardín”.

Solo eso, todo eso.

 

 

TODOS SOMOS CREATIVOS, EL RESTO, PEREZOSOS DE M…

Lo dicho, dicho está: en mis clases de creatividad publicitaria estoy harto de escuchar a mis alumnos de 22 años que me dicen “perdone, pero yo no soy creativo/a”. Supongo que me piden perdón porque lo que están diciendo es una barrabasada mayúscula. Es como si me dijeran: “no tengo sangre en las venas porque no tengo corazón”. O sea: imposible. También es posible que tengan las facultades mentales muy mermadas y al descubrir tantas faltas de ortografía en sus escritos, sería muy posible.
Y perdonen mi agresividad pero es que así, de una vez por todas, dejo claro que todos somos creativos, que el resto son unos perezosos de mierda, frase que suelto en clase cuando ya uno llega al límite de veces que escucha en clase lo de “yo no soy creativo”. Coge aire y aguanta.
Pereza y soberbia de la ignorancia, dos de los pecados capitales reunidos en uno: ojalá fueran otros los pecados: avaricia por saber, lujuria por el deseo de aprender, gula por … sí, aprender pero es que los jóvenes de ahora ya nacen sabidos y el resto no les importa.

El problema es la inmediatez: los jóvenes lo quieren todo ya; perdieron su paciencia. tanto que chicos y chicas abandonan sus relaciones amorosas por whatsapp porqué es más cómodo y rápido. Yo te bloqueo y adiós, hasta la próxima víctima. Hacen zapping entre canales de youtube y de televisión, de whatsapps y entre las bibliografías de las universidades que leen poco o mal o no leen. Y no voy a contar batallitas perdidas porque hablo desde mi experiencia de docente en ya más de 10 años ( empecé en el 2006 en la UB)

Y esa prisa por llegar a ninguna parte (Fernando Fernán Gómez tenía razón en su “Viaje a ninguna parte” sobre el periplo de cómicos de la legua en la España profunda) significa que se quedan en terreno muerto. Escribió Conan Doyle: “Lo invisible se hace visible si se está buscando” como ya he contado en varias ocasiones. O que la creatividad necesita el chup chup del buen caldo de pescado. Necesitas horas y, a veces días, para que llegue esa buena idea, el “insight” bendito que tanta falta hace para prosperar.

Me cuesta hablar de mí. Y cuando me preguntan a qué me dedico, dudo en la respuesta. No porqué sea una persona sin oficio ni beneficio sino porque tengo varios oficios, todos ellos hijos pródigos de la creatividad. Estudié periodismo en la UAB (1985-1989) seguí con la carrera de publicidad (UAB, 1987-1989) , un máster de escritura de guiones de cine y tv (UAB, 1995), una tesina doctoral premiada con un 10 en el 2012 y  abandoné mi doctorado porqué algún majara del Gobierno  tuvo la brillante idea de obligarnos a regresar a las aulas 3 años más y de pagar 3500 al año cuando mi tesis estaba casi acabada. Hablaba de generación de ideas en publicidad. Así que abandoné el barco que no voy a retomar. Estudié fotografía y me convertí en fotógrafo ( 2011- Institut d’Estudis Fotogràfics de Cat) estudié  Interpretación (Escuela Xavier Gratacós de Barcelona)  y me convertí en actor (serie de Tv3 y publicidad (la inicial)  que encontrarán en youtube bajo el epígrafe de “anuncios publicitarios de jordi folck”. Estudié dramaturgia (Sala Becket) y estreno mi segunda obra en diciembre del 2017 (de cinco que tengo) en este caso, un musical: “Nadie es un zombi” basado en uno de mis libros, de los 25 publicados, entre los 9 premios literarios ganados. Como escritor he gozado de los mayores placeres del proceso creativo. Como docente universitario de escritura creativa,  metodología de la actividad publicitaria, de creatividad publicitaria , de redacción en relaciones públicas /ESRP) he estado en la Escola Elisava, en la UIC, en la URV, en la UAB y alguna más. He dado conferencias en Puerto Rico, en Colombia, en Perú, en nuestra vecina  Andorra y alguna más.

Alguno ha dicho que soy un genio y yo les digo que se equivocan, que solo soy un currante,  alguien que apenas ve televisión pero que tengo una piedra mágica  de lo maravilloso que se llama “disciplina” y otra que se llama “paciencia” y una más que se llama “disfrutar con lo que haces” y que, puesto así es super fácil. Que estas piedrecitas maravillosas las tenemos todos pero que pocos las buscan y menos las quieren. Así que uno con ganas puede vivir hasta siete vidas o más y que cuando llegue a la tumba se haya divertido como nadie aunque llegue hecho una piltrafa de la que sobrevive ese brillo encendido en los ojos de quien todo lo ha visto y que sigue queriendo ver.  No soy ejemplo de nada. Lo que ocurre  es que tengo muy claro que sumar enriquece y que restar empobrece. Que la mayoría de personas se quedan con una sola etiqueta porqué como ya he contado por activa y pasiva, la gente se conforma con ser solo “algo” o uno” y que la primera metedura de pata del género humano es cuando el papá y la mamá le preguntan a su vástago “¿Y tu qué quieres ser de mayor?” Y el niño y la niña responden “enfermera” o “maestra” o “jugador de fútbol” o “actor” o “ingeniero” o “modisto” “cocinero”  o “funcionario del Estado” que también los hay de vagos. Y los papás que deberían enfadarse deberían responder “”¿solo una cosa?, ¿solo una actividad? ¿solo una profesión? En un mundo tan competitivo y cambiante, disperso, divergente, uno se enfrenta a una frustración vital permanente si elige solo “la cartera de …” cuando las profesiones que lleguen en 20 años aún no han sido inventadas. Así que a la pregunta el niño debería responder con dos o tres posibilidades, dos o tres carteras que manejar según le vaya la vida. Cuando no escribo, revelo en mi laboratorio y monto exposiciones o me voy de viaje y vendo las fotos, doy clases en algunos semestres y en otros no, voy a casting de actores o escribo este blog reciente, un vlog que empieza la semana que viene,  en mis redes sociales, en el terrible whatsupp que odio al que estoy atado porqué los demás no pueden vivir sin él y miro que puedo hacer de más para reinventarme como profesional polifacético que todo ser humano es. Lo que pasa es que a mi me gusta lo de ser el hombre de las mil caras que todos somos mientras el 99% se queda con una sola cara. Por cierto, tampoco me sobra el dinero porque ya sabrán que muchos creen que la creatividad se regala y como ya he dicho escribir en catalán es autocondenarse a la miseria terrenal, a flagelarse a menos que seas mediático y escribas mierda y te la compren.

Porqué mira que hay gente ciega.. ¿echamos una mirada al quattrocento y al cinquecento italiano cuando era habitual compartir 4 o 5 profesiones?

¿Me permiten que se lo cuente/escriba mañana?

Son ustedes adorables

 

Foto propia: los mejores alumnos que he tenido jamás en la Escuela Superior de Relaciones Públicas de la UB en Barcelona. Al fondo, por si no me conocen, con parasol, por si llovía.

 

El triunfo de la estupidez (o ¿qué les pasa a los jóvenes?)

Perdonará el lector mi ausencia estos quince días: me atraganté con una novela propia que quería mandar a un concurso cuyo límite eran 100 páginas y mi manuscrito llegaba hasta los 137: o cambiaba de concurso o recortaba el manuscrito. Hice lo primero. ¿Para cuando los editores y sus cohortes pensarán también, en el escritor?
Hoy, tres reflexiones breves pero contumaces, que podrían englobarse en una sola pregunta: ¿qué les está pasando a nuestros jóvenes?
Primer caso: Me acerco hasta el monasterio de Montserrat decidido a llegar hasta los casi 1300 metros de altitud de la antigua ermita de San Jeroni: hará ya cincuenta años que desapareció el funicular. La única forma de llegar hasta la Rosa de los Vientos, cerca del monumento al poeta Mossèn Cinto Verdaguer erigido en los años 50, es a pie desde la ermita de Sant Joan andando apenas hora, hora y media.
Les aseguro que vale la pena: el paisaje abrupto, rocambolesco, con sus extrañas figuras parecen salidas de la pluma de un poeta surrealista; son como los caligramas de Marinetti.
Uno, llevado por sus ensoñaciones y bajo un calor riguroso de agosto asciende las escaleras que llevan a lo más alto de las montañas sagradas. ¿Y qué encuentra ahi?  un grupo de teenaggers franceses con un radiocassette que emite reggaton. En vez de asombrarse por los 360º del paisaje o asomados a la rosa que señala montes y espacios, que dice sus nombres y sus altitudes están clavados a sus móviles. Los profesores callan, sin increparles, sin conminarles a que, a esa altura, lo verdaderamente hermoso nunca estará en sus celulares y que, probablemente, jamás regresen a ese techo del cielo, a esa atalaya orgullosa y empinada.
Segundo Caso: Domingo mediodía  almorzando en una terraza de una pizzería, un muchacho, también teenagger, mete los vasos vacíos de la coca cola light por el buzón de correos. Mi compañero de mesa, al verle (y yo de espaldas) le increpa. El muchacho que buscaba la risa de sus compañeros, su aprobación, aplausos para su estupidez, baja la cabeza. El gallito deja de cacarear. Poco después un transeúnte deposita una carta en ese buzón-basura. Sus compañeros sigue riendo.

Y tercer caso:  youtube me informa de un influencer que ha alcanzado los 15 millones de visitas por vídeos tan edificantes como gritar cuando se rasura el sobaco (ya son 4 los influencers que le imitan a carcajadas y con el beneplácito de sus fans) probarse ropa que le han regalado o reconocer que ha borrado vídeos de su canal, ante el enfado mayúsculo de sus fans.

Pienso que, pronto, no serán los periodistas quienes presenten los programas de televisión, sino los youtubers, los influencers que, sin estudios, pero con mucha cara dura, se convertirán en los héroes de los estúpidos, en los modelos a seguir. Visitan librerías con sus testimonios  y deben proteger las largas colas entre vallas donde sus fans adolescentes se desmayan gritando el nombre de su amada. Me refiero a la visita de Dulceida a la ciudad de Reus

https://www.diaridetarragona.com/reus/La-famosa-blogera-de-moda-Dulceida-revoluciona-Reus-20170505-0021.html

Sobran reflexiones. A mí, me asusta esa estupidez de gente desnortada. Yo también fui joven, e incluso, por qué no, desnortado pero quiero suponer que transitaba por ese estado de bobería en momentos concretos. El problema de la actual generación es que se ha instalado  en la estupidez como una forma de vida que va desde los botellones y sus crisis alcohólicas hasta las formas más refinadas de bullying, a perpetuar y seguir modelos con pies de barro, a pegarse a su tecnologías móviles y a dar la espalda a la cultura como algo, francamente aburrido. Lamento la terrible moralina que desprenden estas reflexiones y reconozco que no tengo respuestas pero esa necesidad continua de llamar la atención, al precio que sea, me descoloca. Y admiro a cierto profesorado que se inmiscuye en la persona y en el futuro profesional y quiero entender que no todo está perdido: posiblemente ellos sean, nada más, el reflejo de  una sociedad atribulada, precipitada, desafectada por la política y la religión, que, definitivamente, están quedando fuera del tablero de juego. Pero me entra una risa loca, histérica cuando quiero hablar de libros, de creatividad, de cierto elogio de la lentitud y ellos lanzan, eso sí, lentamente, su mirada fuera del aula y la precipitan ventana abajo .